Malditos alternativos: ¿es momento de tener estos fondos en cartera?

  • 10-10-2018

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En portada del Financial Times o del Wall Street Journal, o incluso en suplementos de periódicos generalistas, hay infinidad de artículos explicando qué pasó hace 10 años cuando “La crisis” tuvo su punto álgido con la caída de Lehman Brothers. Qué predijo uno, dónde estaba el otro y como lo ve ahora un tercero.

Tranquilos. Este no es un artículo del “yo ya lo predije” ni tampoco de “ahora estamos peor” ni del antagónico “ahora es distinto” que serían las 3 distintas vertientes de la conmemoración de la efeméride. Este artículo trata de cómo curar cicatrices que tenemos muchos de los que sufrimos los mercados ese 2008.

Creo que las principales conclusiones de esa crisis fueron que lo raro no siempre es lo mejor y que la liquidez debe de estar cuando más se la necesita.

Esa crisis fue de tal envergadura que en la memoria de nuestros clientes se mezclan palabras que entre ellas poco tienen en común, quizás lo único es que se aprendieron todas en la misma época y con connotaciones claramente negativas. La palabra común seria alternativos, el adjetivo malditos y este conjunto englobaría desde Madoff a Private Equity, pasando por estructurados y Hedge Funds, con parada obligatoria en preferentes o subprime.

Así que espero que hayamos aprendido también que no se puede mezclar todo ni dilapidar una categoría por una mala experiencia.

Llevamos diciéndolo hasta la saciedad… corren malos tiempos para el inversor conservador europeo. Por perspectivas y por haber estado “mal” acostumbrado en los últimos años. Invertir en lo que han sido tradicionalmente sus activos mayoritarios en las carteras no sólo le aportan unas perspectivas bajísimas de rentabilidad, sino que a nuestro modo de ver le aporta un riesgo considerable ante subidas de tipos o subidas de los diferenciales de crédito.

Y la alternativa a estos productos tradicionales de Renta Fija los tenemos en el tan menospreciado “cash” pero también en una serie de fondos agrupados bajo la etiqueta de Newcits o “Fondos Alternativos Líquidos”. Son fondos que basan sus estrategias en procesos de inversión heredados de sus hermanos los Hedge Funds – otra palabra maldita pero que a nivel global tienen más assets que en el pico de 2007 – bajo la legislación europea Ucits y normalmente con liquidez diaria. Eso sí, no cometamos otra vez el error de meterlo todo en el mismo saco y diferenciemos por los menos entre estrategias como Macro, CTAs, Market Neutral, Long Short o Event Driven…

Así en genérico puedo afirmar que me gustan mucho. Respecto a los fondos que podíamos comprar en 2007 se ha ganado en transparencia y se han mejorado las comisiones para el cliente final (aunque la estructura Ucits tiene costes mayores se ha compensado con reducción de comisiones) y el paraguas de Ucits, sin ser infalible, sí que da ciertas garantías en cuanto a algunos puntos como la diversificación. Pero que estén bajo la normativa UCITS no quiere decir que no tengan riesgos. Hay que hacer los deberes de entender bien el proceso de inversión y con ello poder entender a los riesgos a los que nos enfrentamos.

El primero el riesgo de liquidez. Con unos mercados de capitales con menos participantes y posiciones claramente concentradas en menos activos – en parte gracias a la acción de los bancos centrales, pero también de los ETFs – es imprescindible entender este perfil de riesgo de cada uno de los fondos (también de los tradicionales). Pero en este caso es quizás más importante dada la capacidad de apalancamiento de algunas estrategias. Nosotros intentamos evitar aquellas estrategias que necesitan de este apalancamiento para conseguir buenos resultados descontadas comisiones.

El análisis del histórico es imprescindible. Ni podemos extrapolar a la brava históricos de Hedge Funds a otras en formato Ucits (habrá que entender las diferencias); ni tampoco extrapolar la bondad de un gestor “long-only” a una categoría long&short pues las habilidades requeridas son distintas. Y cuidado que aquí dadas las altas valoraciones hemos visto muchos gestores históricos que se atreven a probar suerte en el mundo alternativo. Por último, analizando el histórico reciente – con la baja volatilidad y la buena evolución de los activos – no es suficiente para determinar el riesgo de la estrategia, pues la volatilidad reciente poca capacidad predictiva creemos que pueda tener. De nuevo, la estimación del riesgo se debe de hacer conociendo al máximo el proceso de inversión.

Y otro de los riesgos, no menos importante, es el colapso de las capacidades de extraer Alpha en una estrategia o de un fondo cuando llega a un determinado nivel de activos. Una de nuestras categorías favoritas en la actualidad son los “Merger Arbitrage” que se benefician del incremento de operaciones de M&A. Pero no es menos cierto que cada vez hay más jugadores en esta arena y que en los últimos trimestres se ve claramente como la gran mayoría están en las mismas operaciones – con lo que la diversificación entre estos fondos deja mucho que desear.

En resumen, hay que tener en cuenta el riesgo, pero también las perspectivas de rentabilidad. Yo creo que sí, que es el momento de tenerlos y con un peso importante en nuestras carteras. Más que nunca nos debemos abrazar a los “Malditos alternativos”. Con sentido común, diversificando entre estrategias y entre gestores. Sabiendo que incorporamos un riesgo distinto y muchas veces idiosincrático a las carteras. Y que es más importante que nunca explicar bien estas estrategias – incluyendo posibles malos escenarios – para que los clientes no se sientan tentados a reembolsar en el peor de los momentos.