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Javier Tomé de Fimarge – Gestor del mes

  • 18-02-2020

  • 6 minutos

Os presentamos a Javier Tomé, Senior Portfolio Manager en Fimarge. Javier se incorporó a la gestora andorrana en enero de 2009. Con anterioridad, fue gestor de carteras en Renta 4 Banco y analista en Profim. Javier Tomé es diplomado en Ciencias Empresariales, posee un Máster en Mercados Financieros y tiene la certificación CIIA.

Entrevista a Javier Tomé, Firmarge

¿Cuándo y cómo llegaste al sector financiero? ¿Tenías alguna otra vocación?

Desde muy joven ya me gustaba el mundo de las empresas. Me asombraba la posibilidad que te brinda la bolsa de poder participar en el éxito de un negocio, aunque fuera en una minúscula parte. Me gusta preguntar más que responder. Siempre tuve esta vocación, y he tenido la gran suerte de poder dedicarme profesionalmente a ello.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿Y lo que menos?

Lo que más me gusta es el aprendizaje continuo sobre negocios que nunca imaginaste que conocerías. Me fascina ver empresas y su gente, sus raíces, sus fortalezas, sus virtudes, sus amenazas y porqué son lo que son en un mundo tan competitivo. Siempre digo que esto es un oficio más que una profesión. Si no te gusta leer y no tienes la inquietud de aprender esto no es lo tuyo.

¿Lo que menos? Pues el gestor vive la mayoría del tiempo en la frustración de ver como las tesis de inversión no se materializan a corto plazo. La paciencia y la convicción son imprescindibles, pero hay que saberlas combinar con la humildad de reconocer tus errores. Vives en una contradicción permanente.

¿Cuáles son tus hobbies?

Disfrutar de mis hijos, hacer deporte con ellos y verlos crecer. Me gusta la música, viajar y leer (ahora estoy con La Rebelión de Atlas, de Ayn Rand).

¿Qué fondos están bajo tu gestión actualmente?

Actualmente gestiono junto con un equipo de tres personas más los fondos y carteras de Fimarge. Desde los más conservadores hasta los más agresivos en términos de renta variable. Nuestro flagship es el Fimarge Balanced Portfolio Fund (de unos €70m), un mixto de renta fija con una visión muy patrimonialista, sin Asset Allocation, y cuyas bases son la convicción, la baja rotación y las empresas de calidad.

¿Qué puede aportar su fondo, que no lo hagan otros, en las actuales condiciones del mercado?

No podemos comprar cualquier buen negocio a cualquier precio. Identificar un buen negocio es relativamente rápido. Lo difícil es identificar aquellos buenos negocios que lo seguirán siendo en los próximos 10 años, y no pagar en exceso por ellos. Fimarge Balanced Portfolio Fund reúne un ramillete de 30 excelentes compañías que todos querríamos tener, seleccionadas minuciosamente, y que esperamos tener durante al menos cinco años. No hacemos Asset Allocation, creo que eso es importante, porque el 90% de nuestro tiempo es el análisis puramente fundamental. No tendría sentido que el 90% de nuestra rentabilidad viniera determinada por el hecho de tener más o menos bolsa. En cuanto a la renta fija la aproximación es similar: un meticuloso análisis de los flujos de caja del emisor, para mantener el bono con vocación de vencimiento. No vamos a pagar spreads ridículos en emisores altamente estresados, en una búsqueda desesperada de rendimiento. El trabajo lo debe hacer el equipo directivo del emisor, no el BCE.

¿Cuál es actualmente su posición en cartera con mayor peso?

Alphabet. Un nombre que ya no recuerdo desde cuando tenemos, pero que siempre ha estado en el top-5. Alphabet tiene aún un extraordinario potencial. Crece a tasas del 25%, con márgenes netos del 30%, con el 15% de su capitalización en caja, y con uno de los ratios de I+D más altos del mundo, lo que se traduce en crecimiento futuro a ROCEs del 30%. Nadie duda de la omnipresencia de Google en el mundo publicitario, lo que falta es poner en valor la ingente cantidad de big data que genera. Todo ello cotizando aún a 20x beneficios, 5% FCF yield y con un claro dueño. ¿Qué más se puede pedir? En Alphabet hemos más que duplicado desde que la tenemos, y la vemos a múltiplos inferiores a los de cuando la compramos. ¿La clave? El crecimiento y un retorno sobre capital extraordinarios.

¿Cuál es el parámetro o factor que más valoras a la hora de seleccionar títulos?

La recurrencia, la visibilidad y el crecimiento estructural, lo cual se suele traducir en buenos márgenes y ROCEs muy superiores a la media. Generalmente tras ellos hay equipos de personas con una excelente profesionalidad, integridad y alineación de intereses, y esa óptima asignación de capital se traslada a la larga y con paciencia al precio de la acción. Hay que hacerse una composición de lugar y dedicarle muchas horas de lectura más allá de un modelo puramente numérico. Analizar empresas significa analizar también personas.

