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La Fed se reúne esta semana en pleno rebrote del Covid-19 en EEUU. ¿Qué esperan las gestoras de fondos?

  • 28-07-2020

  • 5 minutos

En un entorno marcado por la ralentización de la recuperación del mercado laboral estadounidense, el foco de atención esta semana está en la reunión de tipos de interés de la Fed. Mañana miércoles 29 de julio conoceremos la decisión de la Reserva Federal aunque, como ya ocurrió en la última reunión del BCE, las gestoras de fondos no esperan ningún anuncio específico ni movimientos en los tipos de interés. Por ende, habrá que estar pendientes de las palabras del presidente de la Fed, Jerome Powell, quien explicará cómo evoluciona la economía de los Estados Unidos y la probabilidad de emprender nuevos estímulos monetarios para acelerar su reactivación. Os dejamos con la opinión de las gestoras internacionales Allianz GI, AXA IM, La Française AM y Natixis IM.

El discurso de Jerome Powell en Jackson Hole: responsable pero no culpable
Jerome Powell, presidente de la Fed

Franck Dixmier, Director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz Global Investors

No esperamos ningún anuncio específico en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Respaldada por una combinación de políticas reequilibradas, la Fed ha pasado de tomar medidas a gestionar una crisis, diseñadas para garantizar condiciones financieras atractivas para los emisores públicos y privados.

Ante las incertidumbres con respecto a la sanidad y el desarrollo macroeconómico, la Reserva Federal seguirá vigilante y reafirmará su capacidad para hacer más.

Esta reunión no debería tener un impacto en los inversores.

En los Estados Unidos, como en todos los países desarrollados, la combinación de políticas se ha vuelto mucho más equilibrada, con políticas fiscales que complementan la intervención ilimitada de los bancos centrales. Esta firme resolución por parte de las autoridades políticas y monetarias muestra que están dispuestos a apoyar a la economía a cualquier coste y, por lo tanto, proporciona una doble e indispensable red de seguridad.

Sin embargo, la Reserva Federal de Estados Unidos, que puede congratularse por restaurar el buen funcionamiento de los mercados financieros del país, permanecerá alerta:

  • Se está discutiendo un nuevo plan de estímulos en el Congreso de los Estados Unidos, en el que hay un punto central que genera tensión: el subsidio por desempleo mejorado (de 600 dólares por semana), que vence el 31 de julio. Su no renovación llevaría a una fuerte caída en los ingresos de los hogares y, por lo tanto, en el consumo.
  • Ciertamente, el crecimiento se ha recuperado, pero el deterioro de la situación de la sanidad pública en el país, con confinamientos locales, hace que la evolución de la economía sea muy incierta, como lo demuestran las previsiones de junio de la Reserva Federal para el PIB de 2021, que oscilan entre -2% y +7 %

Por lo tanto, la Fed debería subrayar la persistencia de los riesgos que pesan sobre la economía y reiterar su capacidad de hacer más si es necesario, además de sus 11 medidas de emergencia que no se han utilizado por completo. En un contexto de normalización de las condiciones del mercado (una caída en la volatilidad, la compresión del diferencial y la reapertura del mercado crediticio primario), esperamos en los próximos meses un cambio en la orientación a futuro para las compras de activos. Si bien inicialmente tenía la intención de manejar la crisis al posicionar a la Reserva Federal como un comprador de última instancia, estas compras de activos ahora tienen la intención de mantener condiciones de refinanciación atractivas para los emisores públicos o privados.

Creemos que el tema del «control formal de la curva de rendimiento», con objetivos de rendimiento para varios vencimientos, continuará siendo debatido y sigue siendo una opción creíble si la situación lo amerita. Esta opción no tiene un fuerte apoyo dentro del FOMC, como se demostró en las minutas de su última reunión, pero ha sido respaldada por los ex presidentes de la Fed, Ben Bernanke y Janet Yellen.

Gilles Moëc, Chief Economist de AXA IM

El economista de AXA declara que, en la reunión de la FED de estos días «estamos convencidos de que se acordarán más estímulos«, sobre todo teniendo en cuenta las «elecciones inminentes» del país. Sin embargo, advierte que ese estímulo será «menos generoso» que en otras ocasiones.

