Perspectivas de la renta variable europea, estadounidense y emergente para 2019 por Schroders

  • 04-01-2019

  • 5 minutos

En este artículo os reunimos las opiniones del equipo de renta variable de la gestora Schroders sobre el comportamiento que consideran tendrá la renta variable en las distintas regiones del planeta en 2019.

Renta Variable de EEUU

Creemos que el crecimiento de los beneficios estadounidenses se ralentizará en 2019, si bien este contexto más complicado para las empresas podría constituir un terreno fértil para los profesionales de la selección de activos.

Valores estadounidenses de pequeña y mediana capitalización

Robert Kaynor, cogestor del fondo US Small and Mid Cap Equities opina que las primeras estimaciones sobre el crecimiento de los beneficios en 2019 probablemente sean demasiado optimistas. No obstante, siempre y cuando los inversores sean conscientes de su exposición, considera que el contexto podría presentar oportunidades favorables para los inversores activos este año.

En el segmento de empresas estadounidenses de pequeña capitalización, normalmente las empresas con porcentajes más elevados de deuda a tipo variable suelen tener dificultades cuando los tipos de interés suben y los beneficios flaquean.

Desde el punto de vista de las valoraciones, creen que las empresas en los sectores de consumo discrecional e industrial parecen interesantes frente al índice. En general, seguirán intentando invertir en empresas que equilibren los intereses de los accionistas con el crecimiento de la compañía.

Valores estadounidenses de gran capitalización

Por su parte, Frank Thormann, gestor del fondo US Large Cap Equities, remarca que, sin duda, uno de los principales catalizadores de la solidez y la duración de la fase alcista del mercado de renta variable estadounidense ha sido el repunte de la rentabilidad empresarial hasta máximos sin precedentes. En concreto, la posición única del país como líder mundial en tecnología e innovación ha constituido una verdadera fuente de fortaleza. Es probable que en 2019 tenga lugar una ralentización bastante pronunciada del crecimiento de los beneficios.

Así pues, opinan que se pueden lograr rentabilidades atractivas centrándose en una rigurosa selección de activos y haciendo hincapié en el poder de fijación de precios, en el aislamiento relativo de las presiones de los incrementos de los precios y en los catalizadores específicos de las empresas que les permitan mantener un crecimiento por encima de la media.

Renta Variable Europea

«El contexto económico global para 2019 parece revestir mayores complejidades a medida que nos acercamos a las últimas fases de este ciclo económico.

Esperamos que las inevitables incertidumbres políticas en Europa ofrezcan a los inversores oportunidades para adquirir valores de forma selectiva con precios atractivos. Actualmente, la confianza internacional hacia la renta variable europea muestra un escepticismo extremo debido a las inquietudes en torno al Brexit y a los presupuestos italianos.

La historia de los mercados de renta variable demuestra que los momentos de sentimientos extremos pueden constituir una buena oportunidad para adoptar un enfoque a contracorriente. Así pues, algunos inversores deberían plantearse estructurar una asignación táctica a corto plazo a la renta variable europea

Rory Bateman, responsable de renta variable para Europa y Reino Unido.

«El horizonte económico se ensombrece a medida que nos adentramos en 2019, lo que recientemente ha desembocado en una volatilidad exagerada en el mercado. El posicionamiento de los mercados ha pasado a ser muy defensivo: los inversores priorizan la aparente seguridad de los sectores, como el consumo básico, frente a aquellos más estrechamente relacionados con el ciclo económico, como el industrial.

Los sectores como el hardware tecnológico o el automovilístico están valorados a unos niveles que implican que nos encontramos en ligera recesión. No obstante, la economía estadounidense registra un comportamiento positivo y la de la zona del euro sigue expandiéndose, si bien más lentamente que a principios de 2018. El posicionamiento marcadamente defensivo del mercado podría revertirse con celeridad.»

Martin Skanberg, gestor de fondos de renta variable europea.

