¿Cuál es la visión de los mercados para este año?

  • 11-01-2019

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Aunque el paso a un nuevo año es, a menudo, propicio para los buenos propósitos y parece la ocasión ideal para empezar una página en blanco, en el ámbito de la economía y los mercados no es tan sencillo. 2019 comienza acosado por las mismas dudas con las que se terminó el 2018. Los acontecimientos de esta primera semana han sido en general dispares, tal y como comenta el equipo de La Financière de l’Echiquier.

En China, los temores de una acusada desaceleración del crecimiento se imponen cada vez más

Estos se han visto reforzados por la publicación, a principios de la semana pasada, de unos PMI manufactureros muy decepcionantes. El indicador oficial, así como el de la agencia Caixin, han caído bajo el umbral del 50, que marca el límite entre expansión y contracción de la actividad. Aunque por su parte el PMI de servicios sigue bien orientado, este claro frenazo de la actividad manufacturera no permite despejar las dudas que pesan sobre la economía china, sobre todo teniendo en cuenta el contexto de guerra comercial que tiene lugar desde hace varios meses. Sin embargo, la decepción causada por estas cifras se ha compensado, en parte, con los anuncios del banco central chino (PBoC), de que va a reducir un 1% el índice de reservas obligatorias, en dos tiempos, de aquí a finales de enero. Así pues, frente a la ralentización del crecimiento, las autoridades -a través del PBoC-, parecen seguir decididas a aplicar medidas de apoyo.

Las dudas sobre la economía china no se limitan a las fronteras del ‘Imperio del Medio’

Esta son, en parte, responsables de otro acontecimiento: el primer aviso en 15 años sobre los resultados de APPLE. En efecto, la empresa de la manzana ha revisado a la baja sus objetivos de volumen de negocios para el primer trimestre del ejercicio 2018/2019. A pesar de que el Presidente-Director General de APPLE, Tim Cook, ha mencionado la saturación del mercado de los smartphone, también ha destacado la ralentización económica en China, que reconoce haber subestimado. Esta advertencia sobre los beneficios («profit warning») de uno de los gigantes de la tecnología de EE.UU., cuyo título ha perdido casi el 10%, ha arrastrado a la baja a los mercados estadounidenses que, por otra parte, han tenido que hacer frente a unas cifras macroeconómicas decepcionantes.

En especial, el ISM manufacturero (en 54,1) ha resultado muy por debajo de las previsiones (57,5) y en fuerte retroceso en comparación con el mes anterior (59,3). Semejante caída (5,2 puntos en un mes) sólo se ha superado dos veces a lo largo del siglo: a finales del 2008, en plena crisis financiera, y tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. A pesar de la magnitud del retroceso, se debe sin embargo subrayar que esta cifra recupera así un nivel más coherente con las proyecciones de crecimiento del PIB estadounidense para 2019 (entre 2,5 y 2,7%). También se acerca al PMI manufacturero publicado por Markit (53,8) que resulta en línea con las previsiones (53,9). Por su parte, el PMI de servicios (54,4) ha superado las previsiones, frente a una cifra que se esperaba estable en 53,4, lo cual ha tranquilizado un poco a los inversores el viernes pasado.

¿Algo para aclarar un poco el horizonte?

En este principio de año permanecen las zonas de fragilidad, que son numerosas. No obstante, la semana se ha terminado con una noticia positiva: el viernes en Atlanta, al tomar la palabra Jerome Powell ha indicado que, si fuera necesario, la FED estaba dispuesta a modificar la política de reducción del volumen de su balance. Un anuncio que el mercado había esperado en el momento de la subida de los tipos en diciembre.

Los PMI definitivos de diciembre en la zona euro han confirmado las cifras decepcionantes de las estimaciones publicadas a mediados de diciembre.

A pesar de que las cifras italianas son ligeramente mejores, sobre todo con un PMI compuesto que remonta hasta el 50, los resultados de las encuestas en Francia y Alemania se han vuelto a revisar a la baja en relación con las primeras estimaciones. Así, el PMI compuesto francés resulta en el 48,7. En consecuencia, la cifra para el conjunto de la zona euro se degrada igualmente hasta el 51,1, frente al 51,3 en una primera lectura.

El reciente informe sobre el empleo estadounidense, complicado de analizar

Las reacciones del mercado así lo demuestran. A pesar de que la creación de empleo ha resultado muy claramente por encima de las previsiones, con 301.000 nuevos empleos frente a los 185.000 previstos, y una revisión al alza de la cifra de noviembre, el índice de paro ha subido del 3,7 al 3,9%, a pesar de que se esperaba que permaneciera estable. En parte puede explicarse por un aumento de la tasa de participación, que ha pasado del 62,9 al 63,1%, pero observamos que al mismo tiempo los salarios han subido más de lo previsto, con un aumento del 0,4% mensual frente al 0,3% estimado, y del 3,2% anual frente al 3,0%. Unas cifras que, en cualquier caso, validan la visión de la FED de un mercado del empleo que permanece sólido, lo cual debería alimentar un aumento de los salarios.

El PMI manufacturero del Reino Unido ha superado claramente las previsiones para el mes de diciembre

Al aumentar hasta el 54,2 a pesar de que se esperaba en ligero retroceso (52,5). No obstante, esta cifra es engañosa puesto que, aunque la dinámica de los nuevos pedidos ha sido positiva, se debe especialmente a un fuerte incremento de las existencias. Ahora bien, este aumento refleja, sobre todo, la inquietud cada vez mayor de las empresas, provocada por las consecuencias del Brexit, tanto sobre la divisa británica como sobre el abastecimiento.