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Invertir en FinTech, ¿por qué es necesario un Sandbox regulatorio?

  • 17-03-2020

  • 4 minutos

Invertir en FinTech es una de las tendencias que durante 2019 ha experimentado un mayor crecimiento respecto a los últimos años, tanto a nivel nacional como internacional. Concretamente en España, el ecosistema FinTech está integrado por un total de 385 startups registradas en el mapa de Finnovating al final de 2019, con un crecimiento del 14% en comparación con el inicio del año 2019. 

Invertir en FinTech

En relación con las inversiones realizadas en Europa, según un estudio de Finnovating, España se encuentra en el quinto lugar, alcanzando los 245 millones de euros. UK fue el país con mayor inversión recibida en 2019, alcanzando un total de 2.492 millones de euros, seguido de Alemania con 2.322 millones.

Sin duda uno de los factores determinantes en cuanto a invertir en fintech es la regulación y seguridad jurídica del sector. Es por ello que el Sandbox Regulatorio es un elemento esencial en la atracción de inversión en España.

Pero, ¿qué se entiende por Sandbox regulatorio y por qué es necesaria su definitiva aprobación? ¿Cómo afectará al tema de invertir en fintech?

El Sandbox Regulatorio se entiende como un entorno controlado de pruebas donde se permitirá testar la viabilidad de determinados proyectos de base tecnológica, que por cuestiones regulatorias, ven sus proyectos frenados o incluso inviables. 

El objetivo principal de aquellas empresas tecnológicas que entran en Sandbox es poder operar en el mercado de forma lícita con la obtención de una autorización o licencia.

La aprobación de Sandbox se ve como una solución que responde a la necesidad de adaptar e  impulsar una regulación que vaya en sintonía con el acelerado ritmo al que se realizan las innovaciones, adaptándose así a la realidad financiera y facilitando la comprensión a los organismos  supervisores para poder conocer y controlar nuevos modelos de negocio que necesitan una aplicabilidad del principio de proporcionalidad. 

El Anteproyecto de ley de “Transformación Digital del Sistema Financiero” es una referencia a nivel internacional por su amplitud, flexibilidad y ambición, fue aprobado en primera lectura por el Consejo de Ministros el 22 de febrero de 2019 y se aprobó en segunda lectura el pasado 18 de febrero de 2020. 

Cabe resaltar que el Sandbox Regulatorio español, debe ser considerado como un espacio no solo para las empresas de base tecnológica, sino también de colaboración con las grandes compañías de la industria para lanzar iniciativas que llevan mucho tiempo intentando desarrollarse en España pero que, tras la incertidumbre política de los últimos meses, estaban planteándose salir del país. Ahora estos proyectos vuelven a estudiar las opciones de asentarse en España.

Dicho esto, ¿qué ventajas implica la aprobación de Sandbox regulatorio en España para invertir en fintech?

En primer lugar, supondrá una gran atracción de la inversión

Según un estudio de Finnovating, las compañias FinTech que han participado en el Sandbox inglés han obtenido una inversión media de más de 6 millones de libras, generando un auténtico imán para fondos interesados en inversión FinTech. Este es uno de los principales motivos por los que Reino Unido sigue liderando la inversión en este sector, con el 50% de la inversión total de toda Europa, según los informes de inversión FinTech europea de Finnovating. Además, en este sentido, se está viendo un incremento de fondos específicos para invertir en compañías que entren al Sandbox, ya que tener un modelo innovador con el visto bueno del supervisor o el regulador, es una gran garantía de éxito. 

En segundo lugar, supondrá un crecimiento del sector financiero y tecnológico

Es indudable que contar con una regulación adaptada y proporcional a las necesidades de entidades que se encuentran en estados primigenios de desarrollo o maduración, puede suponer tanto un revulsivo a su creación, como un abaratamiento de costes y tiempo en el lanzamiento al mercado de los productos y servicios de dichas entidades.

Otra ventaja será la seguridad y certeza jurídica

La implementación del Sandbox puede permitir que algunas de las empresas tecnológicas disfruten del periodo de pruebas para que puedan ir alcanzando los requisitos de obtención de una licencia ordinaria gradual y progresivamente. De esta manera no se les exigiría el cumplimiento de todos estos requisitos al inicio, haciendo que muchos de los modelos de negocio con tecnología disruptiva,tengan cabida en el mercado ayudando a su florecimiento de una forma segura y dentro de la legalidad. 

Competitividad a nivel internacional

Estamos viendo como empresas que cuentan con un gran talento y potencial a nivel de innovación y desarrollo de modelos de negocio, ven la necesidad de lanzar sus productos fuera de nuestro país. Con la implantación del Sandbox, se conseguiría una concentración del talento en España, así como una mayor atracción internacional tanto a nivel jurídico, como económico y de inversión. Además, no solo ayudará a las startups en particular, si no a las empresas ya asentadas en el mercado, mejorando su enfoque a nivel de organización al expandir sus capacidades y estrategias de innovación, respondiendo a casos específicos mediante el lanzamiento de nuevos productos y servicios similares más eficaces y eficientes. 

Aumento de la oferta y la calidad de servicios FinTech e InsurTech, creando una competencia efectiva en el mercado

Esto se verá reflejado en el beneficio último del consumidor final, ya que, al existir más competencia, se abaratarán los precios y se mejorará el servicio, desembocando así en un beneficio social y, por lo tanto, de interés público.

En momentos como los que estamos viviendo, se aprecia el verdadero valor de las innovaciones tecnológicas, no solo a nivel financiero, si no a nivel general. Como bien se indica en el la Exposición de Motivos del Anteproyecto de ley para la Transformación Digital del Sistema Financiero, “no es pues el contenido de esta ley sólo imprescindible para identificar nuevos riesgos tecnológicos, sino también para aprovechar las oportunidades de poner las nuevas tecnologías y sus usos al servicio de la estabilidad financiera, previniendo y mitigando próximas crisis.»