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Industria de movilidad, tendencias y oportunidades

  • 20-08-2020

  • 5 minutos

Conocemos el análisis de George Saffaye, estratega de inversiones globales en Mellon, parte de BNY MELLON IM, donde estudia la industria de movilidad: baterías de los vehículos eléctricos, las oportunidades que presenta a los inversores, y comparte sus ideas sobre el rendimiento y el posicionamiento actual del BNY Mellon Mobility Innovation, ha superado significativamente a su índice de referencia en el primer semestre de 2020.

Industria de la movilidad

La industria de las baterías lleva mucho tiempo evolucionando, sus costes están bajando y sus rendimientos están mejorando. ¿Cuáles son las últimas tendencias/innovaciones de la industria y qué significan para los inversores?

En la industria están surgiendo algunas tecnologías nuevas interesantes, como las baterías de estado sólido que son potencialmente más seguras y fiables que las baterías actuales de los vehículos. Sin embargo, cada tecnología nueva tiene sus ventajas y sus desventajas. Por muy emocionantes que puedan ser algunos de estos posibles avances, mantenemos la cautela: no todos son rentables, y ni siquiera la nueva tecnología más prometedora es viable hasta que pueda producirse en masa fácilmente.

Las empresas continuarán prefiriendo las tecnologías más antiguas, cuyos costes son más bajos en términos de USD/kWh. Por lo tanto, esperamos mejoras graduales en los costes y en la autonomía de los tipos de baterías existentes, en lugar de anuncios revolucionarios que solo podrían ser viables a largo plazo (más de 10 años).

Hoy en día, hay tres tipos principales de baterías: de fosfato de litio y hierro (LFP), de níquel, manganeso y cobalto (NMC) y de níquel, cobalto y aluminio (NCA). La industria está centrada en mejorar la densidad energética, la eficiencia y la vida útil de las baterías de los vehículos eléctricos. Por ejemplo, si observamos a las compañías que usan baterías NMC, su objetivo es quitar cobalto de la batería y aumentar el contenido de níquel. El cobalto plantea una serie de problemas ambientales y sociales, ya que la mitad de su suministro mundial proviene del Congo. Este solo es otro ejemplo de que el tema de la innovación en la movilidad está mejorando en términos de los criterios ESG.

Actualmente, las baterías de los vehículos eléctricos cuestan alrededor de 150 USD/kWh. El umbral para ser competitivas con los vehículos tradicionales de combustión interna es de aproximadamente 100 USD/kWh. De media, los precios de las baterías bajan aproximadamente un 10 % al año, por lo que esperamos que las baterías de los vehículos eléctricos sean competitivas, sin subsidios, para el año 2023-2025. Y las mejoras no se detendrán, por lo que después serán más baratas que las baterías de los vehículos tradicionales.

¿Todavía sigue viendo oportunidades para los inversores en esta área?

Las acciones se han comportado bien en los últimos meses, pero todavía se pueden encontrar diversas oportunidades. La revolución de la electrificación y el transporte está dando sus primeros pasos. La penetración de los vehículos eléctricos e híbridos (y de las baterías) en Europa está entre el 5 y el 10 %. La implementación de normativas más estrictas impulsará su crecimiento.

Los europeos están implementando un plan agresivo de reducción de carbono que no se ha visto afectado por la COVID-19, China está avanzando agresivamente y Corea también lanzó recientemente un plan de electrificación muy agresivo. Aunque no es tan amplio, el estado de California (CARB) también creó un plan para la reducción de las emisiones de los vehículos comerciales, y otros estados de EE. UU. cumplirán con las normativas de California. Este contexto sirve como catalizador de nuevas oportunidades para los inversores.

Nuestra investigación indica que este no es un escenario en el que todos ganan, existen un puñado de empresas globales líderes en el mercado de baterías para vehículos eléctricos. El desarrollo y la producción de baterías para vehículos eléctricos requieren un capital importante, lo que es una barrera de entrada para las empresas nuevas y favorece a las grandes y bien capitalizadas que compiten dentro del segmento. De nuevo, no vemos a un ganador, sino a varias empresas grandes con muchas oportunidades de crecimiento.

¿Cuáles con algunos de los desafíos a los que la industria se puede enfrentar en términos de interrupción de la cadena de suministro o de reciclado de las baterías agotadas?

Aunque las guerras comerciales afectaron al entorno macro y la percepción de los inversores, si observamos la tendencia actual de desglobalización y su impacto en el tema de la innovación en movilidad, no vemos una desaceleración en las inversiones en investigación y desarrollo de vehículos eléctricos. La razón es que la electrificación en sí no ha mostrado signos de desaceleración. Su mercado no se ha visto interrumpido, sino que se ha acelerado gracias a las normativas nuevas y a la carrera para reducir las emisiones.

