Perspectivas económicas para el año 2019 por Janus Henderson

  • 18-12-2018

  • 3 minutos

La gestora de fondos Janus Henderson Investors ha dado a conocer sus perspectivas económicas para 2019 centrándose en Estados Unidos y en si la Fed subirá o no los tipos de interés al ritmo previsto y en los sectores con más expectativas de generación de rendimientos.

Un enfoque internacional para la generación de rendimientos

Nick Maroutsos, codirector de bonos globales, explica por qué es probable que los tipos de interés más altos se mantengan es Estados Unidos a pesar del historial conciliador («dovish») de la Reserva Federal. A juicio de Nick, los inversores de bonos deben reaccionar en consecuencia, buscando potencialmente por todo el mundo las oportunidades de rendimientos ajustados al riesgo más atractivas.

¿Cuáles son los temas clave que podrían definir los mercados en 2019?

El más importante es si la Reserva Federal estadounidense (Fed) elevará o no los tipos de interés al ritmo que se prevé. Buena parte de lo que ocurrirá en los mercados de renta fija (y en la economía) se verá influido por las actuaciones de la Fed. Aunque algunos auguran que adoptará una postura aun más contundente, nosotros creemos que, dado su historial de cautela, pecará de un excesivo tono «dovish». La amenaza que supone la escalada de la guerra comercial y la mayor perspectiva de ralentización del crecimiento mundial son dos factores que podrían requerir una pausa en las subidas de tipos de interés. Un segundo tema podría ser que estos tipos más altos permanezcan en el tiempo.

La volatilidad de la renta variable vista en otoño no ha lastrado sustancialmente las rentabilidades de los bonos (es decir, no ha arrastrado sus precios al alza). Estos tipos más altos, aunque se mantienen por debajo de sus niveles históricos, podrían ejercer presión en los beneficios y el crecimiento económico. Sin embargo, la ausencia de inflación debería mantener a raya las rentabilidades de los bonos con vencimiento más lejano, lo que daría lugar a un aplanamiento de la curva de tipos. Ahora bien, una curva más plana, o incluso invertida, no presagia una recesión, debido en parte a unas primas a plazo inferiores.

¿Dónde ve las oportunidades y riesgos más significativos en su clase de activos?

Estamos indagando más allá de EE.UU en busca de las oportunidades más atractivas, concretamente en las economías que sufren un «deterioro», donde los bancos centrales tienden a mantener estables los tipos o a reducirlos; dos ejemplos son Australia y Nueva Zelanda. Con la Fed situada a la cabeza de otros bancos centrales de mercados desarrollados, mantener bonos estadounidenses a muy largo plazo parece arriesgado. Los inversores de bonos normalmente permanecen en su «zona de confort», pero vivimos en un mundo interconectado, y esto les permite obtener ganancias atractivas de forma cubierta cuando buscan oportunidades más allá de sus fronteras.

En el área de deuda privada, creemos que las empresas cuasi soberanas, o los sectores estructuralmente avanzados como el bancario y las infraestructuras (donde las barreras de entrada, a menudo normativas, son altas), presentan fuentes interesantes de generación de rendimientos. El mayor riesgo para los mercados sería afrontar una política de la Fed más contundente, combinado con una ampliación de los diferenciales de crédito. Una aceleración inesperada de la inflación, conflictos sobre el comercio que resienten los márgenes y un ciclo crediticio extendido son factores que podrían contribuir a este tipo de escenario.

¿De qué modo sus experiencias en 2018 han variado su enfoque o previsión para 2019?

Desde hace una década nuestro enfoque sobre los mercados se ha centrado en captar rentabilidades absolutas, con un firme empeño en mantener una baja volatilidad, para tratar de minimizar las correcciones (drawdown) y generar rendimientos positivos de forma constante. En los últimos años otros han adoptado un enfoque distinto, aplicando tácticas agresivas para tratar de lograr los rendimientos que habían esperado. A menudo esto pasaba por el apalancamiento (endeudamiento) o por aumentar la exposición a activos de menor calidad. En 2018, nos recordaron que perseguir la rentabilidad no sale a cuenta; las subidas de tipos y la normalización de la volatilidad son una combinación letal para las estrategias apalancadas.

Un aumento de la inflación más rápido de lo esperado y la correspondiente reacción de la Fed podrían producir un ajuste adicional. Dada la divergencia de perspectivas a escala mundial, tanto en términos de política monetaria como del ciclo económico, el año pasado también pudimos constatar que al ampliar cabalmente nuestro conjunto de oportunidades, sobre todo a escala internacional, los inversores de bonos todavía pueden posicionarse para alcanzar sus objetivos de rentabilidad sin recurrir tenazmente a las herramientas de más riesgo disponibles.