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Nuevo escenario central y alternativos

  • 06-04-2020

  • 3 minutos

La propagación global del brote de coronavirus, con el cierre secuencial de la mayoría de las actividades económicas, ha sido inesperada por su severidad y profundidad hace solo unas semanas, y es la razón por la que hemos revisado nuestro escenario central y los alternativos.

Por naturaleza, cualquier epidemia es un shock controlable y reversible. Sin embargo, en el caso del brote actual, no está claro cómo reducir la tasa de contagio; y una vez que la población esté segura, a qué velocidad podrían recuperarse las economías a partir de ese momento. Lo que sucede en China y más tarde en Italia será una especie de indicador ‘guía’ para el resto del mundo. Estados Unidos, en términos de resiliencia del consumo de los hogares, será clave para la evolución de la economía global.

No todos los países afectados han adoptado las mismas medidas para contener el virus. Cuando estalló la crisis en China, el resto del mundo, aunque en la zona euro en menor grado, apuntaban hacia un repunte cíclico a principios de año. Ahora, con un retraso de algunas semanas, todas las economías se han visto afectadas y esto conducirá a una severa contracción económica secuencial y sincronizada en la mayoría de los mercados desarrollados y emergentes en los próximos meses. Las claves del resultado serán la velocidad, la fortaleza y ​​la coordinación de los esfuerzos políticos, el ritmo y la eficacia de las medidas de contención de los brotes y si se puede probar o no un tratamiento o vacuna. Los esfuerzos de las autoridades monetarias y fiscales no tienen precedentes. Los tipos de interés de los bancos centrales han vuelto a los niveles de 2009 y la expansión del balance de los bancos centrales de los países desarrollados superará los niveles de 2009 a finales de 2020. Se espera que el apoyo fiscal sea amplio, tanto por volumen como por la amplitud de las medidas, dirigidas a preservar la estabilidad social, reforzar el sistema de atención médica, prevenir que se produzcan impagos masivos en el sector corporativo y apoyar a los hogares.

Sin embargo, está claro que estas medidas no serán suficientes para evitar una contracción económica significativa en los próximos dos o tres trimestres. No obstante, como creemos que es poco probable que el crecimiento potencial se vea afectado por el momento, las medidas de apoyo podrían impulsar un repunte de la actividad económica a finales de año, o muy probablemente a principios de 2021. La opinión de que la economía global puede lograr una recuperación en forma de I ___ / es nuestro escenario central, pero la ‘base’ de la U será más ancha y profunda de lo esperado anteriormente y el rebote será más suave que el colapso.

También son posibles dos escenarios alternativos y el que prevalezca dependerá del nivel de interacción del shock económico, el alcance de la crisis de solvencia de las compañías y el posible resurgimiento del riesgo político en áreas en las que ya existía tensión previamente.

En nuestro escenario negativo, las medidas de contención no frenarán la pandemia y la crisis se prolongará y se volverá sistémica. El mercado aún no lo ha descontado y daría lugar a otra corrección en la renta variable y a un aumento significativo de las tasas de impago, con sectores enteros completamente afectados. La deuda creciente e insostenible sería la característica de este escenario, y la monetización completa probablemente sería el resultado final.

En el escenario alcista, si las medidas de contención resultan eficaces y la situación se estabiliza en dos o tres meses (como en China), la actividad económica podría reanudarse rápidamente, con un deterioro permanente solo en los modelos de negocio más insostenibles. Este escenario tampoco ha sido descontado por el mercado y podría generar una ventaja significativa para los activos de riesgo desde los niveles actuales en la segunda parte del año.