Inversión a largo plazo: el inversor se beneficia de la prima de riesgo de una clase de activo

  • 07-02-2019

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Algunos inversores se adentran en los mercados financiero con la idea de ganar mucho dinero en poco tiempo. Sin embargo, la probabilidad de conseguir una mayor rentabilidad crece a la vez que aumenta el tiempo. Ya lo decía el multimillonario inversor estadounidense:

«Alguien se sienta hoy a la sombra de un árbol que plantó hace mucho tiempo».

Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway

La gestora alemana DWS ha llevado a cabo un informe en el que analiza la inversión a largo plazo.

El timing es prácticamente insignificante en las inversiones a largo plazo

Decidir cuándo es el momento idóneo para entrar o salir de una inversión siempre ha sido una preocupación para los inversores. ¿Los precios han subido lo suficiente para que aún tenga sentido comprar? ¿O deberían frenarse bruscamente después de que el primer 10% haya desaparecido para no perder aún más dinero?

Según un estudio realizado por el DWS Global Research Institute, estas son preocupaciones infundadas o exageradas.

“Según se desprende de nuestra investigación ‘Multi-Asset Long View’ , el timing es prácticamente irrelevante para una inversión a largo plazo”.

Christian Hille, Global Head of Multi-Asset en DWS

A largo plazo, un inversor se beneficia de la prima de riesgo de una clase de activo

Podemos ilustrar esto con dos inversiones teóricas en el mercado de renta variable estadounidense, representadas por la variante del rendimiento total del índice S&P 500. La primera compra se realizó en abril del 2000, en un momento en el que las acciones de Estados Unidos eran tan caras que no se volvieron a ver esos niveles hasta finales de 2007. Elegir el momento para entrar en mercado, cuando las valoraciones eran tan altas, seguramente habría sido una mala decisión de inversión. De hecho, en un periodo de cinco años, el descenso fue del 4% anual, mientras que en un periodo de diez, aunque continuaron las pérdidas, fueron más contenidas, de 1 %.

Por otro lado, ¿cómo hubiera funcionado una inversión si comenzó doce meses después a precios mucho más bajos? Con un crecimiento anual de alrededor del 2%, este inicio posterior parece ser una mejor opción en plazos de cinco y diez años. Sin embargo, si establece su horizonte de inversión en 15 años, el timing habría perdido la mayor parte de su importancia. Incluso un inversor que compró en el pico más alto, hubiera obtenido una rentabilidad del 3,7% anual.

“En un largo horizonte de inversión, la rentabilidad reflejará los aspectos fundamentales. Esto significa que las inversiones se beneficiarán ampliamente de la prima de riego de una clase de activo sin importar el momento. La bolsa de Estados Unidos es un buen ejemplo de esto, pero también se aplica a otros mercados y clases de activos”.

Christian Hille, Global Head of Multi-Asset en DWS