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Invertir en infraestructuras en fase más avanzada del ciclo

  • 05-12-2019

  • 5 minutos

Las infraestructuras son una de las tipologías de inversiones alternativas que están ganando peso en las carteras para los próximos meses ante la dificultad de conseguir rentabilidad con los activos tradicionales. Tanto las economías desarrolladas como las emergentes están impulsando algunos de proyectos de infraestructuras que afectan directamente al crecimiento económico de sus países.

infraestructuras

¿Cuáles son los mejores fondos de Infraestructuras?

Fondo de inversiónISINRentabilidad anual 2019*
Legg Mason RARE Infraestructure Value FundIE00BD4GV124 18,99%
Morgan Stanley Investment Funds – Global Infrastructure FundLU038438387219,06%
M&G (Lux) Global Listed Infrastructure FundLU1665237704 28,22%
Nordea 1 Global Listed Infrastructure FundLU192702631722,40%

*Fuente: datos extraídos de Morningstar con fecha 4 de diciembre 2019

Legg Mason RARE Infraestructure Value Fund – Shane Hurst, gestor del fondo

Identificar y gestionar el riesgo es importante para los inversores que buscan contar con una cartera global diversificada. Entre los principales riesgos, figuran los macroeconómicos, los políticos, los normativos y los de mercado.

Si bien la diversificación regional puede reducir el riesgo político, de cara a mitigar otros factores de riesgo resulta importante garantizar que las carteras están más ampliamente diversificadas. Como ejemplo, podemos citar efectuar una exposición que abarque diferentes regímenes normativos y contextos económicos. Debido a ello, la cartera del fondo Legg Mason RARE Infrastructure Value no solo está diversificada en términos regionales, sino que su exposición también contempla diferentes sectores de infraestructuras y marcos normativos, lo que brinda unos flujos de caja más estables durante los diferentes ciclos de inversión. 

Una de las posiciones más destacadas del fondo Legg Mason RARE Infrastructure Value es Red Eléctrica, un grupo especializado en el transporte de electricidad en España. En este país, la actividad de transporte de electricidad está totalmente regulada, lo que permite obtener unas rentabilidades fijas durante un periodo de seis años. Este periodo regulatorio de duración relativamente prolongada proporciona a Red Eléctrica una visibilidad excepcional sobre sus ingresos. Basándonos en la remuneración percibida por el transporte de electricidad —determinada por las autoridades reguladoras— y en la necesidad de invertir en la red para facilitar la transición energética en España, en RARE tenemos la firme convicción de que Red Eléctrica alcanzará un dividendo mínimo por acción de 1,0 euros en el periodo 2020-2022, de acuerdo con su compromiso formalizado en el último Plan Estratégico de la compañía

Gráfico de evolución del fondo a 3 años

Fuente: Morningstar

Morgan Stanley Investment Funds – Global Infrastructure Fund – Matt King, gestor del fondo

Invirtiendo en el fondo Global Infraestructure Fund de Morgan Stanley Investment Funds, los inversores pueden lograr una exposición a infraestructuras de una manera rentable invirtiendo en valores de capital de empresas que cotizan en bolsa. Basado en la premisa de que el rendimiento a largo plazo de los valores de infraestructura estará más altamente correlacionado con el valor subyacente de sus activos, esta es una inversión indicada para inversores que utilizan un enfoque de inversión bottom-up. Al hacerlo, la infraestructura tiene la capacidad de proporcionar una serie de beneficios potenciales, como rendimientos ajustados al riesgo históricamente atractivos, beneficios de diversificación por las bajas correlaciones con otras clases de activos, generar ingresos y la protección contra la inflación, pero con las ventajas adicionales de liquidez diaria y comisiones significativamente más bajas.

Una asignación a valores de infraestructura puede ser particularmente prudente en el entorno actual dada la presencia continua de incertidumbres geopolíticas y algunos signos de «ciclo tardío» en varios países, ya que los beneficios mencionados anteriormente generalmente persisten durante todo el ciclo económico / comercial. Para poner un ejemplo, elegimos una compañía en cartera; American Tower Corporation (AMT), propietaria y operadora de infraestructura de comunicaciones inalámbricas con presencia global. AMT ejemplifica las características típicamente exhibidas por las compañías de infraestructura, principalmente la capacidad de generar flujos de efectivo estables y crecientes en el tiempo. La forma que AMT tiene para generar los flujos es arrendar espacio en sus torres a operadores de redes móviles.

