«La guerra fría en las tecnológicas no ha hecho más que empezar», según Peter Garnry de Saxo Bank

  • 22-05-2019

  • 8 minutos

Peter Garnry (Saxo Bank): la guerra fría en las Tech no ha hecho más que empezar

La batalla comercial entre Estados Unidos y China no parece enfriarse tras la última jugada de Washington contra el gigante tecnológico chino Huawei.

Huawei ha estado en el centro de las actuales fricciones comerciales entre EE.UU. y China, con el arresto en diciembre del director financiero de Huawei, Meng Wanzhou, y con la advertencia del gobierno de Trump de veto del equipamiento 5G de Huawei por preocupaciones en materia de seguridad. La semana pasada, Donald Trump emitió una orden ejecutiva comprometiendo a los Estados Unidos en una emergencia nacional sobre seguridad en la información, en virtud de la cual el departamento de comercio incluyó a Huawei y a 70 empresas afiliadas en una lista de amenazas a la seguridad nacional.

Google respondió poco después bloqueando el acceso de los teléfonos inteligentes de Huawei a parte de sus apps. Los usuarios actuales de Huawei recibirán parches de seguridad y acceso a algunas applicaciones, pero podrían quedar totalmente excluidos cuando se lance el nuevo sistema operativo Android más adelante este mismo año. Además, Qualcomm, Xilinx y Broadcom también dejarán de suministrar Huawei con su hardware, mermando la capacidad de Huawei para distribuir internacionalmente su 5G. Esto es la señal del inicio de una Guerra Fría en tecnología. El gobierno chino todavía no ha tomado represalias por las actuaciones contra Huawei, pero la respuesta será seguramente proporcional.

La cadena global de distribución, bajo ataque

En este contexto, estamos asistiendo a una reconfiguración del comercio mundial tal y como venía funcionando desde la II Guerra Mundial. La Organización Mundial de Comercio (WTO) se ha visto sometida a presiones por la amenaza de Trump de retirar a Estados Unidos de esta organización a menos que se cambien los términos; Washington también ha bloqueado nombramientos judiciales en el organismo de apelación de la WTO.

La próxima reunión del G20 en Osaka incluía una agenda específica en relación con la WTO y el comercio mundial, pero con la escalada del conflicto comercial entre EEUU y China la atención estará totalmente centrada en el rumoreado encuentro entre Trump y el presidente chino Xi Jinping. La estimación de la CPB sobre el volumen del comercio mundial ha caído un 3,5% desde octubre de 2018, lo que supone el mayor descenso desde 2008: el comercio mundial se frena por un empeoramiento de la actividad económica y por la fricción derivada de los aranceles aduaneros.

Las empresas estadounidenses con una exposición significativa de sus ingresos a China continental y Hong Kong son las que se enfrentan a un mayor riesgo bajista por cualquier escalada adicional en la guerra comercial. En el muy corto plazo, Apple es un candidato muy probable para una represalia directa desde Beijing a causa del veto del gobierno de EE.UU. a Huawei. Apple obtiene en torno al 20% de sus ingresos (52 mil millones de USD en el 2018) de esa región, y por tanto tiene mayor exposición nominal que cualquier empresa de EE.UU.

La siguiente tabla muestra las 33 compañías con mayor exposición a China.

Aparte de los riesgos bajistas directos para las empresas de EE.UU. con exposición a China, ciertos sectores como los de semiconductores, automóviles, transportes, acero, químico, aeroespacial, electrónica y textil son los más vulnerables a las perturbaciones en la cadena mundial de distribución. Los inversores deberían comenzar a valorar en qué medida son sensibles sus carteras a las perturbaciones en la cadena mundial de comercialización.

Minerales raros

China dispone de una “opción nuclear” contra los EEUU, ya que controla el 85% del sector de los minerales raros. Los minerales raros son cruciales en electrónica (baterías recargables, teléfonos inteligentes, convertidores catalíticos, imanes, iluminación fluorescente, etc) y en defensa (gafas de visión nocturna, armas con guía de precisión, equipamiento GPS y otros similares).

Al controlar el 85% de la producción mundial, China podría provocar perturbaciones graves en la economía y el ejército de Estados Unidos restringiendo el acceso a los minerales raros. Quizás las tensiones ya estén ocurriendo bajo cuerda, ya que la empresa australiana de minerales raros Lynas ha anunciado un emprendimiento conjunto con empresas homólogas radicadas en los EE.UU. para construir una planta de procesamiento en Estados Unidos. Esto demuestra que los EE.UU. ya están actuando para garantizarse el suministro de minerales raros teniendo en mente el escenario potencial más adverso.

