La liquidez siempre es una opción

  • 28-01-2019

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Capitalia Familiar EAFI, uno de los integrantes de la II Edición del Concurso Rankia de Carteras Modelo, inició su participación con una cartera formada, únicamente, por un fondo monetario. ¿Es el momento de mantener nuestras posiciones en liquidez? Félix González, Socio Director General de la entidad, nos da la respuesta:

La impaciencia y la necesidad de estar siempre invertido son malas compañeras con las que encarar el día a día en los mercados financieros.

De hecho, el planteamiento por defecto debería ser justamente el contrario: mantenerse pacientemente fuera de mercado hasta identificar oportunidades de inversión con un binomio de rentabilidad esperada y riesgo suficientemente atractivo y, una vez invertidos, respetar disciplinadamente los límites a las pérdidas (o a los beneficios) establecidos para deshacer la posición.

En torno a los mercados financieros se ha creado una gigantesca industria de la inversión y la gestión de activos que quiere y, lo que es peor, necesita que usted esté siempre invertido. Necesita que usted esté invertido para que siga pagando comisiones: de depositaría, de compra-venta, de gestión… Hasta aquí todo perfecto, siempre que dichas inversiones sean capaces de generar una rentabilidad neta de todos los gastos suficientemente atractiva para el inversor final, que es usted, y a la sazón, dueño y mayor interesado en defender y cuidar de su dinero.

Pero, ¿qué sucede cuando el contexto de mercado se vuelve adverso?

Le dirán que tenga paciencia, que la situación mejorará, que permanezca invertido. Le ofrecerán otros productos similares con diferentes vestidos: le hablarán de mercados emergentes, de fondos de inversión socialmente responsables, de fondos temáticos…, y cualquier otra propuesta o moda comercial con tal de que usted, de una manera u otra, permanezca invertido. Porque, recuerde, necesitan que usted siga pagando comisiones.
Pero este es el interés general de la industria de la inversión y la gestión de activos. Usted, en cambio, ha de pensar en su interés y en la mejor forma de proteger y cuidar de su dinero.

Nadie puede predecir consistentemente qué harán los mercados mañana ni mucho menos dentro de un mes. Para muestra, los informes anuales de estrategia que al inicio de cada nuevo año publican los diferentes departamentos de análisis, gestoras de fondos y demás instituciones del mercado financiero: cualquier parecido con la realidad final resulta ser mera coincidencia. Los que llevamos ya muchos años en mercado hemos aprendido a sangre y fuego de la futilidad de estas previsiones.

La realidad es que en los mercados financieros hay momentos para ganar dinero y momentos para no perderlo y, como decíamos, unos y otros son imposibles de predecir con certeza a priori.

¿Qué podemos hacer entonces?

En primer lugar, asumir con honestidad y humildad nuestras limitaciones. Aceptar que en lo relativo a la evolución de los mercados no hay certezas sino múltiples escenarios probables y continuamente cambiantes. Partiendo de esta base, sólo queda permanecer atentos, escuchar a los mercados, seguir sus señales, y actuar en consecuencia con diligencia y rapidez.

En ausencia de tendencias definidas y en entornos de incertidumbre particularmente elevada, la inversión deja de ser inversión para convertirse en apuesta. ¿Por qué arriesgar entonces? Nuestro objetivo es identificar oportunidades de inversión con una probabilidad de beneficio sesgada a nuestro favor. Y para ello debemos tener un plan de inversión. Si no contamos con visibilidad suficiente para que nuestro plan funcione, si dicho binomio de rentabilidad esperada y riesgo no es suficientemente claro y atractivo, mejor quedarse quieto y esperar una mejor oportunidad. Afortunadamente, los mercados acostumbran a brindar infinidad de ellas a lo largo del tiempo: no hay por qué precipitarse.

La liquidez, por tanto, siempre es una opción, es de hecho la opción por defecto, una clase de activo más a tener en cuenta en la construcción de nuestra cartera. La liquidez nos ayuda a proteger nuestro dinero en mercados adversos y momentos de incertidumbre elevada; es la munición que necesitamos conservar para poder aprovechar las oportunidades de inversión cuando surjan. El mantenimiento de posiciones en liquidez nos ayudará cuando sea necesario a contener la volatilidad general de nuestra cartera.

Cuando las circunstancias de mercado así lo aconsejen, el mantenimiento de liquidez en cartera nos ayuda a cumplir con la primera regla de oro para generar rentabilidad: no perder dinero y conservar así nuestras posibilidades de seguir invirtiendo en el futuro.