Recibe la newsletter de los profesionales de fondos   Suscribirse

¿Qué opinan las gestoras del conflicto militar entre EEUU e Irán? ¿Cómo afectará al suministro de petróleo?

  • 09-01-2020

  • 9 minutos

El pasado viernes asistimos a un ataque de drones de los Estados Unidos que acabó matando al general Qasem Soleimani, comandante de la fuerza de élite Al Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, en el aeropuerto de Bagdad (Irak). El ataque fue perpetrado por el Ejército estadounidense bajo las órdenes de Donald Trump y la respuesta no se ha hecho esperar. A primera hora de este miércoles decenas de misiles balísticos impactaban contra dos bases militares de Irak.

¿Qué opinan las gestoras de este conflicto militar entre EEUU e Irán? ¿Cómo queda el panorama geopolítico? ¿Cómo afectará todo esto al suministro de petróleo? Os dejamos con los comentarios de Gilles Moëc de AXA IM, Saurabh Lele de Loomis Sayles (filial de Natixis IM), Michel Salden de Vontobel AM, Jean-François Jolivalt de La Française y el Investment Desk de Bank Degroof Petercam.

Gilles Moëc, Group Chief Economist en AXA Invesment Managers

Las tensiones en Oriente Próximo están regresando, con la posibilidad de una escalada mayor entre EE UU e Irán. Esto es tristemente familiar y nos obliga a vigilarlo de cerca. Ya a lo largo de 2019 destacamos varias veces que un aumento importante en los precios del petróleo, derivado de un eventual bloqueo del Estrecho de Ormuz, podría ser la gota que colmara el vaso de un ciclo global ya mediocre de por sí. Sin embargo, el consumo ha demostrado su resistencia en casi todas las áreas geográficas, compensando en parte de la debilidad de la inversión. Por eso, lo último que necesitamos en este momento es un shock negativo para el poder adquisitivo de los consumidores.

Gilles Moëc, Group Chief Economist en AXA Invesment Managers

Un eventual bloqueo del estrecho Ormuz tiene el potencial de elevar el precio del petróleo hacia los 100 dólares por barril. Es cierto que la economía mundial se ha vuelto menos dependiente del petróleo en las últimas décadas, pero ya el año pasado destacamos que un shock negativo en el poder adquisitivo de entre el 0,5% y el 1% en los países desarrollados llegaría en un momento ya débil para el ciclo global.

Vigilaremos de cerca la situación. El anuncio de refuerzos estadounidenses en la región después del ataque contra Soleimani contradice la que ha sido hasta ahora la estrategia de la Casa Blanca, interesada en la retirada de tropas. Pero es cierto que una parte del atractivo electoral de Trump proviene de la renuncia a desplegar tropas para luchar en “guerras extranjeras”. Esto debería ser un argumento contra la escalada “total” en el lado estadounidense.

Saurabh Lele, analista senior de commodities de Loomis Sayles (Natixis IM)

La muerte del general Qassem Soleimani marca una elevación significativa en la escalada de tensiones entre EE UU e Irán, que es parte de un ciclo de represalias entre ambas partes llevado a cabo en las últimas semanas. Se espera que Irán responda, si no inmediatamente, entonces después de un breve periodo de calma. Si bien no anticipamos inicialmente una confrontación directa con EEUU, ya que el objetivo principal de Irán es continuar hostigando a las tropas estadounidenses y presionando para que se vayan fuera de la región, mientras mantienen el escenario del conflicto fuera de su país para preservar así sus escasos recursos militares.

Saurabh Lele, analista senior de commodities de Loomis Sayles

Creemos que los ataques iraníes a bases militares estadounidenses se intensificarán. Hasta ahora los ataques de Irán estaban cuidadosamente planeados para hacer una demostración de poder al tiempo que se trazaba una línea firme respecto a la posibilidad de matar intencionalmente a americanos. Sin embargo, el asesinato de un oficial iraní de alto rango podría hacer cambiar estas reglas y eventualmente llevar a una confrontación directa.

