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La Fed no subirá tipos hasta, al menos, finales de 2023

  • 17-09-2020

  • 9 minutos

Ayer se celebró la última reunión del Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC) de la Fed antes de las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre. En su comparecencia Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, reafirmó su compromiso de mantener los tipos de interés entre el 0% y el 0,25% por lo menos hasta finales de 2023 e incluso 2024. El banco central de los Estados Unidos también rebajó la contracción prevista para este año del PIB del país que bajará un 3,7% −en lugar del 6,5% previsto el pasado mes de junio−. ¿Cuáles han sido las primeras reacciones de las gestoras internacionales tras la reunión de Fed? A continuación os dejamos con los comentarios de los expertos de DWS, Fidelity, Schroders, UBP y Vontobel AM.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

Christian Scherrmann, U.S. Economist para DWS

Como esperábamos, la Reserva Federal no dudó en poner en práctica el nuevo programa. La declaración pide abiertamente que la inflación tienda moderadamente por encima del dos por ciento para alcanzar el promedio deseado y que los mercados laborales alcancen niveles que deberían ser coherentes con la evaluación del Comité sobre el máximo empleo. La declaración no proporciona detalles sobre el nuevo objetivo cualitativo de máximo empleo. La falta de ello debería fomentar un debate vivo sobre el curso de la inflación mirando hacia el futuro. Sin embargo, las perspectivas algo más optimistas sobre el crecimiento y la inflación, en combinación con las perspectivas a medio plazo sin cambios de la tasa de los fondos federales, deberían anclar las expectativas de los mercados de un nivel más bajo durante más tiempo por ahora.

En la rueda de prensa, el Presidente Powell reafirmó las perspectivas más optimistas, pero volvió a reconocer la incertidumbre que persiste en relación con la pandemia. Además, la Fed se compromete de nuevo a continuar sus compras de activos al menos al ritmo actual para garantizar unas condiciones financieras y un sólido funcionamiento del mercado. Después de todo, dependiendo de las circunstancias, la Reserva Federal sigue estando dispuesta a ajustar todas sus herramientas según sea necesario. Esto también incluiría las compras a lo largo de la curva del Tesoro. Para nosotros es una clara señal de que alguna forma de extensión del vencimiento (por ejemplo, el control de la curva de rendimiento) permanece en las cartas. Por último, pero no por ello menos importante, Powell volvió a pedir apoyo fiscal, ya que especialmente las personas de bajos ingresos se beneficiarían de esto. Esto puede ser también un indicio de su pensamiento sobre el máximo empleo.

 Anna Stupnytska, Economista Global de Fidelity International

La Reserva Federal no anunció ningún gran cambio en su política, pero, como se esperaba, sí expuso sus nuevas previsiones sobre la evolución de los tipos al término de la reunión de septiembre del Open Market Committee. Las proyecciones y el tono de la declaración mandaron un mensaje en clave expansiva que apuntó a que los tipos se mantendrán cerca del cero hasta 2023 ante las expectativas de que la inflación se siga moviendo por debajo del objetivo hasta entonces, mientras la economía se toma su tiempo para recuperar su fortaleza anterior.

Aunque la Fed reconoció que las perspectivas para la economía habían mejorado con respecto al pasado mes de junio, el lenguaje utilizado siguió haciendo hincapié en la incertidumbre relativa a la evolución del virus y los consiguientes riesgos para las perspectivas.

La declaración se retocó para incorporar el cambio a un marco de objetivos de inflación media que se produjo el mes pasado, aunque no se ofrecieron orientaciones sobre qué significa superar moderadamente el objetivo de inflación del 2% y qué duración tendría ese “durante algún tiempo” en el que la Fed permitirá que las subidas de los precios se mantengan por encima del objetivo.

