Gestor del mes – Julián Pascual de Buy & Hold

  • 18-11-2019

  • 6 minutos

Os presentamos a Julián Pascual, presidente, socio y gestor de inversiones de Buy & Hold. Anteriormente, fue analista de renta variable en AB Asesores/Morgan y Deutsche Bank (Londres); y también ocupó el puesto de consejero en varios family offices y SICAVs. Además, es profesor asociado de finanzas de la Universidad CEU-San Pablo. Julián es licenciado en Derecho por la UNED y licenciado en Filosofía por la Universidad de Navarra, además de MBA por IESE.

Entrevista a Julián Pascual, Buy & Hold

¿Cuándo y cómo llegaste al sector financiero?

Si de joven me hubieran dicho que me iba a dedicar a esto no me lo hubiera creído. De hecho yo estudié letras puras, con griego clásico incluido, y después filosofía. Después de la carrera, no sé bien por qué hice un Master en Dirección de Empresas (MBA) y allí me di cuenta de que las asignaturas donde destacaba eran en finanzas y estrategia y no en recursos humanos o marketing como se podía suponer dada mi formación. Del master salí como analista de renta variable en AB Asesores, un gran banco de inversión español independiente que se vendió a finales de los noventa a Morgan Stanley. Durante muchos años trabajé en Madrid y Londres, fueron años duros, de mucho trabajo, pero aprendí mucho y me di cuenta de que, en general, la gestión institucional activa, con pocas excepciones, era muy mejorable. Así que en el 2004 tuve la oportunidad de empezar a gestionar por mi cuenta y decidí dejar mi trabajo de analista en Deutsche Bank y lanzarme a la aventura.

¿Cuáles son tus hobbies?

Siempre he tenido mucho interés por las humanidades y por tanto soy un lector voraz. Me encanta la historia, las biografías de personajes históricos, los ensayos de temas sociales y económicos y la literatura religiosa mística e histórica. Pero los hobbies no pueden ser solo intelectuales, por lo menos en mi caso, porque para descansar de verdad necesito agotarme físicamente, así que siguiendo el dicho romano «mens sana in corpore sano» siempre me ha gustado el deporte. Me encanta el alpinismo y el esquí. En verano voy a la montaña y disfruto haciendo travesías, cruzando valles y pasando de un refugio a otro.

¿Qué retos tenéis desde Buy&Hold para los próximos meses?

En Buy & Hold estamos muy volcados actualmente en el lanzamiento y comercialización de nuestros fondos en Luxemburgo. Desgraciadamente es un proceso muy burocrático, caro y farragoso, pero pensamos que ya falta poco y una vez que estén en marcha, nuestros clientes podrán acceder a nuestros productos con mucha más facilidad que ahora desde los bancos con los trabajan habitualmente, sin necesidad de abrir cuenta con nosotros directamente.

¿Crees que 2020 será un buen año para el value?

Respecto al 2020, es imposible saber que va a pasar. Actualmente el mercado está partido entre empresas de calidad que cotizan a multiplicadores muy altos y empresas tradicionales, industriales, cíclicas que cotizan a múltiplos muy bajos. Es normal que en el 2020 esta diferencia de valoración se reduzca en parte, pero qué va a pasar exactamente es imposible saberlo. No olvidemos que aunque muchas empresas están injustamente castigadas hay muchas otras que han tenido un mal comportamiento en bolsa porque sus fundamentales están amenazados con razón por un montón de cambios sociales y tecnológicos.

¿Qué aportan vuestros fondos, que no lo hagan otros, al inversor?

Yo creo que la principal diferencia es que nosotros gestionamos todo nuestro dinero y el de nuestros familiares y amigos. Dado nuestro tamaño (a pesar de que gestionamos casi 200 millones de euros somos muy pequeños en nuestra industria), ganamos mucho más haciendo crecer nuestros ahorros que aumentando las comisiones de gestión. Esto es una gran diferencia que nos separa de la gran mayoría de fondos de inversión. Tenemos muy claro que cuando lleguemos a un tamaño que nos perjudique la gestión cerraremos la entrada de dinero nuevo.

Otra diferencia es que ofrecemos tres fondos (bolsa, mixto y renta fija), que, en nuestra opinión, cubren todo el espectro de riesgo para un inversor, desde un perfil conservador a uno más arriesgado que pueda soportar más volatilidad. Y los tres fondos creemos que son de excelente calidad, con una trayectoria histórica de resultados de muchos años que ha superado con creces a sus índices de referencia.

¿Has realizado recientemente alguna inversión que podríamos calificar como «interesante»?