El impacto en el mercado del petróleo

¿Habrá ataques sobre intereses petrolíferos? Pensamos que podría haber más ataques sobre instalaciones y barcos petroleros, pero serán esporádicos y a pequeña escala, para poder seguir negando la autoría de los mismos. No se espera que los líderes iraníes tomen decisiones drásticas como cerrar el estrecho de Hormuz, porque esto aproximaría innecesariamente el teatro del conflicto hacia Irán e impulsaría una mayor unidad global contra ellos. En definitiva, no creemos que haya un peligro inminente de interrupción grave del suministro del petróleo, a no ser que la escalada entre rápidamente en una espiral fuera de control. Dicho esto, anticipamos una subida moderada de los precios del petróleo, ya que el mercado aplicará una prima de riesgo.

Implicaciones geopolíticas

El tratado nuclear de Irán es una de las claves en el origen de los enfrentamientos entre EE UU e Irán y, sin embargo, ha estado hasta ahora como un asunto aislado y olvidado. Pero ahora Irán probablemente anunciará una nueva escalada nuclear en las próximas semanas, que previsiblemente llevará este tema al primer plano otra vez. Desde que EE UU abandonó el tratado nuclear internacional en mayo de 2019, Irán ha incrementado sus actividades nucleares como una manera de presionar para que la UE encuentre fórmulas para comprar petróleo iraní ante las sanciones unilaterales de EE UU. Por eso, prevemos ahora que la retórica entre Irán y EE UU respecto a este tema se vuelva incluso más beligerante de lo que ya era.

Michel Salden, Portfolio Manager Commodities de Vontobel AM

1. ¿Cuál es su opinión sobre el petróleo si el problema entre Estados Unidos e Irán sigue agravándose?

El 8 de enero, la situación claramente se relajó. El gobierno iraní tomó represalias por el asesinato de Soleimani al atacar una base de EE.UU. en Iraq, pero también advirtió con antelación para evitar víctimas estadounidenses. Trump, en respuesta, indicó que aumentaría las sanciones económicas para golpear al gobierno iraní, en lugar de recurrir a la acción militar directa. Por lo tanto, los dos gobiernos se inclinan por ganar tiempo para las negociaciones y evitar una guerra. Lo que sigue siendo incierto es cómo responderán las diferentes milicias en la región de Oriente Medio.

Michel Salden, Portfolio Manager Commodities de Vontobel AM

2. ¿Qué implicaría tal escalada?

La probabilidad de una confrontación directa entre EE.UU. e Irán se ha reducido en el corto plazo y esto explica por qué el petróleo volvió a caer a los niveles de fin de año. Pero las diferentes milicias en Yemen, Irak, Líbano, Siria todavía pueden responder atacando las infraestructuras energéticas globales y el transporte marítimo, etc. Israel y los Estados Unidos los atacaron alrededor del año nuevo y la pregunta es si Irán (sin Soleimani) puede mantenerlos bajo control. Si una instalación de producción importante fuera atacada por aviones no tripulados o por ataques directos, esto causaría otra vez un aumento de 5-15 dólares en el precio del petróleo. Sin estas escaladas, vemos que los precios del petróleo se cotizan en un rango de 65-75 este año.

3. Si se intensifica, ¿cuánto podrían aumentar los precios?

A largo plazo los riesgos geopolíticos no han desaparecido. Si Irán realmente acelerara su programa de uranio, esto provocaría un ataque de Israel. Además, Estados Unidos se está retirando paso a paso de Oriente Medio, y dado que la OTAN no es capaz de involucrarse, o bien surgirá un nuevo vacío o Rusia (y China) obtendrán un mayor control de la región. En este período de transición, las fricciones entre suníes y chiítas pueden reaparecer y el ISIS puede fácilmente revivir y atacar directamente las instalaciones de los principales países productores como Irak y Libia. Por lo tanto, el riesgo de una mayor escalada a largo plazo ha aumentado sustancialmente en comparación con hace 3 meses.

