No debemos dejarnos llevar por el pánico a la hora de analizar lo que puede deparar la renta variable en 2019

  • 19-12-2018

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El desaliento puede ser quizás el estado que mejor definiría la situación de los inversores actualmente. En octubre los principales índices bursátiles se frenaron en importantes niveles de soporte que hacían pensar en la posibilidad de un rebote consistente del mercado. Incluso el acercamiento de posturas entre Estados Unidos y China en la cumbre del G-20, hizo pensar en un claro rally de fin de año que maquillase los resultados del ejercicio actual. El principal índice de bolsa global, el MSCI World se paró en octubre justo en la línea que une mínimos desde 2009.

¿Se podría defender por tanto que si el índice perdía los mínimos de octubre esto significaría la confirmación de que no estamos en una corrección sino en el inicio de una tendencia bajista?

Creemos que no. Defendemos que puede darse el caso de que estos mínimos se pierdan y aún así la tendencia de largo plazo se mantenga intacta. El verdadero soporte se encontraba más abajo, en el canal que une los mínimos de mediados del 2009, 2011, 2012 y 2016 pasa actualmente por niveles próximos a 1.850 puntos, donde coincide con la media de 200 semanas y zona de máximos de 2015. Este sería el nivel de soporte que identificamos clave para determinar si sólo estamos en una corrección o en el inicio de una fase bajista de largo plazo.

En el gráfico del MSCI World vemos que efectivamente las nuevas caídas de las últimas semanas obedecen a la ruptura del soporte (línea que une mínimos desde 2009) y búsqueda de un nuevo soporte donde formar un suelo de mercado.

Viendo el gráfico observamos que las correcciones de este año son similares a otras vividas en el periodo alcista iniciado en 2009. Es algo consustancial a la renta variable, lo que pasa es que, la corrección ha coincidido con el año natural y esto provoca lecturas más catastrofistas en el comportamiento de la mayoría de fondos o índices bursátiles. Ni tan siquiera estamos viendo un rally de cierre de año que maquille los resultados lo que incrementa la sensación bajista.

También en el resto de índices bursátiles  llegamos a una conclusión similar. El S&P500 había perdido la media de 50 sesiones y la directriz alcista iniciada en 2009 pero vemos que el verdadero soporte se sitúa en los mínimos de febrero de este año, que coincide con la línea que une mínimos de mediados de 2009, 2010, 2011 y 2016. Justo en esta zona cerró ayer el principal índice de Estados Unidos.

En el Russell 2000 (small Caps americanas) el soporte se sitúa en la zona de 1.350. Ayer el índice hizo nuevos mínimos anuales y se quedó a las puertas del soporte.

En Europa ocurre lo contrario. Se ha perdido recientemente la línea que une mínimos desde 2012 (más vertical) y el soporte se sitúa en la línea que une mínimos desde 2009. En esta situación se encuentra actualmente el Eurostoxx (valores de la eurozona del Eurostoxx 600).

Quizás en Europa, el que mejor representa la situación es el Eurostoxx 50 con dividendos. El soporte de largo plazo es el nivel de 6.000 puntos, que es la línea que une mínimos desde 2009 y zona de máximos y mínimos relevantes de los últimos años.

Por último, vimos que los emergentes se mantienen en torno a las medias móviles de largo plazo, que es un buen nivel donde formar el rebote. Ahí siguen tal y cómo se aprecia en el gráfico. Pueden perder este nivel y aún así presenta un fuerte soporte en la zona de 880-900 puntos que es la zona de máximos y mínimos relevantes de los últimos años y la línea que une mínimos de 2009 y 2016.

En definitiva, muy bajistas todos los índices a corto plazo, pero poniendo estas correcciones en un contexto de largo plazo, vemos que no son extremas. Y también vemos que todos los índices cotizan en zonas de soporte relevante. Bien sea la línea que une mínimos desde 2011 en los norteamericanos o la línea que une mínimos desde 2009 en los europeos. Puede el mercado seguir empeorando? Siempre puede ir a peor, y si los soportes que comentamos hoy se pierden, entonces sí que habría que preocuparse desde un punto de vista técnico de largo plazo. Pero en soportes no se vende sino que se compra, y si estos se pierden entonces se deshace lo comprado, al menos eso es lo que explican los libros de análisis técnico. Sabemos que es muy complicado no dejarse llevar por el pánico vendedor cuando las cotizaciones no paran de corregir, pero siempre es recomendable pararse unos minutos a analizar la situación y ver las caídas en un contexto más amplio. A la vista de los gráficos adjuntados hoy, no parece que sea el momento de huir del riesgo y consolidar las pérdidas.