¿Growth o Value?

  • 10-07-2018

  • 3 minutos

El value investing, o la inversión en valor, es una filosofía de inversión basada en la adquisición de valores de calidad a un precio por debajo de su valor intrínseco o real esperando su revalorización. Fue originada por Benjamin Graham y David Dodd e impartida en sus clases en Columbia Business School y popularizada por Warren Buffet. La diferencia entre el precio de un valor y su valor intrínseco es lo que Graham definió como margen de seguridad, concepto fundamental de ésta filosofía.

Por el contrario, los inversores en growth se centran en el potencial. Buscan empresas que, a su juicio, aumentarán sus beneficios a una tasa superior a la media comparado con el resto del mercado, lo que se traducirá en un aumento de su cotización en Bolsa. Las empresas de crecimiento suelen tener como objetivo la expansión continuada, por lo que pueden decidir reinvertir una parte importante de sus ganancias para generar crecimiento.

Después del extraordinario rendimiento de las acciones de growth y  momentum en 2017, podría ser que un inversor se cuestionase por qué tomarse la molestia de buscar acciones value. Durante el pasado año, si nos basamos en sus respectivos índices de MSCI world, las acciones growth obtuvieron un rendimiento del 28,49%, superando así a las Value, que obtuvieron un 17,95%.

Para alguien que ha llegado recientemente al mercado, la decisión sería clara. Sin embargo, debemos ampliar nuestra visión para tener una mejor perspectiva y no caer en el error de dar por hecho que el comportamiento pasado del mercado es indicador del futuro. Veamos pues los rendimientos a largo plazo de las acciones growth frente a las value.

MSCI World Value vs. Growth

Fuente: MSCI FactSet

Como vemos, a largo plazo, la inversión value ha obtenido una mayor rentabilidad. Pero por otra parte, también podemos observar que la volatilidad es mucho mayor. Los ratios de Sharpe a 10 años son de 0,40 para el Value Index y de 0,51 para el Growth. ¿Qué nos indica esto? Pues según la teoría moderna de carteras de Markowitz la respuesta es sencilla, si combinamos, optimizaremos nuestra cartera. Ésta estrategia es la conocida como Blend, y consiste en captar lo mejor de los dos mundos.

Hipotético ratio de Sharpe para diferente ponderaciones Value/Momentum (1900-2015)

Fuente: Robert Shiller Data Library – JOIM 2017

Entonces, ¿qué debemos hacer? A la hora de seleccionar una u otra estrategia debemos tener en cuenta diversos aspectos. En primer lugar, hemos visto que a largo plazo la inversión en valor ha obtenido mejores resultados, sin embargo si nuestro horizonte temporal no es tan extenso, debemos plantearnos añadir acciones growth o momentum a nuestra cartera. Para ello, hemos de tener en cuenta otro factor, y es conocer en qué momento del ciclo nos encontramos, y conocer si la compañía es cíclica o anticíclica. Este último punto es de vital importancia, puesto que en momentos de crecimiento, las acciones growth o momentum pueden obtener mejores rendimientos.

En cualquier caso, si no somos estrictos en cuanto a la estrategia a seguir, siempre podemos invertir en fondos blend, dejando en manos del propio gestor el análisis del ciclo y de las compañías, y siendo él el que decidirá dónde invertir en cada momento.

Os dejamos a continuación con unas tablas para que podáis comparar los top 3 de fondos de los diferentes estilos de inversión (según Morningstar).

Fondos Growth Rentabilidad YTD Sharpe 
Wellington Global Innovation Fund 17,53% n.d.
Morgan Stanley IF – Global Opportunity Fund 16,75% 1,34
Echiquier World Equity Growth 16,28% 1,05

 

Fondos Value Rentabilidad YTD Sharpe
Edmond de Rothschild Fund – Global Value 8,39% n.d.
Acatis Aktien Global Fonds 6,10% 0,12
AXA Rosenberg Global Equity Alpha Fund 4,53% 0,65

 

Fondos Blend Rentabilidad YTD Sharpe
Goldman Sachs Global Millennials Equity 14,59% 0,58
DPAM INVEST B – Equities NewGems Sustainable 13,76% 0,70
Fidelity Active Strategy -FAST- Global Fund 11,24% 0,77