It’s all about Betalphing

  • 31-10-2017

  • 2 minutos

A lo largo de los últimos años, los debates más recurrentes en la industria de la gestión de activos han estado centrados en la existencia/carencia de Alfa así como en la confrontación entre gestión activa y gestión pasiva.

Nosotros no queremos participar en dichos debates y proponemos tomar lo mejor de ambos tipos de gestión. Así es como nace la metodología Betalphing©: gestión activa del Asset Allocation mediante instrumentos de gestión pasiva, o lo que es lo mismo, buscar Alfa mediante la selección de las mejores Betas.

Betalphing permite a los inversores superar el retorno de una cartera tradicional de perfil equilibrado/flexible con una volatilidad y una caída máxima considerablemente inferiores, mediante un modelo de distribución de activos disciplinado, robusto y dinámico. Es una metodología de inversión que consta de dos fases, cuyo objetivo es superar el benchmark (es decir, lograr Alfa) mediante un modelo optimizado de Asset Allocation. En otras palabras, obtener Alfa mediante la selección de las mejores Betas.

En primer lugar, llevamos a cabo una asignación estratégica de activos mensual en base a dos modelos. El primero, el Stock/Bond Model, nos permite evaluar la fortaleza relativa entre acciones y bonos, asignando así un determinado porcentaje a la renta variable. Luego, el Bond/Cash Model distribuye la parte que falta entre bonos y cash. En total utilizamos 22 indicadores que son representativos de lo que nosotros llamamos Análisis de Fusión, al recoger información de 5 tipos de análisis: tendencia, valoración, sentimiento, económico y de tipo de interés.

El benchmark del modelo es 55-35-10 y toma como índices de referencia, el MSCI World Total Return Index para la parte de renta variable, el Barclay’s Global Long Term Treasury Index para la parte de bonos y una media simple del rendimiento de las letras del Tesoro a 3 meses de Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Canadá y la Eurozona para la liquidez.

En segundo lugar realizamos una asignación táctica de activos. Una vez determinada la asignación de activos mensual, entran en juego nuestros sub-modelos. La renta variable la diversificamos en base a nuestros modelos sectorial, geográfico y de estilo. Para la parte de renta fija, también utilizamos un modelo geográfico junto con uno de duración y otro de estrategia de curva. Y por último, aplicamos el modelo de divisa al conjunto de la cartera para determinar cuándo cubrir/descubrir nuestra exposición a divisa. ¿Y cómo lo implementamos? Principalmente vía ETFs UCITS buscando así las mejores Betas, mediante un proceso de selección muy consolidado. Escoger el ETF más idóneo no es una tarea fácil. Una vez establecido el benchmark, o activo a replicar, hay que ser disciplinado en la valoración de la mejor elección. Empezaremos por seleccionar, únicamente aquellos instrumentos que tengan el menor tracking error, y luego los filtraremos en base a los siguientes criterios: TER, liquidez, modelo de tendencia, momentum, flujos y modelo de reversión a la media. La utilización de ETFs para la asignación de activos aporta beneficios en diferentes ámbitos: diversificación – puedes tomar posiciones de manera instantánea en una gran variedad de activos, transparencia – conocimiento exacto de los activos subyacentes, bajo coste – te permite tomar posiciones en una cesta de activos a un precio mucho más bajo que vía fondos de inversión y, por último flexibilidad – seleccionar los ETFs más líquidos te permite mover con facilidad y rapidez entre los diferentes activos.

La metodología Betalphing nos ha permitido obtener un patrón de resultados destacable y muy robusto desde el inicio.