Gestión activa, alternativos e inversión responsable para cortar las alas a la volatilidad

  • 12-12-2018

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El año 2018 se ha caracterizado por el regreso de la volatilidad a los mercados, tras un periodo de varios ejercicios en los que ha reinado una calma inusual, según los estándares tradicionales. Este comportamiento tan poco habitual ha condicionado de manera destacable la forma en la que los inversores navegan por las distintas clases de activo, ya que, a la ausencia de grandes movimientos en las bolsas globales, se ha sumado un entorno de tipos de interés inusualmente bajos. Sin embargo, la renta variable está volviendo a registrar importantes movimientos repentinos y los inversores temen que estos latigazos del mercado puedan erosionar sus objetivos de inversión o su capacidad de ahorro de cara a la jubilación.

Además, junto a todo lo anterior, hay que tener en cuenta que la economía mundial se está en un punto en el que los refugios tradicionales no son capaces de proteger el patrimonio de los inversores, que se encuentran en una situación bastante complicada. El aumento de la volatilidad pone en riesgo sus inversiones al mismo tiempo que los activos denominados libres de riesgo, como la deuda gubernamental en grado de inversión, pueden llegar incluso a provocar pérdidas de capital, ya que en muchos países los tipos siguen en negativo.

Ante este escenario, el mejor refugio está resultando ser la combinación adecuada de gestión activa y de inversión en activos alternativos. Y lo mejor de todo esto es que los inversores españoles son conscientes de ello, tal y como hemos podido comprobar recientemente a través de la encuesta Individual Investors Survey, un estudio en el que hemos preguntado a cerca de 400 inversores españoles sobre qué piensan del estado actual de la industria de inversión. Estos estudios nos capacitan para entender las preocupaciones de los inversores, que, por ejemplo, se siguen sintiendo financieramente seguros pero que, al mismo tiempo, temen los efectos que la volatilidad puede tener en sus carteras.

Con estos datos en la mano, podemos decir que en Natixis IM contamos con una experiencia que nos permite abordar al mercado desde todos sus ángulos, juntando bajo un mismo paraguas una amplia gama de afiliadas diferentes. Esta suma de capacidades nos permite ofrecer a los inversores un refugio seguro ante el aumento de la volatilidad, gracias al dominio de la gestión activa y a nuestra habilidad para trasladarlo a los enfoques que, independientemente de si son value, growth o de mínima volatilidad, saben leer al mercado en cada una de sus fases para identificar siempre las principales fuentes de alfa.

Esta encuesta también nos dice que a los inversores españoles les gusta invertir en estrategias que se alinean con sus convicciones personales, que prefieren la seguridad a la rentabilidad y que, por lo general, tienen bastante claros sus objetivos. Esto último, que se resume en pocas líneas, tiene una gran trascendencia para la industria de inversión, ya que refleja tres conclusiones muy importantes: los inversores españoles, que son tradicionalmente conservadores, quieren aumentar sus asignaciones a inversiones socialmente responsables porque consideran que son un medio de inversión seguro y con capacidad para generar rentabilidad.

Esta conclusión también determina que son pocas las firmas con una gama de productos lo suficientemente amplia y consolidada como para poder responder a esta necesidad con estrategias que ya han sido capaces de generar alfa en distintas fases del ciclo. En Natixis IM somos capaces de ofrecer estas soluciones gracias al desarrollo de un modelo único en la industria, en el que firmas tan diferentes como Mirova, Ostrum AM, Loomis Sayles, H2O AM o DNCA, entre otras, se convierten en las piezas de un puzle que, encajando a la perfección, dotan de robustez a nuestra estructura.

En este sentido, gracias a la Individual Investors Survey vemos que Mirova responde a la voluntad de los inversores españoles de invertir activamente en compañías que se alinean con sus principios. Y también responde a la necesidad de los inversores españoles de evitar invertir en firmas que van en contra de lo que piensan. Esto último cobra incluso más importancia en un escenario como el actual, en el que el crecimiento de la gestión pasiva está llevando a muchos inversores a tener en cartera firmas que van en contra de sus principios simplemente porque están incluidas en el índice que replican mediante un ETF.

También nos satisface ver que la inclinación por hábitos socialmente responsables va más allá de la inversión. Las encuestas como la que acabamos de presentar nos dicen que muchos inversores aplican esta visión a sus compras del día a día, evitando adquirir productos de firmas que no se alinean con sus principios. Y comprando los de las compañías con las que sí coinciden. ¿Y qué tendrá esto que ver con el mundo de la inversión, se preguntarán muchos? Pues, sinceramente, es algo muy importante: al igual que los inversores no quieren tener en sus estanterías los productos con los que no comulgan, tampoco quieren tener en su cartera acciones que no respetan sus principios. Como se puede ver, la gestión activa vuelve a ser fundamental para identificar y para excluir a estos títulos.

Gracias a este estudio, también vemos con satisfacción que afiliadas como DNCA, H2O AM, Loomis Sayles o Seeyond saben adaptarse a las circunstancias del mercado para que, sin dejar nunca de poner el foco en el largo plazo, sean capaces de aprovechar los vaivenes de la renta variable para encontrar fuentes de alfa y generar valor añadido en las carteras de los inversores. En definitiva, lo que nos dice la Individual Investors Survey es que la mejor manera de responder a los desafíos del mercado, y con ello proteger el patrimonio de quienes confían en nosotros, pasa por aplicar un enfoque disciplinado de gestión activa, por dominar la inversión en todas las clases de activo, por contar con capacidades que nos permiten llegar a todas las oportunidades y, sobre todo, pasar por creer firmemente en lo que hacemos.