Para reforzar el mensaje en relación con el nuevo marco, durante la rueda de prensa el presidente de la Fed Jerome Powell hizo hincapié en el firme compromiso de la Fed de permitir que se supere el objetivo de inflación. También dejó claro que a la hora de evaluar las condiciones del mercado laboral y la dinámica de la inflación, la Fed recurrirá a juicios amplios, no a una regla, analizando diversos indicadores para dar cumplimiento a su meta de máximo empleo.

Desde la última reunión, la economía ha emitido claros síntomas de rebote, sustanciados en las constantes sorpresas al alza en el mercado laboral y la tendencia a la baja de los contagios. Las condiciones financieras se han relajado más y ahora están en niveles aún más expansivos que antes de la COVID. Esta coyuntura suscitó cierta urgencia para actuar decisivamente en la reunión de este mes a la vista del reciente cambio de marco.

Sin embargo, del mensaje de hoy se desprende que el FOMC sigue estando preocupado por las perspectivas a la vista de la incertidumbre en torno a la evolución del virus. Además, durante la rueda de prensa Powell indicó que las previsiones de la Fed presuponen estímulos fiscales adicionales por parte del Congreso. Sin embargo, la probabilidad de que se aprueben los estímulos antes de las elecciones está descendiendo, por lo que la Fed tiene otro importante motivo de preocupación para los próximos meses. Otros factores, como las propias elecciones, la debilidad de la recuperación mundial y las tensiones comerciales, podrían complicar el restablecimiento de la economía.

En lo sucesivo, esperamos que la Fed se mantenga a la espera, lista para actuar en cualquier momento, en el caso de que las perspectivas económicas o bien el funcionamiento del mercado muestren alguna señal de deterioro. Si no surgen grandes emergencias, probablemente la Fed comience a hacer la transición desde las políticas para combatir la crisis hacia un programa de relajación cuantitativa más tradicional para sostener la economía, algo a lo que parece que ya está apuntando. Eso supondría modificar la composición de las compras para aumentar los vencimientos en una de las próximas reuniones con el fin de mantener las condiciones financieras en niveles extremadamente relajados y estimular el crédito a los hogares y las empresas.

Keith Wade, economista jefe de Schroders

Keith wade Schroders

A pesar de una perspectiva más optimista y de la introducción de un marco político más suave, la Reserva Federal de los EE.UU. no tomó ninguna medida en su última reunión de política.

Los tipos de interés y el ritmo de compra de activos se mantienen sin cambios, aunque el banco central explicó en detalle su nuevo objetivo de inflación media diciendo que «se propondrá alcanzar una inflación moderadamente superior al 2% durante algún tiempo, de modo que la inflación media sea del 2% a lo largo del tiempo y las expectativas de inflación a largo plazo se mantengan bien ancladas en el 2″%.

La dirección más clara de cómo funcionaría en la práctica su nueva política estaba recogida en sus Proyecciones Económicas. Las nuevas previsiones muestran que la inflación volverá a subir hasta el 2% en 2023 sin que se produzcan cambios en los tipos de interés fijados, lo que supone un cambio con respecto al pasado, cuando la Reserva Federal habría señalado un endurecimiento de la política en respuesta a esta perspectiva.

Bajo el régimen anterior, la inflación que subía hasta el 2% junto con un crecimiento robusto se enfrentaría a un ajuste preventivo para enfriar la economía y mantener la inflación estable. La necesidad de actuar antes de un posible exceso de inflación por encima del 2% reflejaba los desfases entre las medidas políticas y su impacto en la economía real. La nueva política significa que la Reserva Federal va a ser más paciente y está dispuesta a esperar hasta que la inflación haya superado el 2% antes de responder.

La declaración no es una gran sorpresa, pero puede decepcionar a quienes buscaban una dirección más explícita sobre la forma en que la política respondería a las condiciones económicas fluctuantes. Sin embargo, está en línea con reuniones anteriores justo antes de una elección presidencial en las que el enfoque ha sido evitar decir o hacer algo controvertido.

