La renta variable continúa al alza mientras las cifras económicas siguen decepcionando

  • 21-02-2019

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Los mercados de renta variable han seguido subiendo en las últimas dos semanas apoyados por la mejora de las negociaciones sobre las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos, un discurso más cauteloso por parte de los bancos centrales y el acuerdo de financiación de algunos departamentos del Gobierno estadounidense. Sin embargo, las cifras económicas son, en general, decepcionantes, especialmente en la zona euro, tal y como se desprende del último análisis elaborado por el Investment Desk de Bank Degroof Petercam.

La Comisión Europea redujo drásticamente sus previsiones de crecimiento para la región este año (del 1,9% anterior al 1,3%). Su previsión de crecimiento de la economía italiana para 2019 también se ha revisado significativamente a la baja, del 1,2% al 0,2%, al igual que su previsión para Alemania (del 1,8% al 1,1%). Además, las primeras cifras del PIB alemán en el cuarto trimestre muestran un estancamiento de la economía germana tras el descenso de la actividad en el trimestre anterior. En este momento, todavía no hay un desglose detallado del PIB, pero parece que el consumo de los hogares y las exportaciones son responsables de esta modesta cifra.

A todo esto, se unen las tensiones comerciales. Tras avanzar en las negociaciones este fin de semana, el presidente de EE.UU. anunció que estaba dispuesto a prorrogar el plazo más allá del 2 de marzo si era concebible que Washington y Pekín llegaran pronto a un acuerdo. Como recordatorio, si no se alcanza un pacto para entonces, EE.UU. aumentarán de un 10% a un 25% los aranceles aduaneros sobre las importaciones procedentes de China por valor de 200.000 millones de dólares.

Al mismo tiempo, el presidente Trump aceptó la ley de financiación del gobierno aprobada por el Congreso, aunque esta asigna una cantidad mucho menor de la que él había esperado para la construcción del muro en la frontera con México. A continuación, la Casa Blanca anunció que declararía un estado de emergencia para eludir el problema de la financiación del muro. Esta medida podría dar lugar al inicio de procedimientos legales contra Donald Trump por parte de sus oponentes.

Además, en el plano macroeconómico, la caída del índice ISM no manufacturero y de la producción industrial de EE.UU. en enero se vieron probablemente acentuadas por el cierre parcial del Gobierno. La desaceleración económica en el resto del mundo y la subida del dólar están afectando negativamente a la producción manufacturera. Si bien algunos factores apoyan el consumo -como la creación sostenida de empleo, el descenso de los precios de la energía y la subida de los salarios- las cifras de diciembre pueden haberse visto afectadas negativamente por el cierre parcial del Gobierno, que causó retrasos en el pago de salarios a algunos funcionarios públicos, así como por la reciente disminución de la confianza de los consumidores. Sin embargo, el repunte del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan en febrero sugiere que las débiles ventas minoristas de diciembre son probablemente sólo temporales.

Con respecto a China, los datos del comercio internacional de enero fueron sorprendentemente positivos. El crecimiento de las importaciones y exportaciones fue mayor de lo esperado, aunque hay que tener en cuenta que estos datos pueden ser volátiles en esta época debido al Año Nuevo Chino. Las cifras de creación de crédito en China en enero también fueron alentadoras. El aumento anual de la financiación total de la economía china se aceleró tras la continua desaceleración de los últimos meses.