Gráfico de evolución a 3 años

Fuente: Morningstar

M&G (Lux) Global Listed Infrastructure Fund – Álex Araújo, gestor del fondo

En el actual contexto de incertidumbre económica, los títulos de infraestructuras cotizadas ofrecen un perfil de riesgo/remuneración único que resulta atractivo frente a las clases de activos tradicionales a la vez que proporciona ventajas en términos de diversificación. Incorporar este tipo de valores en cartera puede reducir la volatilidad de la misma sin tener que renunciar a las rentabilidades potenciales. Así, el fondo M&G (Lux) Global Listed Infrastructure se centra en empresas de infraestructuras con activos físicos existentes que generan flujo de caja, capacidad de generación de dividendo creciente y perspectivas de crecimiento a largo plazo. Esta combinación de cualidades defensivas y un crecimiento a largo plazo pueden proporcionar rendimientos que superan la inflación con el paso del tiempo. Uno de los valores en cartera es Ferrovial.

La mayor contribución al flujo de caja de la compañía proviene de la autopista de peaje ETR 407 en Toronto (Canadá), que seguramente constituya el mejor activo de infraestructuras del mundo y cuyos precios no están regulados. La compañía se adjudicó su concesión durante un periodo de 100 años, del que todavía deben cumplirse más de 80 años. También posee y explota cuatro aeropuertos del Reino Unido, concretamente los de Londres-Heathrow, Glasgow, Southampton y Aberdeen. Constituye uno de los actores líderes en materia de innovación en el sector y ha implementado nuevos conceptos como la facturación automatizada en la ETR 407 y el sistema de tarificación dinámica en la autopista Lyndon B. Johnson de Dallas (EE. UU.).

Gráfico de evolución desde el nacimiento del fondo

Fuente: informe del fondo

Nordea 1 Global Listed Infrastructure Fund – Jeremy Anagnos, gestor del fondo

Los valores de infraestructuras cotizadas tienen mucho que ofrecer en comparación con un gran número de títulos convencionales, dado que presentan mayores rentabilidades por dividendo, menores fluctuaciones de precios, flujos de caja más estables y una marcada resistencia a las fluctuaciones cíclicas. Desde Nordea, afrirmamos que existen razones de peso para que los inversores asignen una parte de su cartera de acciones a empresas de infraestructura cotizadas. Esta clase de activos no solo brinda protección contra caídas, sino que también alberga la capacidad de generar rendimientos comparables a los de las acciones a largo plazo. Además, existen diferentes razones por las cuales las compañías de infraestructura que cotizan en bolsa global podrían superar el patrimonio global durante los próximos meses y años:

Source: Thomson Reuters, the Conference Board, National Bureau of Economic Research (NBER) and Cohen & Steers. Date: 31.21.2018.

La rentabilidad total anualizada esperada del segmento de empresas de infraestructuras cotizadas a escala mundial se sitúa entre el 9% y el 15% y se ve apuntalada por numerosos catalizadores a largo plazo, como el envejecimiento de las infraestructuras, el incremento de la demanda de gas natural estadounidense, el aumento del gasto en autopistas de peaje y aeropuertos, el crecimiento de los datos y el desarrollo de la energía renovable.

Históricamente, las compañías de infraestructura que cotizan en bolsa han sido históricamente un elemento eficaz de diversificación en la cartera, como lo demuestran sus correlaciones relativamente pequeñas con otras clases de activos. Después de recuperarse debido a la crisis financiera, las correlaciones con las acciones globales han vuelto a los niveles anteriores a largo plazo: en 0,65 (de 2010 a marzo de 2019). Finalmente, la capacidad de diversificar los títulos de infraestructura podría ser de particular importancia ahora que estamos entrando en lo que podría constituir un período de rentabilidad potencialmente menor en los mercados.