Indonesia, una gran oportunidad de inversión en emergentes

  • 19-11-2018

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Desde la crisis asiática de 1997/1998, la confianza de los inversores en Indonesia se ha debilitado. Sin embargo, las ventas masivas que se han vivido recientemente carecían de una base objetiva. Los inversores se guían por sus temores, en vez de por el mantenimiento de sólidos fundamentales. De hecho, desde 2010, la economía indonesia ha experimentado un crecimiento considerable y continuo de alrededor del % anual, lo que lo convierte en el país del G20 con el desarrollo económico más estable. La inflación se ha mantenido bastante estable desde 2016, por lo general alrededor del 4% o por debajo. La principal razón de esto es la solidez de su industria exportadora, con materias primas como el carbón, cuyos precios aumentaron un 6,6% solo en 2018. En los últimos cinco años, el 15% de las exportaciones de carbón se destinó a China, lo que convierte a Indonesia en uno de los mayores proveedores de carbón hacia un país que continúa utilizándolo como su principal fuente de energía. El mercado del carbón se encuentra actualmente en un sano régimen de oferta y demanda y los precios del carbón se han recuperado significativamente desde la reforma de la oferta introducida por el gobierno chino a finales de 2016.

Interesantes oportunidades de valor relativo

El carbón seguirá siendo una de las fuentes de energía más importantes para China y los mercados emergentes en el futuro. De esta manera, la demanda está asegurada de cara a las próximas décadas.

A pesar de esta perspectiva positiva de la industria y la mejora de los fundamentales, las compañías mineras de carbón de Indonesia, como ABM Investama y Geo Energy, han sufrido significativamente en los últimos meses. Por esta razón, vemos un potencial considerable para los inversores: dado que las exportaciones de ambas compañías se negocian generalmente en dólares estadounidenses, tienen una exposición mínima a la divisa y la volatilidad en la rupia indonesia (IDR) no les afecta negativamente, pero puede incluso tener un efecto positivo en sus márgenes de beneficios, ya que, en realidad están aumentando a través de costos operativos más bajos (que se pagan en IDR). Ambas compañías muestran un desempeño sólido con cifras de EBITDA crecientes y un apalancamiento moderado. Dadas las perspectivas de la industria y los fundamentales de las dos compañías, esperamos que negocien entre 80 y 100 puntos básicos por encima de sus comparables.

Potencial de crecimiento continuo

La economía de Indonesia tuvo un buen desempeño en el tercer trimestre y se prevé que continúe creciendo a un positivo ritmo del 5% en los próximos años. La deuda externa es baja y la deuda nacional representa solo alrededor del 29% del producto interno bruto (PIB). Con reservas de entre 115 y 120 mil millones de dólares estadounidenses, Indonesia está más que bien posicionada. Además, el presidente Widodo planea apoyar aún más el crecimiento a través del gasto gubernamental, incrementándolo en un 10% en 2019. Recientemente, los bonos cuasi soberanos, como los de IDASAL (Indonesia Asahan Alumini), se han vuelto muy atractivos y esperamos que surjan más oportunidades. En el transcurso de una semana, su margen de crédito frente a los bonos del Tesoro estadounidense ya se ha reducido en 64 puntos básicos, hasta los 299.

La inversión en renta fija, apoyada por los precios más altos de las materias primas y el consumo del sector público, es probable que reciba un impulso antes de las elecciones de abril del próximo año. Al mismo tiempo, el gasto adicional debería ayudar a apuntalar la demanda interna. A más largo plazo, el aumento de los ingresos y el crecimiento constante de la clase media y la población también contribuirán a esto, dando una perspectiva positiva del futuro.