¿Qué crees que puede marcar la diferencia en la gestión de fondos en un escenario como el actual?

Creo que es importante no ser complaciente, no dejarse llevar por los flujos, y mantener unas firmes convicciones a pesar de que el Sr. Mercado no te dé la razón. También creo que es importante no sesgar ni rotar en exceso las carteras. A veces se diluye demasiado el análisis fundamental con la gestión de carteras, lo que te puede llevar inconscientemente a sobreponderar en exceso algunos sectores muy cíclicos, que aunque cotizan a múltiplos de derribo, pueden mantenerse ahí demasiado tiempo y agotar la paciencia de tus clientes. Por eso seguimos creyendo que estar en empresas de calidad y ser absolutamente agnósticos respecto a la composición de los índices es la mejor manera de mejorar la resiliencia y la solidez de las carteras. Le damos más importancia al equilibrio que a los golosos descuentos con que cotizan muchos sectores que por desgracia no nos gustan. Te diría que más de la mitad de nuestros nombres pertenecen a sectores oligopolísticos, dos tercios gozan de crecimiento estructural de al menos medio dígito, y solo un 10% de la exposición a bolsa se compone de historias algo más cíclicas o “commoditizadas”.

¿Crees que 2020 será un buen año para el value?

Debería, pero hay que ser honestos: nadie sabe lo que va a pasar en 12 meses, y puede sonar contradictorio, pero es más “fácil” acertar el futuro lejano, que el futuro cercano. La lógica se impone siempre a largo plazo. No obstante, es muy llamativa la enorme distorsión de precios entre unos sectores y otros, en parte provocada por tendencias repletas de dogmas como la gestión pasiva o la burbuja emocional del ESG.

En 2019 hemos visto como las buenas y caras compañías se han encarecido, y las malas y baratas se han abaratado, lo cual es un síntoma de que las cosas no están tan bien como reflejan los índices. Históricamente cuando el mundo funciona y los tipos de interés y la inflación son “normales”, la prima con que cotizan las buenas compañías es menor. Lo que tenemos ahora es todo lo contrario. Un mundo anestesiado a tipos negativos, sin inflación ni crecimiento, que empuja a los inversores más conservadores, muchos huidos de la renta fija, hacia alternativas como la renta variable de calidad. Digamos que la calidad y la visibilidad se pagan en tiempos de incertidumbre, y esa creemos que seguirá siendo la costumbre en los próximos trimestres. Lo que pasa es que los flujos (modas) frente a la valoración (sentido común), agravan la distorsión de precios, y probablemente nos encontremos ya hace tiempo en niveles poco realistas en ambos lados. En nuestro caso nos tranquiliza saber que a pensar de las grandes revalorizaciones de algunas de nuestras posiciones en 2019, la cartera sigue cotizando a múltiplos muy similares a los de hace un año, todo gracias al crecimiento.

¿En qué tipo de compañías no invertiría nunca?

En aquellas en las que no entiendo su modelo de negocio, o su contabilidad. Esto no va de acertar, sino de no equivocarse. Al menos es como nosotros lo vemos. Y equivocarse no significa que la acción baje, sino que las hipótesis sobre las cuales valoraste no se están cumpliendo, lo cual te conduce a una pérdida permanente. Cuando le dedicas más de 100 horas a una compañía o un sector sabes algo de ella y sabes lo que no sabes. El problema viene cuando lo que no sabías que no sabías aparece, normalmente en el mal sentido, obligándote a replantearte la tesis en medio de mucho ruido. Eso es lo que tratamos de evitar, y la única manera de minimizarlo es con horas de estudio y evitando negocios complejos. Si no soy capaz de explicarle a mis compañeros el negocio en 5 minutos y porque es tan diferencial, no vale la pena dedicarle más tiempo.

¿Qué retos tenéis en Firmarge para los próximos meses?

Los mismos de cada año. Seguir trabajando honradamente, sin prisas y con prudencia para que nuestros clientes vivan tranquilos. Gestionas el dinero de mucha gente. Dinero que se han ganado con mucho trabajo y esfuerzo, en muchos casos aplicando el mismo sentido común que nosotros aplicamos a la selección de negocios para su cartera. Me sorprende ver a empresarios de éxito, con excelentes dotes para asignar capital en sus negocios, sin ningún tipo de espíritu crítico o analítico para gestionar su patrimonio. En nuestra gestión van también nuestros ahorros. Seguiremos también potenciando la comercialización de nuestros vehículos luxemburgueses en España. Estamos ya ultimando los acuerdos de distribución con las principales plataformas de contratación.