Por otro lado, Moëc estima que «el PIB de EE. UU. habría caído un 7% intertrimestral en el 2T frente al 13% de la Eurozona», pero advierte que, «aunque EE.UU. pueda obtener mejores que la UE en resultados del PIB del segundo trimestre», parece que «el tercer trimestre es más prometedor en Europa que en los EE.UU. Nos preocupa la recaída de la pandemia en los EE. UU. y el efecto indirecto sobre la actividad económica que el mercado hasta ahora ha elegido ignorar».

Además, el economista advierte que el mercado laboral en EE.UU. «también muestra algunos signos de recaída», algo que genera «quebraderos de cabeza a nivel político» ya que el gobierno de los Estados Unidos ya ha gastado mucho y se ha comprometido a un apoyo que, en su opinión, es excesivo y que está generando una fatiga de estímulo.

François Rimeu, estratega senior de La Française AM

Estas son nuestras expectativas de cara al encuentro que ayer y hoy mantendrá el FOMC: :

  • Una orientación dovish, reafirmando que los tipos se mantendrán bajos durante un largo período de tiempo.
  • La Fed confirmará que seguirá expandiendo su balance al ritmo actual y seguirá mostrándose flexible.
  • Mantendrán su apoyo a los mercados de crédito.
  • No incrementarán sus medidas acomodaticias: la incertidumbre sigue siendo alta, pero la economía se ha recuperado más rápido de lo que apuntaban la mayoría de las previsiones económicas (ventas al por menor, empleo, etc.).
  • Reafirmarán su oposición a los tipos de interés negativos.
  • No implementarán el control de la curva de rendimiento. El tema sigue siendo objeto de debate, pero creemos que los miembros de la Fed preferirán esperar a que haya más claridad macroeconómica antes de actuar.
  • Comunicarán que su análisis estratégico sobre la inflación sigue en curso, pero no proporcionarán más información. La conferencia de Jackson Hole (28 de agosto) podría ser un buen lugar para anunciar algunas de las conclusiones.

En general, debería ser un no-evento para los mercados financieros.

Jack Janasiewicz, portfolio manager de Natixis IM

Vemos la política monetaria muy, muy acomodaticia. Ciertamente no esperamos que la Fed haga ningún cambio en la política de tipos de interés que pueda ser considerado restrictivo para el crecimiento. Así que esperamos que los tipos de interés continúen siendo muy acomodaticios durante todo este año, el año que viene y probablemente hasta 2022, basándonos en las indicaciones que han dado.

Donde la cosa puede ponerse interesante es en el lado fiscal. El impacto del virus continua su camino y seguimos viendo una recuperación lenta y que puede ser calificada de desigual, aunque vaya en la dirección correcta. Lo preocupante es qué pasa con la discusión fiscal que está teniendo lugar en el Congreso de EE UU sobre los beneficios para el desempleo. Estas ayudas realmente han ayudado a cubrir la brecha que se había abierto para toda la gente que ha sido despedida. Si el Congreso empieza ahora a reducir esas ayudas o incluso a recortarlas drásticamente, esta clase de impacto empezaría a filtrarse en las expectativas de crecimiento y, de nuevo, cuando tú tienes un paso atrás en la economía, lo que esperas entonces es una intervención acomodaticia masiva por parte de la Reserva Federal. En definitiva, este aspecto fiscal continúa siendo una fuente de preocupación.

Por último, las probabilidades de que sigamos acercándonos a una vacuna están mejorando lenta y constantemente, y eso también va a ayudar a crear una especie de factor de confianza, sosteniendo el telón de fondo de la economía de EE UU. El crecimiento en  EE UU depende mucho del consumo. El 70% del crecimiento de EE UU está impulsado por ese telón de fondo de consumo y mientras sigamos viendo al Congreso tratando de cerrar la brecha para ayudar a los desempleados con algunos de esos cheques de estímulo fiscal, esperamos que el avance económico sea lento y persistente, ciertamente desigual, pero a fin de cuentas avanzado en la dirección correcta.