Durante el 2018 y la primera mitad del 2019, tuvimos una gran rotación de la cartera, pero desde verano hasta hoy la rotación ha sido casi cero. En estos dos últimos años hemos aprendido mucho y hemos afianzado nuestra opinión de que invertir según criterios de valor no consiste en comprar empresas baratas o muy baratas, sino en comprar empresas buenas o muy buenas a un precio razonable. Dos preguntas más adelante explico más este asunto.

¿Cuál es el parámetro o factor que más valoras a la hora de seleccionar títulos? ¿En qué tipo de compañías no invertirías nunca?

Los parámetros más importantes son de tipo cualitativo. Solo cuando los aspectos cualitativos están claros pasamos a construir un modelo financiero de la empresa que estamos estudiando y podemos valorar si está cara o barata.

Los aspectos críticos para invertir en renta variable, es decir, para ser accionistas de la empresa que compramos, son la calidad del negocio y la calidad de los gestores. Ambos aspectos no son cuantitativos aunque se puedan medir indirectamente mirando a las finanzas de la empresa. La calidad del negocio se encuentra analizando sus barreras de entrada (como el tamaño y la cuota de mercado, la marca, la inversión en I+D…) que permiten obtener retornos muy altos sobre el capital invertido, muy por encima del coste de capital. Si no hay barreras de entrada, el libre mercado y la competencia acaba favoreciendo a los clientes y perjudicando a los accionistas, que ven cómo sus retornos pasan a ser mediocres o desaparecen totalmente.

La calidad de los gestores es igualmente importante y eso se puede inferir de su comportamiento personal, de las decisiones que han tomado, la cultura de empresa que han creado y del hecho de que además de gestores sean también accionistas relevantes. Buenos gestores saben construir barreras de entrada, con trabajo y dejándose la piel en la empresa, y a largo plazo dan sorpresas positivas. Malos gestores dan sorpresas negativas.

Cuando invertimos en renta fija actuamos como prestamistas, los parámetros son exactamente los mismos aunque el nivel de exigencia es menor. Es decir, no necesitamos un negocio o unos gestores de calidad exquisita sino uno de calidad suficiente como para estar seguros que podrá devolver el dinero prestado aunque no gane dinero para sus accionistas.

¿Qué crees que puede marcar la diferencia en la gestión de fondos en un escenario como el actual?

En Buy & Hold creemos que cambios sociales y tecnológicos que se iniciaron hace muchos años, especialmente la aparición de Internet, se están filtrando a la cuenta de resultados de grandes empresas ahora, veinte años después. Por ejemplo, desde hace tres o cuatro años, es evidente que el mundo de la distribución ya no es el mismo gracias a Amazon, o que el automóvil está bajo presión por la aparición del coche autónomo y las nuevas formas de transporte o que el sector financiero va perdiendo cuota de mercado en las áreas de negocio más rentables a favor de nuevas empresas «fintech». Pensamos que un gestor tiene que guardar un equilibrio delicado entre la firmeza para mantener sus posiciones contra el consenso del mercado si es necesario (lo que en inglés se denomina ser un «contrarían») y la flexibilidad y humildad de reconocer que las cosas han cambiado. Los gestores que no sepan guardar este equilibrio en un mundo que se ha vuelto tan cambiante por la irrupción de las nuevas tecnologías y cambios sociales, pensamos que darán malos resultados para sus clientes.

¿Cómo combate un gestor de fondos los principales riesgos políticos a nivel global?

Los riesgos políticos son por definición impredecibles porque los políticos, al contrario de lo que mucha gente piensa, desafortunadamente no suelen actuar buscando el interés general sino el suyo particular. Por esta razón los intereses de los políticos muchas veces no son ni racionales ni transparentes. Por ejemplo, ¿por qué se ha llegado al Brexit? Sin duda que hay algunas razones objetivas y racionales para plantear una salida de la UE, pero es imposible entender totalmente lo que ha pasado sin analizar los intereses particulares de políticos, como el afán de utilizar el asunto para ascender políticamente, por ejemplo, a primer ministro, la necesidad de aplacar un debate interno de poder en un partido político… etc. Lo mismo puede decirse del independentismo catalán, del unilateralismo americano «America First…

En este punto nosotros nos apuntamos totalmente a la tradición clásica del «value», expresada muchas veces por Warren Buffett:

«Es imposible intentar acertar que van a hacer los políticos, pero si seleccionamos bien los fundamentales de las empresas en las que invertimos, pase lo que pase en el entorno político y macro al final los resultados del negocio subyacente aflorarán y nos darán sorpresas positivas».