Olvide la guerra comercial

  • 30-05-2019

  • 2 minutos

China

Olvide la guerra comercial. Realmente se trata de la carrera por la supremacía tecnológica y digital, y la paz parece estar en segundo plano. Desde PIMCO, opinamos que es es poco probable que los Estados Unidos y China puedan encontrar puntos en común. Los intercambios durante la semana estuvieron bastante lejos de ser conciliatorios y ambos antagonistas se están preparando para una larga y prolongada confrontación.

Como resultado, China ya está estudiando los impactos de una guerra comercial en toda regla y pensando en remedios, y el Presidente Xi en su último discurso llamó a la Nación a embarcarse en «una larga nueva marcha». Mientras tanto, PBOC señaló que cierta depreciación CNY es una reacción lógica y natural, que funciona como un estabilizador automático para la economía y la balanza de pagos. En Estados Unidos, recibimos más advertencias acerca de que la lista de entidades chinas podría seguir creciendo. La lista de demandas sobre China parece ser imposible de cumplir.

¿Alcanzará la inflación el objetivo?

Las crecientes tensiones ya están mostrando signos en las encuestas de PMI que tienden a liderar la actividad económica. El PMI manufacturero cayó inesperadamente en Japón, Europa y EEUU en mayo. Además, los servicios generalmente resistentes mostraron los mismos signos de debilidad. El clima global cambiante también ha tenido su impacto en la Reserva Federal, ya que los gobernadores hablan cada vez más moderadamente sobre la posibilidad de que la inflación alcance el objetivo y el posible recorte de tasas, aunque el presidente Powell o la vicepresidenta Clarida aún no han suavizado su postura.

Finalmente, las elecciones al Parlamento Europeo nos darán un vistazo a la verdadera fuerza de los partidos populistas en Europa y un mejor sentido de su amenaza potencial.

En las carteras de DMAF, seguimos siendo cautelosos, aunque los mercados globales parecen reaccionar de manera benigna. Nuestro énfasis en Tech y EM / China fue severamente castigado por el repentino cambio en la relación entre Estados Unidos y China. Desde el Tweet de los aranceles, hemos reducido nuestra exposición de capital a un 12% centrado en las compañías con los balances más sólidos y las regiones que tienen municiones para combatir una desaceleración. Parece cada vez más probable que el conflicto empuje a los bancos centrales hacia una mayor flexibilización y, como resultado, hemos continuado aumentando la duración en los EEUU, que ahora es de alrededor de 4,5 años.