Las bolsas emergentes están pidiendo a gritos que las vendan

Los mercados emergentes han caído casi un 10% en tan solo cuatro semanas, y nuestra expectativa es que esta tendencia empeore mucho más, dado el rumbo que están tomando los titulares sobre el comercio entre Estados Unidos y China. Nuestra visión en cuanto a la asignación táctica de activos es infraponderar los mercados emergentes. También parece que el mercado es poco indulgente con las exposiciones directas e indirectas a China, por lo que la mejor manera de expresar una visión negativa sobre el comercio es a través de acciones de los mercados emergentes, del KRW, el JPY, el petróleo y las acciones y bonos australianos.

Para Robert L. Horton, de Lazard Asset Management, el mercado de internet es inmenso en China

El acceso a internet sigue creciendo rápidamente y seguirá esta tendencia con el despliegue 5G. La mayor parte de las conexiones se realizan ahora a través de smartphones que, gracias al software de fuente abierta de Android, son más asequibles y al alcance de usuarios de mercados emergentes. Prueba de ello, el mercado chino contaba con 500.000.000 usuarios de internet en móviles en 2013, cifra que ha aumentado desde entonces hasta los 812.000.000.

La tecnología tiene una posición dominante en el índice de mercados emergentes. El E-commerce en países emergentes, con la introducción de smartphones Android en 2009, ha crecido 2 veces más que en Estados Unidos, posicionando a Alibaba por encima de Amazon en términos de turnover.

El mercado de Internet es inmenso y en fase de crecimiento en China. Las tensiones comerciales en el sector tecnológico podrían afectar negativamente a compañías a nivel mundial.

Hyun Ho Sohn, gestor del fondo FF Global Technology Fund (Fidelity): los últimos aranceles afectarán sobre todo a las empresas de hardware

El mercado ha vuelto a adoptar una actitud de rechazo al riesgo ante el aumento de las tensiones comerciales entre EE.UU. y China. Las empresas de semiconductores están sufriendo especialmente la presión vendedora a la vista de la creciente controversia en torno a Huawei, mientras que el NASDAQ cerró hace dos días por detrás del conjunto del mercado. El gobierno estadounidense parece estar incitando a las empresas estadounidenses (semiconductores y Alphabet) a que no trabajen con Huawei. Las empresas tecnológicas mantienen la cautela a la vista de este contexto macroeconómico, pero los catalizadores del crecimiento a largo plazo del sector permanecen intactos.

La relación entre EE.UU. y China

Aunque en el pasado muchas empresas disfrutaron de unas relaciones comerciales relativamente fluidas y abiertas entre los dos países, lo que permitió el desarrollo de sus respectivas cadenas de suministro, el actual antagonismo entre EE.UU. y China es cada vez más evidente. Concretamente, Apple se enfrenta ahora al riesgo de que los chinos tomen represalias y en Twitter ya han circulado rumores sobre aranceles temporales a los productos de la empresa de Cupertino (el valor cayó con fuerza hace dos días). Los últimos aranceles anunciados afectarán sobre todo a las empresas de hardware. La dificultad a la que se enfrenta Apple es que la cadena de suministro del iPhone se encuentra demasiado especializada y es demasiado grande para salir de China. Con la excepción de la fábrica que está abriendo en la India (más enfocada en los iPhones de gama baja), el margen para reubicar la producción es muy escaso.

Es probable que Trump y Xi Jinping alcancen un acuerdo, ya que ambos bandos tienen mucho que perder con una guerra comercial prolongada. Sin embargo, China mantiene su apuesta a largo plazo por aumentar su independencia tecnológica reduciendo su dependencia de los componentes y servicios de proveedores extranjeros. Muchos componentes estándar los pueden fabricar con relativa facilidad, pero para consolidar su capacidad en semiconductores, por ejemplo, sigue dependiendo de las competencias externas que aportan los fabricantes de equipos para semiconductores.

KLA-Tencor y Lam Research son dos posiciones del fondo que gestiono en esta área que ofrecen una buena exposición al desarrollo de los semiconductores en China. Con independencia de lo que ocurra en la disputa comercial, KLA está muy bien situada y Lam Research, aunque es otra víctima de la presión vendedora en áreas cíclicas, cuenta con motores de crecimiento estructural; así, la empresa cree que la dinámica de oferta y demanda de memorias se equilibrará a finales de ese año para volver a crecer en 2020.

