Flexibilidad en renta fija, entrevista con Ignacio de la Maza de Janus Henderson Investors

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Ignacio De La Maza, responsable del área mayorista para Europa continental de Janus Henderson Investors, está convencido de que los inversores deben cambiar su forma de pensar en los mercados de bonos, especialmente dado que podríamos encontrarnos en un periodo de transición en 2018. Con base en las lecciones extraídas de su carrera deportiva, explica por qué es conveniente mostrarse flexibles en el ámbito de la inversión en renta fija.

Cuando me adentré en la gestión de activos hace trece años, los inversores compraban áreas específicas. Si querían seguridad para su capital, se decantaban por deuda pública a corto plazo; si deseaban impulsar su rentabilidad, se dirigían a activos de alta rentabilidad”.

Aunque sigue considerando que los fondos centrados en ámbitos concretos tienen una función que desempeñar, cree que está aumentando la demanda de fondos más orientados a los resultados. “Los inversores buscan cada vez más un vehículo de inversión que ofrezca volatilidad baja o se centre en ofrecer una rentabilidad total positiva y sienten una menor compulsión para exponerse a un ámbito concreto”, sostiene.

Recela de la urgencia de pasarse a la inversión pasiva en general, pero más aún en el caso de la renta fija: “Existen multitud de sesgos integrados en los índices de referencia de los bonos. En la renta variable, los índices reflejan las ponderaciones de mercado de las empresas y las expectativas de los inversores en cuanto al crecimiento de los beneficios, si bien la mayoría de los índices de bonos se elaboran en torno a las dimensiones de las emisiones de deuda, de forma que las empresas o los gobiernos más endeudados reciben las mayores ponderaciones. Cuando el ciclo económico llega a su madurez, ¿tiene sentido seguir invertidos en aquellos emisores que serán más sensibles a la refinanciación?”

Apunta a las valoraciones como otro motivo de preocupación. Vivimos en una época muy extraña, pues los inversores aceptan bonos con rentabilidades negativas. Claramente, existen razones técnicas para ello en lugares como Suiza, cuyo banco central aplica un tipo de interés negativo, o los bonos alemanes, que se consideran un mecanismo de protección frente a los conflictos políticos europeos, si bien se debe creer en un panorama económico sombrío para que estas inversiones tengan sentido a largo plazo”.

Cambios estructurales

Reconoce que una política monetaria no convencional ha desempeñado su papel al impulsar al alza los precios de los bonos y las correlaciones entre clases de activos. Cuando los bancos centrales lanzan billones de dólares al mercado, toda esa demanda adicional está destinada a elevar los precios”. Entonces, ¿cree que la retirada paulatina del programa de expansión cuantitativa de la Reserva Federal se traducirá en una reversión? En ese sentido, no se muestra convencido de que la cuestión esté tan clara y utiliza la paternidad —es padre de tres niños— como metáfora.

“Nada te cambia tanto la vida como un hijo. Se trata de una nueva variable y debe ajustarse toda su conducta. Es más, es una variable nueva permanente. La política no convencional de los bancos centrales es una variable nueva, pero podría estar presente durante más tiempo de lo que la gente espera. Debemos recordar que se suponía que las herramientas como la expansión cuantitativa eran medidas de urgencia, si bien hace ya casi diez años de la crisis financiera y es ahora cuando la Reserva Federal ha comenzado a reducir sus compras de activos, mientras que el Banco Central Europeo y el Banco de Japón siguen en terreno de expansión de sus balances. La gente se olvida que el Banco de Japón lleva aplicando la expansión cuantitativa de manera intermitente desde 2001”.

De La Maza apunta a algunos de sus compañeros de inversión de Janus Henderson Investors, que consideran que el mundo occidental muestra numerosos paralelismos con Japón. “Nadie puede tener certeza de si seguiremos el camino de Japón y nos estancaremos en la deflación y un lento y limitado crecimiento económico o si Estados Unidos y Europa pueden trazar una nueva senda capaz de traducirse en un crecimiento económico más sólido y mayores niveles de inflación. El resultado reviste diversas implicaciones para los tipos de interés, los niveles de deuda y las condiciones corporativas y, por tanto, el nivel adecuado para la rentabilidad de los bonos y los diferenciales de crédito”.

Dada esta dicotomía, no es sorprendente que De La Maza perciba una ventaja en poder invertir con flexibilidad en renta fija. Los fondos que no están supeditados a la limitación de un índice de referencia y pueden invertir estratégicamente deberían gozar de una posición más sólida para responder a cualquier situación del mercado. Ante la variación de los mercados, pueden ajustar su sensibilidad a los tipos de interés, moverse entre clases de activos diferentes en el seno de la renta fija o modificar su exposición geográfica. La volatilidad pasa a ser menos una amenaza y más una oportunidad que aprovechar”.

Adaptabilidad

Esta capacidad de adaptación es una cuestión sobre la que De La Maza habla por experiencia. Con cerca de dos metros de estatura, su cuerpo delata que es un ávido deportista. Primero, jugador de baloncesto hasta que una lesión en el tobillo lo llevó al remo, para terminar jugando al rugby y llegando a formar parte de la selección española. De todos los deportes que he practicado”, reflexiona, “creo que el rugby es el que más valores me ha transmitido: trabajo en equipo, responsabilidad e integridad”.

Tras una exitosa carrera en activo, su deseo de proseguir su formación financiera lo llevó a cambiar de profesión y dedicarse a la comercialización de servicios de gestión de activos. Sin embargo, todavía piensa en el deporte con cariño y cree que la capacidad de pensar sobre la marcha y trazar una estrategia rápidamente según cambian las circunstancias es un elemento igualmente válido en gestión de activos. “Como sucede en el rugby, uno no quiere que lo acorralen, sin un lugar al que ir. Puede que 2018 ponga a prueba a los inversores. Un enfoque flexible en cuanto a invertir en renta fija debería ser por tanto una ventaja.

 

Más información en www.janushenderson.com/es/flexible

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Los puntos de vista que se exponen en este documento corresponden a los del entrevistado en el momento de su redacción. Nada de lo recogido en el presente artículo debería interpretarse como asesoramiento o recomendación de inversión.

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Ben Walker

Sobre el autor

Ben Walker

Investment Writer at Janus Henderson

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