Más allá de la guerra comercial, invertir en Japón

  • 18-05-2018

  • 3 minutos

Estados Unidos y China están cada vez más cerca de una guerra comercial en toda regla, pero no serán solo las dos superpotencias afectadas. Con sus mercados de acciones altamente correlacionados con el crecimiento global, muchos ven a Japón como una víctima potencial de la guerra. Sin embargo, Dan Carter, gestor de fondos de la estrategia global de Jupiter, argumenta que, si bien Japón se verá afectado sin duda, los factores que hacen de Japón una oportunidad de inversión no guardan relación con las acciones de Trump y Xi Jinping.

Quizás el problema más urgente que tendrán que enfrentar los mercados globales para el resto de 2018 es en qué medida una reversión del comercio autoinfligida podría afectar a las acciones. La atención se ha centrado hasta ahora en las dos economías más grandes del mundo, China y EE. UU. Sin embargo, no vemos en ninguna parte la cuestión de que Japón esté en el tercer puesto, observando desde las gradas la batalla entre sus dos mayores socios comerciales.

Escapando de la línea de fuego

La buena noticia para el país es que, a pesar de las críticas de Trump, los aranceles que afectan a Japón se centran exclusivamente en el acero y el aluminio. Japón exporta algunos metales a EE.UU., pero estas exportaciones son eclipsadas ​​por otros productos manufacturados, como maquinaria y automóviles, que por el momento, parecen haber escapado al punto de mira de Trump.

El riesgo de mayores barreras comerciales para el sector del automóvil no puede dejarse de lado. Sin embargo, el hecho de que Japón no ponga aranceles para que compañías no japonesas accedan a su propio mercado automovilístico, no genera la provocación a imposición de mayores barreras comerciales en sus mercados de destino.

Beneficios bajo amenaza

Si bien los detalles de la situación actual son algo tranquilizadores, somos conscientes de que la preocupación de un retroceso general del comercio es significativa.

El cuadro a continuación ilustra dos hechos simples pero importantes: que la recuperación económica y de  los mercados desde 2009 se ha asociado al crecimiento del comercio mundial (probablemente como causa y efecto) y que los volúmenes de comercio mundial están altamente correlacionados con los beneficios totales de las empresas japonesas cotizadas.

Claramente, el crecimiento global está vinculado a las propias perspectivas de Japón y considerando que el FMI recientemente advirtió en sus perspectivas de la economía mundial que la amenaza constante de una guerra comercial podría afectar significativamente el crecimiento mundial, una escalada de la guerra comercial podría ser perjudicial para Japón. Un hecho no pasado por alto por el gobierno japonés, que ha evitado los aranceles y de hecho entró en diálogo con China por primera vez en ocho años, haciendo un esfuerzo por protegerse contra el proteccionismo reciente.

Relación entre Beneficio antes de impuestos TOPIX, comercio global y JPY

Más allá de los titulares

Sin embargo, mientras que las acciones japonesas están vinculadas al crecimiento global, como inversores de bottom-up, tratamos de evitar el ruido y en su lugar nos centramos en una serie de temas interesantes en Japón que no deberían verse afectados por una guerra comercial.

Por ejemplo, al explorar las oportunidades en la región, los datos demográficos juegan un papel muy importante. Japón tiene una población envejecida donde las muertes ahora superan a los nacimientos a una tasa promedio de 1,000 por día. Esto crea una demanda creciente de servicios tales como asistencia sanitaria barata y moderna, a la que se enfrentan empresas como la empresa de investigaciones microbiológicas EIKEN. Estas empresas están capitalizando tendencias demográficas aparentemente negativas, tendencias que existirán en Japón independientemente de la dinámica comercial global.

Otra tendencia similar que no se ve afectada por el comercio es el enfoque de Japón en mejorar el gobierno corporativo. Históricamente, Japón ha tenido un gobierno deficiente en comparación con otras economías desarrolladas importantes. Sin embargo, el Gobierno ha convertido la mejora en una prioridad que a su vez la ha convertido en una oportunidad. Desde nuestra perspectiva, hay una serie de empresas que consideramos «muelles». Creemos que estos muelles se desenrollarán mediante una mejor gobernanza, una mejor gestión del capital y la independencia de la junta, lo que generará valor en un período de tiempo relativamente corto.

Teniendo en cuenta lo anterior, la actual narrativa de la guerra comercial no es una preocupación importante para nosotros. Por supuesto, si la guerra comercial continúa escalando, el sector japonés indudablemente se verá afectado. Sin embargo, una reversión significativa en el comercio global parece poco probable y creemos que hay tendencias interesantes en Japón aisladas de la retórica comercial global.

Lo bueno dentro de lo malo

En última instancia, los próximos meses podrían mostrar algunas sorpresas, pero la naturaleza  win-win del comercio significa que todas las partes se sienten incentivadas a mantenerse cautelosas y esta es nuestra expectativa de partida. Tal como están las cosas, Japón no se está sufriendo un excesivo impacto por los aranceles, y si los inversores son capaces de buscar en los lugares correctos, existen oportunidades en Japón sea cual sea la forma en que se desarrolle la guerra.