Comprar durante las caídas

Las condiciones actuales del mercado ofrecen una buena oportunidad para reforzar las posiciones en empresas cíclicas con catalizadores estructurales. Estamos asistiendo a un crecimiento a largo plazo en la inversión en centros de datos en todo el mundo, impulsada por varios factores: el interés en crear nuevas capacidades tecnológicas por parte de las plataformas (Google, Amazon, etc.), entre las cuales la presión competitiva no deja de aumentar; el uso masivo de datos que realizan las nuevas aplicaciones; y el denominado edge computing, es decir, la necesidad cada vez mayor de construir centros de datos próximos a los usuarios finales debido a los problemas de rendimiento/latencia y el impulso a la soberanía y privacidad de los datos entre las empresas de todo el mundo. Sin embargo, el fuerte crecimiento que experimentó la inversión en centros de datos el año pasado fue superior a la tendencia, lo que significa que podrían pasar algunos trimestres antes de que vuelvan a observarse unos niveles de inversión importantes. Las empresas expuestas a la tecnología 5G son otra área prometedora; así, el fondo invierte en Marvell Technology, una empresa con oportunidades en el ámbito de las redes 5G, donde la infraestructura está empezando a entrar en la fase de producción. Los volúmenes no aumentarán hasta 2020, pero este hecho se empezará a notar en los múltiplos en 2019. También sigo tomando posiciones en empresas de juegos, que se benefician del aumento de las tasas de adopción entre la población y las oportunidades de monetización que ofrecen las nuevas tecnologías, como los juegos en streaming.

Otras temáticas de la cartera

Las demás temáticas clave de la cartera se mantienen constantes. El fondo ofrece exposición al desarrollo de los vehículos autónomos y eléctricos, donde se engloban los fabricantes de coches, como Tesla, y los proveedores de componentes como Infineon Technologies (un fabricante líder de semiconductores de potencia para automoción y tecnologías de detección para los radares de los coches) y Nuance Communications, que fabrica software de reconocimiento de voz. El crecimiento estructural del uso de Internet y el comercio electrónico continúa en todo el mundo, con un incremento importante en el tráfico de Internet a través del móvil. Entre las oportunidades, cabe destacar a líderes consolidados (como Alphabet y Facebook) y títulos asiáticos como Yahoo Japan y Naver. Dentro del comercio electrónico, soy optimista sobre los portales de viajes, como Tripadvisor, cuyos resultados experimentaron una fuerte mejoría el año pasado. La cartera ofrece exposición al desarrollo de la IA a través de fabricantes de semiconductores como Intel y NVIDIA, que producen chips imprescindibles para la IA y la robótica, y empresas como Alphabet, que se proponen incorporar la IA a las decisiones empresariales y los nuevos servicios para los consumidores.

También estoy invirtiendo en empresas de servicios tecnológicos como IBM, que ayudan a las empresas con sus esfuerzos de digitalización, y proveedores de software empresarial, como SAP y Oracle: las empresas de todos los sectores tratan de aumentar su eficiencia y mejorar la información sobre los consumidores y los procesos de negocio mediante la digitalización. En este sentido, las empresas del sector industrial pretenden digitalizar y automatizar aún más sus procesos de producción con la ayuda de los análisis de datos.

Frank Schwarz, gestor de renta variable global de MainFirst: Alibaba y Tencent no se inmutan, mientras Apple pierde

La guerra comercial no tendrá un impacto duradero en las grandes empresas tecnológicas chinas como Alibaba y Tencent. Seguimos esperando que ambas estén entre las empresas más grandes del mundo, después de Amazon, para el año 2025. Microsoft, Google y Facebook también se encontrarán en las primeras posiciones. Tencent y Alibaba realizan el 90% de sus negocios en su mercado nacional. Por lo tanto, sólo se ven afectados indirectamente por las sanciones de EE.UU., mientras que el consumo en China ha sido muy fuerte en los últimos trimestres. Además, asumimos que el gobierno chino continuará apoyando el consumo interno.

La retirada de la licencia de Android contra Huawei tendrá un impacto significativo no sólo en la compañía china, sino también en Samsung. Esperamos que la empresa surcoreana aumente su cuota de mercado en telefonía móvil. Sin embargo, sufrirán pérdidas significativas en el sector de las memorias de semiconductores, que es fundamental para los beneficios de Samsung. En general, las empresas de semiconductores serán las más afectadas por el conflicto. Apple es también uno de los perdedores en la disputa comercial. En los últimos meses, la compañía ya ha perdido cuota de mercado en China en favor de Huawei, Xiaomi y Oppo. Este movimiento se acelerará.

Según Josep Mª Tacias, analista de Rentamarkets: la verdadera guerra comercial entre Estados Unidos y China está en el sector tecnológico

China quiere dejar de ser la fábrica del mundo a bajo coste y la tecnología juega un papel muy importante en la transformación económica que pretende. El veto de Estados Unidos a Huawei (similar en cuanto a productos a un conglomerado parecido a la suma de Apple, Cisco y Qualcomm) y a 70 de sus filiales puede tener efectos muy negativos en las propias compañías estadounidenses del sector de semiconductores y componentes al ser proveedores de Huawei.

A su vez, esto puede tener derivadas en otros sectores (automoción etc.). Sin que China haya tomado represalias, los efectos adversos ya se notan en la capitalización bursátil de las compañías tecnológicas a nivel global.

El 2020 año electoral en Estados Unidos, donde el presidente Trump deseará una economía fuerte y un mercado alcista puede ser la tabla de salvación a corto plazo, en una disputa que puede durar años.