Patrice Gautry, Chief Economist en UBP

La declaración refleja el nuevo marco de políticas a largo plazo que se anunció el mes pasado: «el Comité tendrá como objetivo lograr una inflación moderadamente superior al 2% durante algún tiempo, de modo que la inflación media sea del 2% a lo largo del tiempo y las expectativas de inflación a largo plazo se mantengan bien ancladas en el 2%».

El Comité espera mantener el actual rango objetivo para la tasa de los fondos federales «hasta que las condiciones del mercado laboral hayan alcanzado niveles coherentes con las evaluaciones del Comité sobre el empleo máximo y la inflación haya aumentado al 2% y esté en vías de superar moderadamente el 2% durante algún tiempo». Por lo tanto, la orientación de la tasa es nueva pero está en línea con lo que se dijo en Jackson Hole.

El banco central repitió que seguirá comprando bonos del Tesoro y MBS (mortgage-backed security) «al menos al ritmo actual para mantener el buen funcionamiento del mercado». Por lo tanto, el programa de compra de activos no ha cambiado.

Mirando el gráfico de puntos, los funcionarios ven que los tipos se mantendrán ultra-bajos hasta el 2023 de acuerdo con la proyección mediana de sus pronósticos trimestrales, aunque cuatro funcionarios se inclinaron por al menos un aumento en 2023. Curiosamente, a pesar del cambio de estrategia política, el pronóstico de la Fed para la tasa política a largo plazo se mantiene sin cambios en el 2,5%.

Las proyecciones trimestrales actualizadas muestran una perspectiva más optimista que en junio:

  • -3,7% de crecimiento del PIB en 2020, lo que supone un aumento significativo con respecto al -6,5% previsto en junio, seguido de un +4% más moderado en 2021 (frente al +5% de junio).
  • La tasa de desempleo se ve ahora en 7.6% en el cuarto trimestre (vs 9.3% esperado en junio), 5.5% en el cuarto trimestre de 2021, comparado con el 3.5% previo a la crisis de COVID.
  • La inflación PCE se espera ahora en 1.2% en 2020 (vs. la estimación de junio de 0.8%) seguida por 1.7% en 2021 (vs. 1.5% en junio). La mediana prevista para 2023 es del 2%, no superior

En el Q&A, Powell, respondiendo a la pregunta sobre lo que será el «pleno empleo», dijo que usarán un amplio rango de medidas para evaluarlo. Por lo tanto, no es sorprendente que no se haya establecido ninguna lectura sobre el desempleo como detonante para una subida de la política. Acerca de lo que «por algún tiempo» significa para la inflación, Powell repitió que no mirarán a una regla sino a una evaluación juiciosa.

En general, la reunión de hoy estuvo en línea con las expectativas y la reacción del mercado ha sido lógicamente muy limitada.

Sandrine Perret, Economista senior de Vontobel AM

El Comité Federal del Mercado Abierto de la FED (FOMC) celebró ayer por la noche su reunión de  septiembre, la primera desde que su presidente, Jerome Powell anunciara en Jackson Hole el nuevo marco de la FED y la estrategia de objetivos de inflación media. Como era de esperar, el FOMC dejó sin cambios los tipos, los volúmenes de compra de activos y la composición del programa, pero reforzó su guidance a futuro en línea con el nuevo objetivo de inflación.

El nuevo gráfico de puntos de la Reserva Federal en septiembre amplió el horizonte de previsión hasta el 2023. Como se esperaba, la mediana de las previsiones sigue sin despegar del límite inferior cero para finales de 2023, tal y como esperaba el mercado mayoritariamente, aunque cuatro miembros esperan un aumento de los tipos en ese momento (véanse los gráficos a continuación). Así que esto está en línea con nuestra visión de  tipos «más bajos por más tiempo». Bajo la nueva estrategia de objetivo de inflación media de la FED, los tipos se mantendrán en cero por más tiempo.

