¿Por qué un euro más fuerte no supone una barrera al crecimiento de los beneficios europeos?

  • 22-03-2018

  • 3 minutos

El repunte del euro frente al dólar estadounidense ha sido motivo de preocupación para algunos observadores del mercado, en medio del temor a que se pudiera frenar el impulso de las ganancias en Europa. Es habitual que la moneda más fuerte actúe como un viento en contra para los exportadores. Sin embargo, desde Schroders, nos cuentan que ven muchos otros factores que pueden respaldar el crecimiento continuo de las ganancias en la región.

El euro lleva fortaleciéndose más de un año

Como muestra el gráfico 1 a continuación, el euro se ha fortalecido frente al dólar estadounidense durante más de un año, y los beneficios en europa han experimentado un fuerte crecimiento. También observamos el escenario opuesto, es decir, un dólar fuerte y un euro débil durante 2015 y 2016, cosa que no logró elevar las ganancias corporativas de Europa.

Gráfico 1: El euro se fortaleció recientemente frente al dólar estadounidense.

Esto nos indicaría que las tasas de crecimiento económico son un factor más importante que el tipo de cambio para impulsar las ganancias corporativas.

La reciente fortaleza del euro es un signo de una economía más robusta y los fundamentos subyacentes de la economía europea gozan de buena salud.

Aunque la apreciación del euro está moderando el ratio de beneficios por acción (EPS) en la zona del euro, las estimaciones de EPS para 2017, 2018 y 2019 se han revisado al alza en Europa continental, como se muestra en el gráfico 2 a continuación.

Gráfico 2: previsiones de ganancias por acción (EPS) revisadas al alza.

Entorno de precios favorable para las empresas

¿Cuál es la fuerza impulsora detrás de estas revisiones al alza de las ganancias? En nuestra opinión, es principalmente el regreso de la presión inflacionaria en Europa. Como muestra el gráfico 3, el Índice de Precios del Productor (IPP) de la zona del euro ahora está fuera del área negativa.

Gráfico 3: el índice de precios al productor de la zona del euro ya no es negativo.

Esta reflación significa un mayor poder de fijación de precios para las empresas, es decir, tienen la capacidad de aumentar los precios sin disminuir la demanda. Esperamos que el impacto positivo de esto en los márgenes de ganancias corporativas para más que compensar el impacto negativo de un euro más fuerte.

Esta presión inflacionaria es la razón principal por la que seguimos siendo optimistas sobre el crecimiento de EPS en la eurozona. Es probable que la inflación continúe creciendo porque la capacidad de absorción es muy baja en Europa y el desempleo está disminuyendo. Una capacidad ajustada significa que las compañías necesitan expandirse para producir mayores volúmenes, o aumentar sus precios. Los mercados laborales más estrictos conllevan que los trabajadores pueden exigir salarios más altos.

Sin embargo, no esperamos que la inflación se salga de control y, además, se debe tener en cuenta que actualmente permanece por debajo del objetivo del Banco Central Europeo.

Ya hemos visto un crecimiento interanual del 23% en las ganancias de la zona euro, que se destaca en el gráfico 4 a continuación. Vale la pena señalar que esta aceleración se ha logrado a pesar del fortalecimiento del euro.

Gráfico 4: el impulso de las ganancias ha mejorado mucho.

Si el dólar estadounidense se fortaleciera nuevamente, tal vez como resultado de que la Reserva Federal eleve las tasas de interés más rápido de lo que el mercado espera actualmente, entonces esperaríamos que esto mejore el ya sólido impulso de los beneficios en Europa.

Otros factores que impulsan los beneficios

Existen razones adicionales para esperar que el crecimiento de las ganancias de la zona del euro continúe su reciente mejora. Uno de ellos es el próspero sector manufacturero, ya que la demanda sigue siendo sólida, mientras que un crecimiento más fuerte dentro de la zona del euro puede impulsar los ingresos de las empresas expuestas a nivel nacional.

Otro factor es que muchas empresas europeas están iniciando recompras de acciones, siguiendo una tendencia que ha estado en marcha en Estados Unidos durante mucho tiempo. Esto debería favorecer los beneficios, aunque tal vez no en la misma medida que lo ha sido para las acciones de los Estados Unidos.

Es importante destacar que Europa es hogar de marcas fuertes. Los automóviles premium y los artículos de lujo de Alemania, Italia y Francia no se sustituyen fácilmente con alternativas más baratas de otros lugares. El entorno actual de crecimiento global es otro aspecto positivo, ya que los mercados internacionales fuertes son más propensos a absorber los precios de los billetes más altos que los débiles.

La introducción de aranceles sobre acero y aluminio por parte de EE. UU. añade un elemento de incertidumbre al panorama, aunque no queda claro cómo se desarrollará. No obstante, el crecimiento global continúa. En su opinión, esto, combinado con el entorno mejorado de fijación de precios, la robusta demanda interna y las marcas europeas de clase mundial, puede respaldar el continuo impulso de las ganancias en la zona euro.