«Los inversores han de hacer frente a un contexto de mercado cambiante a medida que nos adentramos en 2019, y una característica clave de este nuevo entorno es el regreso de la inflación.

Los valores financieros podrían beneficiarse del nuevo contexto inflacionista, dado que pueden aumentar los tipos que cobran sobre los préstamos y otros productos. Los ingresos deberían aumentar más rápidamente que los costes de personal, y las firmas financieras se beneficiarán del crecimiento de los volúmenes a medida que la economía sigue expandiéndose. En el sector financiero, nos decantamos por las aseguradoras. Sigue siendo sumamente importante ser selectivos a la hora de invertir en bancos europeos.

El sector de las telecomunicaciones también debería beneficiarse de la subida de la inflación. La infraestructura ya está ahí y el aumento de los salarios implica que los consumidores podrán hacer frente a unos precios más elevados. Del mismo modo, los sectores cíclicos de consumo —como los fabricantes de automóviles— muestran actualmente unas valoraciones muy baratas y podrían beneficiarse del mayor optimismo de los consumidores en 2019.»

James Sym, gestor de fondos de renta variable europea.

Renta Variable Emergente

Tom Wilson, responsable de renta variable de mercados emergentes piensa que los posibles catalizadores clave para la rentabilidad de los mercados emergentes en 2019 son la debilidad del dólar estadounidense, un desenlace mejor de lo esperado de las relaciones comerciales entre EE. UU. y China y la atenuación de los temores sobre el crecimiento del gigante asiático.

Valoraciones

En general, las valoraciones son interesantes, y tanto la ratio precio/valor contable como la ratio precio/beneficio se sitúan por debajo de sus medias a largo plazo.

Guerra Comercial

Resulta probable que EEUU exija concesiones que, a ojos de China, estén destinadas a limitar sus objetivos económicos y su influencia mundial. Así, esperan que las tensiones comerciales se reanuden en 2019.
El conflicto comercial podría generar una disrupción en la cadena de suministro de una gama de sectores más amplia y probablemente lastre la confianza empresarial y la inversión, aparte del comercio.

En su opinión, no será fácil dar con una solución sencilla, pero si la tregua actual se prolonga y las relaciones no se deterioran, esto sería positivo para los mercados, especialmente si se conjuga con la continuación de los estímulos en China y la debilidad del dólar estadounidense.

China

El endurecimiento normativo ha dado lugar a una tendencia negativa del crédito, y el Gobierno también se ha centrado en priorizar la calidad del crecimiento.

En su opinión, las políticas de estímulo serán relativamente limitadas en comparación con ocasiones anteriores: el endurecimiento normativo en el sector financiero está destinado a mejorar el riesgo del sistema financiero y seguirá siendo una prioridad, y la aplicación de una política de estímulos de gran envergadura también podría lastrar la balanza por cuenta corriente, que pasó a terreno negativo en el primer semestre de 2018, y ejercer presión sobre la divisa.

Dólar estadounidense

Se prevé que el dólar se depreciará ligeramente en 2019. La divisa está cara y el dinamismo económico de EE. UU. se ralentizará, en vista de que el efecto de las medidas tomadas.

Si el dólar cae y ya hemos alcanzado el nivel máximo de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, las divisas, economías y mercados del universo emergente seguramente experimentarán un cierto alivio.

Oportunidades en el universo emergente

  • Priorizan Corea, que está expuesta al crecimiento global, pero cuyas valoraciones en algunos casos descuentan ya un panorama de beneficios negativo.
  • Rusia ofrece un valor interesante en aspectos como el flujo de caja, los rendimientos y la divisa.
  • En Brasil, el riesgo político sigue patente, pero la política económica que ha anunciado el nuevo presidente podría dar pie a una recuperación del crecimiento.
  • Las expectativas para Polonia y Hungría también son positivas gracias a unas perspectivas de beneficios positivas y a unas valoraciones interesantes.