Perspectivas de mercado: ¿el último rally?

  • 21-02-2018

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A principios del 2018 pese a la mejora de los datos macro en Europa y a nivel global, estábamos preocupados y defensivos por las valoraciones en los diferentes activos. Los bajos tipos de interés, el exceso de liquidez y la complacencia del inversor ha llevado los diferenciales en la renta fija a mínimos y las valoraciones de las bolsas muy por encima de su media histórica.

Entre los riesgos potenciales que monitorizamos están entre otros el grave problema de apalancamiento del sector privado en China, la retirada de los programas de expansión cuantitativa (QE), la posible subida de la inflación, la autocomplacencia de los inversores y la adopción de un nivel de riesgo excesivo.

Nuestro planteamiento no ha cambiado por haber visto el tremendo repunte de la volatilidad y las correcciones recientes, más bien al contrario. Pensamos que es el primer “warning” que ha saltado. Con el ciclo tan avanzado en EEUU, con pleno empleo, tarde o temprano acaba produciéndose las subidas salariales y por tanto repuntes en la inflación.

Nadie sabe las consecuencias que vendrán tras tantos años de políticas acomodaticias y experimentos monetarios. Lo que sí sabemos es que el mercado hoy, no ha puesto en precio las subidas de tipos que vienen (que prevé la FED) y que por tanto ese riesgo sigue ahí. A lo largo de 2018 pensamos que veremos más episodios de volatilidad a medida que el mercado pone en precio estas subidas.

Las valoraciones deberían ser el eje central del que partan las decisiones de inversión. Históricamente el mercado de Renta Variable nos ha enseñado que cuando las valoraciones alcanzan múltiplos muy por encima de su media, los retornos a largo plazo son bajos o incluso negativos. A nivel general los índices en EEUU cotizan a múltiplos muy elevados e históricamente ya sabemos qué ocurre cuando corrige EEUU, el resto de Mercados van detrás.

No creemos que nadie pueda hacer de forma acertada y consistentemente “Market timing” y no jugamos a ser adivinos en saber si el ciclo en EEUU se dará la vuelta en 1 mes, un año o 5. Pero lo que sí sabemos (o al menos así ha sido a lo largo de la historia) es que a los múltiplos de valoración actuales el inversor debería ser consciente de que va a obtener retornos menores que la media asumiendo niveles de volatilidad más altos.

Como decía Bill Gross recientemente, en el contexto actual y a diferencia de lo que hacían los gestores en su época «En vez de comprar barato y vender caro, ahora los inversores compran caro y cruzan los dedos».

Si descartamos, como hemos dicho, que no podemos saber en qué momento ocurrirán las correcciones, lo que siempre debería preguntarse el inversor es cuánto está pagando por el activo que posee. Si está pagando un precio “justo”, el inversor debería ver de forma más tranquila la volatilidad que estamos viendo y que sin duda veremos durante los próximos meses/años. Por el contrario, aquel inversor que entre al mercado porque está subiendo o porque las perspectivas de las casas de inversión son muy optimistas, puede encontrarse con mucha frustración si el escenario de repunte de inflación y subidas de tipos se mantiene.

El inversor debe ser consciente de que la volatilidad forma parte intrínseca del mercado, porque a corto plazo son las emociones y el comportamiento humano el que cotiza en bolsa y no las empresas. Si el inversor tiene un horizonte un poco más largo y es capaz de mirar donde realmente hay valor, su futuro está asegurado.

Como resumen para los próximos meses, recomendamos cautela, intentar aislarse del ruido y no asumir riesgos excesivos buscando rentabilidades a toda costa por el miedo a perderse el “último rally”.