En cuanto a la política monetaria, el comunicado reforzó la nueva estrategia de inflación y se modificó para reflejar el nuevo marco: «Con la inflación persistentemente por debajo de este objetivo a largo plazo, el Comité procurará lograr una inflación moderadamente superior al 2% durante algún tiempo, de modo que la inflación media sea del 2% a lo largo del tiempo y las expectativas de inflación a largo plazo se mantengan bien ancladas en el 2%». Además, también se modificó la orientación de los tipos de interés para destacar una mayor tolerancia a los excesos de inflación: El Comité (…) espera que sea apropiado mantener este rango objetivo hasta que las condiciones del mercado laboral hayan alcanzado niveles coherentes con las evaluaciones del Comité sobre el empleo máximo y la inflación haya aumentado al 2 por ciento y esté en vías de superar moderadamente el 2 por ciento durante algún tiempo.

La decisión de la política monetaria fue respaldada por el nuevo Resumen de Proyecciones Económicas (SEP). Las nuevas proyecciones de la Fed esperan que la economía de EE.UU. caiga menos de lo previsto en 2020, con un crecimiento del PIB en el cuarto trimestre -3,7% desde -6,5% de junio, y un aumento de un 4% en 2021 desde la cota del 5% de junio. Se espera que la inflación subyacente se recupere gradualmente, sólo en el 2% en 2023, dejando suficiente espacio para superar el nivel de 2% durante los años siguientes. Finalmente, en el mercado laboral, la tasa de desempleo se mejoró desde un 9,3% hasta un 7,6% en 2020 y desde un 6,5% al 5,5% en 2021.  Para 2023 se espera una tasa de desempleo del 4,0%, sólo ligeramente por debajo de la estimación a largo plazo del 4,1% de la Reserva Federal (véase la tabla completa a continuación).

En cuanto a la recuperación económica, Powell reconoció la mejora de las proyecciones de la Fed para el PIB, ya que la actividad fue mejor de lo esperado en los últimos 2 meses. Pero aún así fue cauteloso y dijo que la institución esperaba que el ritmo fuera rápido en las primeras etapas de la recuperación y luego se redujera a un ritmo más normal. En cuanto al desempleo, mencionó que el mercado laboral se ha ido recuperando pero que aún está lejos de alcanzar el nivel máximo. Cree que EE.UU. podría alcanzar una tasa de desempleo bastante baja sin aumentar la preocupante inflación.

En cuanto a la compra de activos, Powell se abstuvo de dar más detalles sobre el futuro de las compras de QE, pero declaró que al menos el ritmo actual seguía siendo apropiado por el momento (80.000 millones de dólares/mes de bonos del Tesoro, 40.000 millones de dólares/mes de MBS), pero todavía tienen la flexibilidad para poder hacer más. Esto fue probablemente un poco decepcionante en relación con las expectativas, también porque Powell no dijo explícitamente si la Fed comenzaría a comprar bonos del Tesoro con vencimientos más largos que los actuales. Pero los treasuries a largo plazo no reaccionaron con especial fuerza y la reacción del mercado de bonos en general fue muy débil.

Por último, en relación con el paquete fiscal que se está debatiendo actualmente en el Congreso de los Estados Unidos, Powell declaró que la política fiscal había sido útil y había marcado una diferencia fundamental para apoyar la recuperación, pero que el camino a seguir dependería de las medidas de política que adoptaran todas las partes del gobierno, y que esperaba que se necesitara un mayor gasto fiscal. Del mismo modo, la falta de apoyo fiscal se manifestaría en la actividad económica. 

En resumen, debido a que la incertidumbre sobre el ritmo de la recuperación, la trayectoria de la COVID-19 y la posible llegada de la vacuna sigue siendo elevada, la Reserva Federal se mantiene firme y las últimas actualizaciones de las previsiones y la orientación futura de los tipos de interés oficiales están en consonancia con la nueva estrategia de inflación. El mantenimiento de la postura política sugiere que el Comité sigue estando satisfecho con las medidas actuales y la compra de activos y quiere mantener la flexibilidad para ajustarlas en los próximos meses.