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El movimiento Black Lives Matter podría poner a Biden en la Casa Blanca

  • 23-07-2020

  • 2 minutos

Aunque el Covid-19 sigue estando en el foco para la mayoría de los inversores, las elecciones presidenciales de noviembre en EE.UU. están destinadas a compartir el protagonismo en los próximos meses. El resultado puede tener implicaciones significativas para el mercado de valores y la política económica de EE.UU.

La cuestión de raza y la desigualdad racial siempre han sido un tema social importante en los EE.UU. Pero la muerte de George Floyd y el subsiguiente surgimiento del movimiento “Black Lives Matter” ha impulsado las relaciones raciales a la cima de la agenda política. Algunas encuestas sugieren que, en lo que se refiere a los temas de campaña, la cuestión racial está ahora a la par con la economía y la atención sanitaria. Es más, si los votantes negros se ven impulsados a votar el 3 de noviembre, nuestro análisis sugiere que podría significar el fin de la administración Trump. Los votantes negros son un grupo demográfico significativo para las elecciones, representando el 13% del electorado de EE.UU. Además, la participación de los votantes negros ha estado aumentando sin cesar hasta 2016, cuando cayó un 7%.

Entonces, ¿puede el “Black Lives Matter” renovar el interés y aumentar la participación de los votantes negros? Basándonos en los patrones históricos de votación, una mayor participación en los votantes negros – junto con los votantes hispanos y asiáticos – ayudaría a Biden. Los votantes negros en particular han favorecido históricamente al partido Demócrata. En 2016, nueve de cada diez votos de los negros fueron para Clinton y uno para Trump, lo que le dio a Clinton una ventaja de ocho votos.

Un aumento del 7% en la participación de votantes negros en todos los estados supondría una diferencia fundamental en las elecciones. Por ejemplo, usando las estimaciones de 2016 de los patrones de votación de los negros en Pensilvania, esto añadiría 56.000 votos al partido Demócrata. Esto es más que el margen de Trump sobre Clinton en 2016, por lo que el estado pasaría de republicano a demócrata. De hecho, en 2016, Trump ganó por un margen tan estrecho en estados clave que un aumento del 7% en la participación en cada estado haría que Pennsylvania y Michigan pasasen a ser demócratas – 36 votos del colegio electoral – lo que le costaría a Trump su mayoría.

Pero el 7% fue la media de la caída de la participación de los votantes negros en todo EE.UU. La caída fue muy desigual en algunos estados; sólo el 2% en Michigan, pero el 11% en Carolina del Norte. Si la participación regresa a los niveles de 2012 en los estados clave, esto tendría un impacto aún mayor. Comparando una vez más con los márgenes de 2016, Trump perdería Florida, Michigan y Carolina del Norte. Como esto suma 60 votos electorales, le costaría de nuevo a Trump las elecciones.

En cualquier caso, está claro que el voto negro importa. Si los votantes negros – junto con otros votantes pertenecientes a minorías – se ven impulsados a votar en noviembre, los patrones históricos de votación sugieren que esto sería probablemente un factor clave para inclinar el voto hacia Biden.

No podemos descartar que los republicanos también aumenten su participación en estas elecciones y proporcionen un impulso a Trump. Pero como el voto negro cayó particularmente de forma significativa en 2016, cuando consideramos el impacto del “Black Lives Matter” por sí solo, creemos que será más beneficioso para Biden en noviembre.