4. ¿Qué más tendría que pasar para que los precios suban hasta 100 dólares por barril?

Aunque el crecimiento de la demanda mundial de crudo está previsto que se recupere (por encima de 1,2 millones de barriles al día en 2020) en los próximos años, un nivel de precios que se sitúe estructuralmente en 100 dólares en 2020 acabaría con la recuperación económica mundial y frenaría el crecimiento del consumo mundial de energía. Sin embargo, a largo plazo (los próximos 5 años) sigue siendo incierto si la producción de esquisto estadounidense continúa expandiéndose y proporciona suficiente capacidad de producción sobrante para compensar los descensos estructurales de la producción en Oriente Medio. Nuestra opinión es que los mercados petroleros se verán estructuralmente subabastecidos para el período entre 2022 y 2027, y que el nivel de precios de 80 dólares se convertirá en la nueva norma para entonces. Cualquier choque geopolítico hará que los precios se sitúen sustancialmente por encima de este nuevo nivel de base.

Jean-François Jolivalt, gestor de multiactivos de La Française

La incertidumbre geopolítica ha vuelto a los mercados tras el asesinato del líder iraní, el general Qasem Soleimani por parte de tropas estadounidenses. Esta situación entre Irán y EE.UU. se ha traducido en una típica apuesta por los activos seguros como el yen y los bonos del gobierno, que se revalorizaron al día siguiente del suceso. Además, el precio del barril de Brent, petróleo de referencia en Europa, está acercándose a los 70 dólares, muy próximo al pico máximo de 2019 (Fuente: Bloomberg). El oro, por su parte, vuelve a cotizar cerca de los 1.550 dólares por onza, su nivel más alto desde 2013 (Fuente: Bloomberg).

Los últimos acontecimientos en las relaciones entre EE.UU. e Irán se producen después del ataque, en el pasado mes de septiembre, a las instalaciones saudíes de ARAMCO y sobre otras infraestructuras energéticas saudíes, atribuidos a Irán. Los mercados se asustaron, esperando que se interrumpiera el suministro de petróleo de la principal región productora.

Jean-François Jolivalt, gestor de multiactivos de La Française

Ahora, tras los ataques estadounidenses, Irán tomó represalias enviando misiles contra bases militares iraquíes. Este pasado miércoles, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, minimizó públicamente toda la situación con el fin de reducir las hostilidades con Irán.

Con este telón de fondo, el mercado del petróleo no ha sufrido cambios sustanciales. El sobreabastecimiento, gracias al auge de las extracciones de petróleo de esquisto en EE.UU., junto el escaso crecimiento de la demanda global, continúan siendo la base del modelo actual. En otras palabras, el petróleo debería seguir fluyendo con abundancia, lo que debería limitar la subida de precios. En este contexto, los dramáticos acontecimientos que se están sucediendo, no deberían tener mayor impacto en la economía mundial. En nuestro escenario económico de referencia para 2020 contemplamos una suave recuperación con un crecimiento lento y constante, bajas presiones inflacionistas y una política monetaria acomodaticia.

Dicho lo cual, la reciente volatilidad del mercado del petróleo se está produciendo a la vez que un incremento en el precio de la energía. Las principales razones para esta subida de precios desde hace meses son:

  • Los mercados están valorando una serie de riesgos de cola, especialmente los relacionados con el Brexit y la guerra comercial entre EE.UU. y China.
  • Mejores datos económicos en todo el mundo sugieren que ya no se baraja una recesión. Como cualquier otro activo de riesgo, el petróleo se encareció cotizando el tándem optimismo/reflación.