El reciclaje de las baterías realmente todavía no se ha abordado. La razón es que solo ahora está comenzando a ser más común el uso de vehículos eléctricos. Las baterías de los vehículos eléctricos tienen el potencial para durar décadas, y las compañías están desarrollando programas y tecnologías de reciclaje para satisfacer esas necesidades adicionales. Es probable que muchas baterías terminen siendo un sistema de almacenamiento de energía. Tienen muchos usos aparte de los automóviles, ya que pierden su eficiencia, pero conservan su capacidad de carga.

¿Cuáles han sido los principales responsables del buen rendimiento del fondo durante los últimos meses y cuál es el posicionamiento actual de la estrategia?

El fondo se ha comportado excepcionalmente bien frente a su índice de referencia y a su grupo pequeño de homólogos.

La rentabilidad superior del fondo de un año hasta la fecha se ha basado principalmente en los segmentos tecnológicos e industriales de la cartera. Nuestro equipo ha hecho un gran trabajo al seleccionar las mejores acciones de estas industrias y, especialmente, de las empresas de semiconductores y equipos electrónicos. Aquí, nuestra exposición fue del 15 %, mientras que la del índice de referencia era menos del 5 %.

Un ejemplo muy bueno fue un fabricante de equipos originales de vehículos eléctricos, que tuvo una rentabilidad buena gracias al momento de nuestra inversión: nuestros analistas reconocieron en qué momento la empresa se había enfrentado a sus peores dificultades, y luego tomamos posiciones cuando creímos que era el momento adecuado.

Otra área que ha tenido un comportamiento muy bueno son los medios y servicios interactivos. En realidad, somos dueños de algunas de estas compañías, que tuvieron un rendimiento muy bueno durante el período, debido a su exposición importante al tema de los vehículos autónomos.

La estrategia está bien posicionada gracias a su capacidad para invertir globalmente en las cuatro áreas C.A.S.E. (conectividad, vehículos autónomos, uso compartido y electrificación). El universo de inversión se está expandiendo, ya que nuestro equipo de analistas expertos continúa examinando compañías de todo el mundo: ha pasado de 175 acciones en enero de 2018, cuando la estrategia se lanzó por primera vez en Japón, a más de 300 acciones de empresas que hoy tienen importancia para los temas de inversión.

Los temas en sí están evolucionando: la autonomía se está dirigiendo hacia los sistemas de conducción adaptativos (antes de centrarse en los vehículos totalmente autónomos) y se está enfocando en implementar nuevos sistemas de seguridad. La conectividad se está expandiendo a lo cibernético.

Creemos que existirán oportunidades de inversión increíbles. Seguimos sobreponderados en los equipos electrónicos de software de semiconductores, que se encuentran en el núcleo de la transformación digital que está trasladando la movilidad del mundo analógico o físico al mundo digital.

La COVID-19 ha redefinido la conectividad, abriendo un nuevo conjunto de oportunidades, mejorando las comunicaciones en todo el mundo, más allá del automóvil, con nuevos desarrollos en geoperimetraje y en ciudades inteligentes. El 5G permitirá virtualizar las experiencias de los usuarios: los clientes potenciales podrán ver el modelo de un automóvil en tiempo real, sin salir de su casa, y podrán utilizar equipos de realidad virtual para entrar en el vehículo, solo les faltaría la experiencia del olor a cuero nuevo.

El modelo tradicional y los nuevos modelos empresariales de uso compartido son algunas de las áreas más complicadas y en las que menos exposición tiene el fondo.

¿La pandemia de COVID-19 tendrá consecuencias duraderas para la innovación en la movilidad después del 2020?

La pandemia es algo negativo y no hay otra forma de decirlo. Pero ha tenido algunos efectos secundarios interesantes. Durante el confinamiento, los ciudadanos vieron cómo serían nuestras ciudades con menos vehículos y menos contaminación en el aire. Vimos aguas cristalinas en los canales de Venecia. Por primera vez en 20 años, desde Nueva Delhi se pudo ver el Himalaya. Los precios de los seguros de coches bajaron drásticamente. Creo que todos nos hemos dado cuenta de los beneficios que se obtienen cuando las personas conducen menos de forma individual. Y, con suerte, no necesitaremos otro brote de COVID-19 para mantener esos efectos secundarios positivos. La innovación en la movilidad se encargará de eso en los próximos meses y años.