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Los bancos, la clave del diferencial de comportamiento entre Europa y Estados Unidos

  • 22-10-2018

  • 5 minutos

A los que nos dedicamos a la gestión de fondos de inversión, especialmente en renta variable de Europa, siempre nos suelen hacer la misma pregunta: ¿tiene sentido invertir en la bolsa europea si siempre se comporta mucho mejor la estadounidense? Y la respuesta debe contextualizarse y ponerse en perspectiva para comprender que eso no ha sido siempre así y, por tanto, no lo va a ser en el futuro.

La diferente evolución que están viviendo las bolsas a los dos lados del Atlántico acapara la atención de los mercados desde hace tiempo. Mientras Estados Unidos encadena un rally tras otro, Europa está cosechando unos resultados que están resultando más decepcionantes, aunque, eso sí, este mes estamos viendo cómo Estados Unidos también acumula pérdidas.

En lo que llevamos de año, el S&P 500 gana cerca de un 5%, mientras que el Euro Stoxx 50 se deja más de un 7%. En este escenario, y antes de responder a la pregunta eterna de cuándo lo hará mejor la bolsa europea que la estadounidense, vamos a echar la vista atrás para comprender cuándo comenzó esta distorsión de comportamiento y a qué se debe.

El origen de esta distorsión: la crisis del euro

Para poder medir correctamente la evolución que han tenido estos dos índices en los últimos 21 años -desde que existe el euro-, conviene hacer la comparación en una misma divisa, porque cuando un inversor europeo invierte en bolsa estadounidense, lo que está pensando es cuánto va a ganar en euros. Y, aunque ahora nos encontramos en una zona templada de tipo de cambio, en torno a los 1,16 dólares por euro, la realidad no siempre ha sido la misma y hemos tenido épocas de grandes oscilaciones, en las que lo hemos llegado a ver la cotización euro dólar en el 0,80 y en el 1,60.

Así, como se puede observar en el gráfico anterior -con los dos índices igualados en euros-, hasta el año 2004 las dos bolsas se comportaron prácticamente igual. A partir de entonces y hasta 2007, la rentabilidad de la bolsa europea fue mejor debido, principalmente, a la composición de los índices. El Euro Stoxx 50 es un índice mucho más bancarizado que el estadounidense -en el Ibex 35 el peso de los bancos es del 35%- y durante esos años el sector que mejor lo hizo en bolsa, tanto en Europa como en Estados Unidos, fue el bancario.

En la caída de 2008 se mantuvieron en el mismo nivel y solo a partir de 2011 ha sido cuando hemos visto que la bolsa estadounidense lo ha hecho mejor que la europea. Un cambio de tendencia que tiene su explicación en la crisis del euro y en el repunte de las primas de riesgo de los países periféricos. Y es que fue precisamente esa sensación de riesgo que vivimos en Europa lo que llevó a los bancos estadounidenses a comportarse mejor, a pesar del entorno de tipos bajos de entonces. Y así, mientras el sector financiero estadounidense comenzaba a subir en bolsa, las entidades de la zona euro empezaban a estancarse.

Endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos y los bancos

La segunda gran subida que protagonizaron los bancos estadounidenses la encontramos en el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos. Cuando la Reserva Federal decidió poner fin a la era de dinero gratis y comenzar a subir los tipos de interés, el sector financiero estadounidense volvió a despuntar.

Y ahora, al mirar hacia la situación de las dos bolsas y, en consecuencia, al comportamiento de los bancos, nos encontramos con las dos caras de la moneda. Mientras en Estados Unidos se sigue normalizando la política monetaria, Europa sigue anclada en un entorno de bajos tipos de interés que está lastrando los resultados y la evolución de los bancos en bolsa, aunque, como conviene tener en mente, a este escenario le quedan los días contados.

A pesar de que no sabemos a ciencia cierta cuándo se va a producir, la realidad es que los tipos también van a normalizarse en Europa. En mi opinión, la subida se va a producir en menos de un año. Y, aunque nos bailen las fechas, lo que es cierto es que la subida va a llegar, y esa es la gran cuestión que tiene pendiente la bolsa europea. Cuando asumamos de una vez que los tipos van a repuntar, veremos la gran subida del sector financiero y, como consecuencia lógica, la gran subida de la bolsa europea.

El sector tecnológico de Estados Unidos, inexistente en Europa

A la hora de analizar esa evolución dispar que han tenido las dos grandes bolsas del mundo en los últimos años, no solo hay que poner el foco en el sector bancario; también hay que mirar hacia el sector tecnológico.

Una de las razones que está detrás del rally de Wall Street es, sin lugar a duda, el boom de las tecnológicas, y aquí un ejemplo: el Nasdaq 100 se ha multiplicado por cuatro en los últimos años, pero esa subida se debe, en su mayor parte, al comportamiento de las cuatro grandes tecnológicos que son Apple, Microsoft, Google y Amazon, que pesan un 40% en el índice.

¿Y en Europa, dónde están esas grandes tecnológicas? Ese es uno de los problemas. En el Viejo Continente, ahora mismo, no tenemos sector tecnológico y las compañías que históricamente se habían comportado como tal, las telecoms, lo están haciendo peor. Y para poner en perspectiva esta situación, hay que retroceder unos cuantos años porque lo que ha pasado es que las tecnológicas estadounidenses se han quedado con todo el mercado, a ambos lados del Atlántico.

¿Se acuerdan ustedes de Terra o de T-Online? Esas fueron las grandes compañías de internet de las que se esperaba mucho, pero de las que se logró poco; su beneficio quedó eclipsado por sus homólogas estadounidenses.

¿Y qué me dicen de Nokia? Seguro que muchos de los que están leyendo este artículo aún guardan en algún cajón de su casa un antiguo móvil de esta compañía porque, no hace tanto, los teléfonos de Nokia eran los de referencia. Llegó a capitalizar más de 400.000 millones de euros (más de lo que vale la bolsa española, para que se hagan una idea), con un peso en el Euro Stoxx 50 que superó el 10%. ¿Y ahora, quién tiene un móvil de Nokia? Con la llegada de Apple se impuso la era del Iphone y Nokia quedó en el olvido.

El caso de Italia: las dudas sobre el euro

Por último, otro factor que está pesando es la percepción de riesgo en Europa, que se centra en Italia. Acabamos de conocer que Bruselas ha pedido a Roma que rectifique su presupuesto porque presenta una “desviación sin precedentes” (recordemos que Italia presentó un déficit del 2,4% del PIB, triplicando el objetivo del anterior gobierno).

Con todo, lo que tenemos que saber es que esta situación se va a resolver y que, a día de hoy, no hay dudas sobre el euro, solo sobre Italia. La TIR del bono alemán no ha vuelto a actuar como refugio, lo que demuestra que estamos muy cercanos al momento en el que se va a dejar de hablar de estas cosas de forma alarmante. En breve, la prima de riesgo italiana debería ceder y, cuando eso pase, los bancos, que son los mayores perceptores del riesgo, van a tener una recuperación, que se trasladará al conjunto de los índices europeos.