Sin embargo, el camino a seguir es todavía incierto, ya que no se pueden descartar nuevas tensiones. Cualquier escalada podría desencadenar, sin duda alguna, un fuerte aumento de los precios del petróleo que, en última instancia, pesaría sobre las perspectivas macroeconómicas mundiales. Este incremento de los precios impulsado por la oferta debería reducir el nivel de capex global, afectar a la demanda de los consumidores y también a los importadores de petróleo, especialmente de los países emergentes con déficits por cuenta corriente. A su vez, este escenario podría generar importantes presiones deflacionistas, dada la reducción de la demanda. E incluso podría dar lugar a una fuerte respuesta de los bancos centrales y es probable que los tipos de interés continuaran bajando.

Investment Desk, Bank Degroof Petercam

Qasem Soleimani, quien dirigía las operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní, fue asesinado el viernes en un ataque con aviones no tripulados de Estados Unidos en Irak. El ataque se produjo después de una seria escalada de tensiones en la región, incluyendo el asalto a la embajada estadounidense en Bagdad la semana pasada. No se debe subestimar la importancia de este alto dignatario, de hecho, se le considera el principal responsable de la extensión de la influencia del Irán en la región. Algunos lo señalaron también como el próximo presidente del Irán. Por lo tanto, las represalias de este país no se hicieron esperar. Sin embargo, una confrontación directa entre Estados Unidos e Irán es poco probable en primera instancia, pero es seguro que habrá una intensificación de los conflictos en Irak, Siria, Afganistán, Yemen o Líbano. Esto no favorecerá la estabilidad en Oriente Medio.

Aunque los mercados financieros han reaccionado con preocupación, la caída de las bolsas ha sido limitada. Las inversiones consideradas como «activos refugio» se han beneficiado de este clima: el oro ha subido y se acerca de nuevo a los máximos alcanzados en septiembre, las rentabilidades de los bonos han caído y las divisas «seguras», como el yen, han ganado terreno. Mientras tanto, el precio del petróleo ha llegado a subir por encima de 70 dólares por barril.

Entre tanto, Estados Unidos tiene otro frente abierto con China. No obstante, el presidente Trump anunció por medio de un tweet que la primera fase del acuerdo comercial entre ambas potencias se firmaría el 15 de enero. Sin embargo, esa fecha aún no ha sido confirmada por China. Los detalles del acuerdo se darán a conocer sólo después de su ratificación. Se espera que la fase 2 del acuerdo se negocie a lo largo de 2020, aunque queda por ver si las elecciones de este año en Estados Unidos complicarán o favorecerán estas negociaciones.

Dado que se espera que el acercamiento de posiciones entre Estados Unidos y China tenga un impacto positivo en la moral de los negocios, resulta sorprendente el empeoramiento de los datos de confianza publicados en Estados Unidos.

Así pues, la confianza de los consumidores, medida por la Conference Board, se situó en diciembre ligeramente por debajo de las expectativas, en 126,5, y también por debajo de la cifra revisada al alza de noviembre. Este indicador de confianza del consumidor se ha mantenido prácticamente sin cambios en los últimos meses y sigue estando cerca de los niveles más altos de este ciclo. El indicador del Sentimiento de la Industria ISM pasó de 48,1 en noviembre a 47,2 en diciembre. Varios índices parciales también decepcionaron (nuevos pedidos, empleo, pedidos de exportación).

En China, el indicador PMI Caixin pasó de 51,8 en noviembre a 51,5 en diciembre. El indicador oficial de PMI industrial se mantuvo estable en 50,2. Los subíndices de los pedidos de exportación de los dos indicadores han superado, por primera vez desde principios de 2018, la marca de 50 puntos (límite entre la expansión y la contracción de la actividad). Por primera vez desde el comienzo de la disputa comercial, esto indica un aumento de las exportaciones de China. Al mismo tiempo, el banco central chino ha vuelto a reducir el coeficiente de reservas obligatorias de los bancos en un 0,5%. Esta reducción debería permitir a los bancos conceder más crédito. Esta es la octava vez desde principios de 2018 que se reduce este tipo y se espera que se produzcan nuevos recortes, probablemente en combinación con otras medidas de relajación monetaria.