¿Estamos a las puertas de una recesión?

  • 09-05-2019

  • 5 minutos

La inversión de la curva de tipos en Estados Unidos hizo saltar las alarmas sobre una posible ralentización del crecimiento y una desaceleración de la economía estadounidense; además, los datos de PMI han avivado esta situación. Pese a todo, EE.UU. continúa en su fase de expansión más larga de la historia. Llegados a este punto, la pregunta que cabe hacerse es: ¿estamos a las puertas de una recesión? Os dejamos, a continuación, con las opiniones de varios expertos: Volker Schmidt, gestor senior de Ethenea, el equipo de análisis de Alger Management (La Française Group) y Hans Bevers, Chief Economist de Bank Degroof Petercam.

¿Apuntan los indicadores a una recesión en los próximos doce meses?

Volker Schmidt, gestor senior de ETHENEA Independent Investors S.A.

Ahora que hemos dejado atrás el primer trimestre, tenemos que hacer un gran esfuerzo para ignorar los signos de debilidad económica. Uno de estos signos es el volumen del comercio mundial. A finales de 2018 se observó una marcada desaceleración de los flujos comerciales, lo que también está en consonancia con la actual debilidad mundial del sector manufacturero. Después de todo, la guerra comercial entre China y Estados Unidos parece haber dejado huella.

Volker Schmidt, gestor senior de ETHENEA Independent Investors S.A.

Los índices de gestores de compras (PMI) también se están deteriorando perceptiblemente. Lo que resulta sorprendente es el ligero deterioro de las cifras de Reino Unido debido a los problemas causados con su brexit, evento que ha mantenido como rehén a la política europea durante muchos meses. Lo único que queda por hacer en estos momentos es enviar un mensaje al Parlamento británico. Se dice que el escritor norirlandés C.S. Lewis afirmó: «No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final». Quizás los parlamentarios se lo tomen en serio. El resto de Europa se lo agradecerá.

Otro indicador clave del futuro de los mercados es, sin duda, el nivel de rendimiento de los bonos federales alemanes y de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años. El 22 de marzo de 2019, el bono alemán a 10 años se negoció con un rendimiento negativo por primera vez desde 2016. Este hecho puede no haberse debido únicamente a la visión del mercado en relación con una futura recesión económica, sino también al temor de un posible caos, si hubiera tenido lugar un Brexit desordenado el pasado 12 de abril. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años también cayó por debajo del 2,5% y la curva de rendimientos estadounidense se invirtió, con los rendimientos a 10 años por debajo de los rendimientos a 3 meses. Las últimas seis recesiones en Estados Unidos siempre estuvieron precedidas por una inversión de la curva de rendimiento de 12 a 18 meses antes. Hasta este punto, era comprensible que el mercado reaccionara reevaluando los cambios futuros en los tipos de interés oficiales por parte de la Fed. Tras la inversión de la curva, el mercado (medido sobre la base de los futuros sobre tipos de interés estadounidenses) ha incrementado significativamente la probabilidad de un recorte de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal en su reunión de finales de enero de 2020, pasando de poco menos del 50% a casi el 80% de probabilidades, mientras que, al mismo tiempo, la probabilidad de que no se produjera ningún cambio en los tipos de interés se redujo en consecuencia.

La probabilidad de que se produzca una recesión durante el próximo año, calculada por la Reserva Federal de Nueva York, también está aumentando constantemente. Otro indicador más.

En estos momentos, conviene al menos alejarse un poco del rebaño. Los indicadores mencionados anteriormente apuntan, de manera unívoca, a una recesión en Estados Unidos, que comenzará en los próximos doce meses y, por lo tanto, también en todo el mundo desarrollado. Pero esto no significa necesariamente que vaya a producirse de esta manera. ¡Trabajamos con probabilidades y no con un proceso determinista! Es muy posible que el llamado aterrizaje suave, es decir, una desaceleración gradual que no derive en recesión, se produzca realmente gracias a una sabia combinación de medidas monetarias y fiscales. Esta estrategia funcionó bien durante la crisis de los mercados financieros y puede volver a funcionar. Después de todo, nadie está interesado en una recesión real, ni los gobiernos ni los bancos centrales.

Por lo tanto, nos atenemos a nuestra opinión, defendida en los últimos tiempos, de que observamos un debilitamiento de la economía y consideramos que es posible que se registren datos económicos aún peores. Pero confiamos en la destreza de los responsables involucrados para evitar una verdadera recesión. Hasta que este convencimiento se convierta de nuevo en una corriente dominante, podemos y debemos correr al margen del rebaño.

El Leading Economic Index no apunta a una recesión inminente

Equipo de análisis de Alger Management

Cuando se trata de medir la probabilidad de una recesión en EE.UU., el Conference Board Leading Economic Index ha funcionado como un indicador fiable del crecimiento económico futuro. Este índice hace un seguimiento de diez variables económicas clave y tiende a alcanzar máximos y mínimos adelantándose al ciclo económico. Actualmente, la lectura de este índice no predice que vaya a haber una recesión inminente.

Conference Board Leading Economic Index antes de recesiones en EE.UU. (variación interanual en %)

Fuente: Conference Board y Alger análisis.
  • Antes de las últimas siete recesiones en EE.UU. el LEI comenzó retroceder
  • Si bien el LEI ha descendido históricamente año tras año hasta llegar a una recesión, actualmente sigue subiendo, lo que indica un crecimiento económico continuado.
  • El LEI tiende a alcanzar su punto álgido entre 6 y 18 meses antes de que se produzcan cambios en los resultados empresariales. Por lo tanto, su impulso actual sugiere un crecimiento futuro de los beneficios por acción.

Por ende, las subidas de las bolsas pueden continuar.

EE.UU.: camino de su fase de expansión económica más larga

Hans Bevers, Chief Economist, Bank Degroof Petercam

La expansión que siguió a la Gran Crisis de 2008-2009 se encuentra ahora en su 119º mes. Estados Unidos está a punto de batir el récord de la mayor expansión económica. Esta observación, por supuesto, debe ser matizada: la crisis de 2008 fue profunda, y la posterior recuperación fue costosa.

Hans Bevers, Chief Economist, Bank Degroof Petercam.

En 2018 la economía estadounidense creció a un ritmo sólido de casi el 3%. Sin embargo, no parece que el 2019 pueda igualarlo. La actividad industrial a media gas en todo el mundo y la fortaleza del dólar están socavando la confianza en la industria manufacturera. Las perspectivas de los beneficios empresariales y la inversión de las empresas se están debilitando. Además, los efectos positivos de los recortes fiscales del pasado están empezando a agotarse. Sin embargo, el consumidor estadounidense sigue experimentando un período de auge. El mercado laboral va viento en popa, los salarios están aumentando y la confianza de los hogares sigue siendo fuerte.

Señales de alarma

Sin embargo, es difícil ignorar algunas señales de advertencia, como la pendiente de la curva de tipos, y más concretamente, la diferencia entre los tipos a corto y a largo plazo. Los tipos de los bonos a 10 años y a 3 meses son casi idénticos. A finales del mes pasado, esta diferencia era incluso negativa. Se trata de una señal que debe tomarse en serio, ya que, aunque el momento preciso es incierto, y es posible que la política de la Fed distorsione este indicador, en el pasado ha sido la señal de advertencia más fiable de una ralentización del crecimiento y de una desaceleración de la economía.