Megatendencias: Infraestructuras hídricas

  • 16-08-2018

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Las reservas de agua pueden hacer que las áridas carteras recobren la vida. Hay diferentes maneras de conseguirlo. O bien invertir en todo lo relacionado con el agua, un enfoque tan razonable como remolcar un iceberg a Ciudad del Cabo. O bien concentrarse en lo que es importante, centrándose en subsectores específicos como las infraestructuras hídricas.

La Ruta Jardín entre Ciudad del Cabo y Puerto Elizabeth es una de las carreteras costeras más pintorescas del mundo. Dada la ubicación de Ciudad del Cabo, el término “jardín” parece un poco exagerado a día de hoy, a la luz de la larga espera de que llueva en la ciudad y las recurrentes olas de calor. Los llamamientos urgentes para limitar el consumo de agua pueden haber evitado a Ciudad del Cabo lo peor, pero el espectro de los grifos sin suministro -conocido como día cero por los locales- se cierne de nuevo el próximo año. Inevitablemente, los medios, cautivados por un viejo sueño de la humanidad, propusieron remolcar un iceberg a la árida región. Llámalo deus ex machina en forma de cubus ex Antarctica. Pero el alcalde de Ciudad del Cabo, Ian Nielson, echó un jarro de agua fría sobre la idea del iceberg, enumerando soluciones alternativas como la desalinización y el tratamiento y la reutilización de aguas residuales.

La escasez de agua no se limita sólo a las áridas regiones de África, cabe recordar los años de sequía en California o los devastadores incendios forestales en Portugal. Tampoco es un problema de las economías en desarrollo, ya que la mayoría de los países más industrializados subcontratan sus necesidades hídricas. Por ejemplo Suiza, donde se encuentran algunos de los mayores ríos de Europa. De media, un consumidor suizo utiliza 160 litros diarios para sus necesidades habituales como la higiene, beber o cocinar. Sin embargo, si se suma el uso indirecto de agua (“agua virtual”) -la cantidad que se destina globalmente a la producción de productos suizos- alcanza los 4.200 litros por día, de acuerdo con la llamada huella hídrica.

¿Cuánta agua usamos sin saberlo?
Uso de agua virtual en litros

Fuente: www.waterfootprint.org

Un estudio del Grupo del Banco Mundial, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud estima que extender los servicios básicos de agua y saneamiento a los desabastecidos costaría más de 28.000 millones de dólares anuales entre 2015 y 2030. Al menos en teoría, este parece un buen lugar para que estén los inversores.

Pero, ¿dónde están las potenciales trampas? Queda por ver si los grandes flujos de dinero se reducen a un goteo debido a la corrupción o la falta de resolución. También vale la pena señalar que el agua es un tema emocional.

Los expertos y organizaciones de Naciones Unidas llevan mucho tiempo señalando que el acceso al agua es un derecho humano, acusando a la industria alimentaria de obtener beneficios de la mayoría de las materias primas básicas. Dado este criticismo, algunas empresas multinacionales intentan explicar su modelo de negocio a los consumidores. Esta es la razón por la que nunca hemos considerado “la industria del agua embotellada” y evitamos estar vinculados a estas multinacionales del sector de la alimentación. De forma ideal, un proveedor de servicios financieros puede confiar en los analistas de ESG e impacto para tratar de identificar las compañías más prometedoras en el universo del agua.

Volviendo a nuestro ejemplo de Ciudad del Cabo, las palabras del alcalde pueden parecer ciertas para los inversores, en realidad a nosotros nos lo parecen. Las infraestructuras hídricas son uno de los campos más prometedores en lo que a inversiones relacionadas con agua se refiere, en nuestra opinión. Las otras áreas son la eficiencia hídrica, loa calidad del agua tecnología hídrica y servicios públicos hídricos. Un enfoque orientado debería conducir en último lugar a brotes verdes para los inversores, a diferencia de la indiscriminada “solución iceberg”,

Más en profundidad – Posible aproximación a los stocks de agua

Fuente: Vontobel