Oportunidades de inversión en empresas fuera del value y del growth

  • 31-07-2019

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empresas

Estamos viviendo un periodo de darwinismo corporativo salvaje. Las empresas líderes transforman la forma de hacer negocios y el resto sobrevive amoldando sus modelos al nuevo entorno. Las empresas más rígidas están condenadas. En la era del darwinismo corporativo, el rigor mortis no es una consecuencia de lo que ha pasado, sino un anuncio de lo que va a pasar.

Las empresas evolucionan a través de sus inversiones

Nuestras posiciones en el sector de distribución, H&M y Richemont, están redefiniendo su capacidad logística y reforzando sus canales online. Philips y Adecco, a pesar de operar en sectores muy diferentes, ambas utilizan el I+D para dotar a sus productos y servicios de un valor añadido al que sus competidores más débiles no pueden llegar. En el caso de BMW o Schaeffler, la inversión en I+D es más extrema pues su sector se está enfrentando a un cambio estructural sin precedentes.

Algunas de nuestras empresas optan por hacer su cambio estratégico bruscamente: Bayer comprando Monsanto, ThyssenKrupp poniendo en valor su división de ascensores o Corteva separándose de DowDuPont. 

En los sectores más competitivos, invertimos en compañías con posiciones estratégicas mejores que las de sus rivales: 

  • Ryanair se enfrenta a empresas con modelos de negocio que no están preparados para competir contra ella
  • la robotización de Electrolux está reduciendo la ventaja en costes que tenían los fabricantes de países emergentes; 
  • los competidores de Inchcape no son capaces de ofrecer la capilaridad global que buscan sus clientes, ni de igualar unas relaciones comerciales tan duraderas como los 50 años del caso de Toyota.

Más valor añadido

Muchas de nuestras inversiones son empresas que tienen altas cuotas de mercado y que cuentan con bases de producto instaladas muy extensas. Sus posiciones de dominio nacen de una capacidad de innovación mayor que la de sus competidores, lo que les permite elevar los estándares del sector y tener la mejor oferta disponible. Así retienen a sus clientes, consiguen capital para seguir innovando y cierran este círculo virtuoso, reactivándolo con cada nuevo ciclo de reposición. Por último, a medida que sus productos van teniendo más valor añadido, menos empresas ajenas a ellas son capaces de encargarse de su mantenimiento.

Knorr-Bremse, Atlas Copco o Smiths Group, tienen divisiones de mantenimiento muy potentes, que incrementan los márgenes y reducen la intensidad de capital de sus negocios. Recientemente, la capacidad de análisis de los datos de su base instalada, les está permitiendo desarrollar un servicio post-venta proactivo (que se anticipa a la avería) frente al tradicional reactivo (que se limita a repararla). Con esta propuesta diferencian aún más su oferta de la competencia e incrementan la cautividad de sus clientes. 

Nuestras oportunidades están en la zona de nadie, fuera del radar de inversores valor y de inversores de crecimiento. Invertimos en empresas grandes de calidad media-alta con valoraciones medias-bajas. La evolución de sus negocios pone a las probabilidades de nuestro lado.