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La revalorización de la renta variable en 2020 será menor

  • 17-01-2020

  • 2 minutos

De cara a 2020 hay menos margen para otra revalorización de la renta variable impulsada por la liquidez. Es posible que se produzca una mayor expansión cuantitativa en EE.UU. y en otras regiones como los mercados emergentes, pero el impulso será menor. La relajación de la política monetaria no siempre conduce a una revalorización de los mercados, pero los tipos más bajos crean un fuerte incentivo para que los inversores se alejen del dinero en efectivo y busquen rendimientos en los activos de mayor riesgo.

Nuestro escenario central contempla un crecimiento constante, la continuación de la política monetaria expansiva y la disminución de las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, lo que beneficiarían a los activos de riesgo. Aunque no veremos un impulso tan generoso de la liquidez en 2020 como en 2019, los bancos centrales todavía están lejos de subir los tipos e incluso podrían reducirlos aún más si la incipiente recuperación se viera amenazada.

Como siempre, hay muchas amenazas para el escenario optimista. Los eventos geopolíticos son un factor a vigilar (tensiones comerciales entre EE.UU. y China, Brexit, enfrentamientos en la SAR de Hong Kong y entre EE.UU. e Irán), mientras que el otro son los beneficios corporativos. A pesar de un mejor telón de fondo para el crecimiento global, las perspectivas de beneficios de EE.UU. parecen pobres. Esperamos que los beneficios corporativos de las empresas estadounidenses disminuyan tanto en 2020 como en 2021, ya que los márgenes se ven presionados por el aumento de los salarios.

A la espera de los resultados empresariales del cuarto trimestre, pronosticamos que en 2019 se produjo un descenso de los beneficios del 4%, y que las ganancias del S&P500 bajarán algo menos del 0,5%. Para 2020 prevemos otro pequeño descenso en ambas variables.

Los beneficios de EE.UU. se estancan

Fuente: Schroders Economics Group

A diferencia con el año pasado, en 2020 los mercados ya parecen estar considerando un rebote del crecimiento. En 2019 los mercados anticiparon la desaceleración y, en cambio, este año la renta variable global anticipa una recuperación rápida a través de indicadores como el índice PMI.

En general, esto sugeriría un año más moderado para los mercados de renta variable con, en el mejor de los casos, ganancias de un solo dígito y probablemente impulsadas por las fusiones y adquisiciones, las rentas pagadas a accionistas gracias a la venta de activos y las reestructuraciones. También es un entorno en el que las empresas con buenas perspectivas de crecimiento a largo plazo superarán a las cíclicas, extendiendo los buenos rendimientos de sectores como el tecnológico y el sanitario.

En resumen, los inversores tendrán que buscar los temas que les permitan rentabilizar mejor sus inversiones en un entorno difícil. Sin embargo, esto puede ser suficiente para que la renta variable siga avanzando dada la escasa rentabilidad de los mercados de renta fija.