¿Qué deberían estar pensando los inversores respecto a las distintas clases de activos de cara a 2019?

  • 26-12-2018

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Los expertos de Lord Abbett, Giulio Martini, director de asignación global de activos, Thomas O’Halloran, gestor para estrategias de crecimiento en compañías micro, pequeña y de gran capitalización bursátil, y Leah Traub, y Kewjin Yuoh, gestores de renta fija, han dado a conocer su visión sobre las perspectivas para la inversión en renta fija y renta variable de cara al próximo ejercicio. La charla fue moderada por el responsable de estrategia de inversión del grupo, Joseph Graham, quien comenzó por preguntar a los miembros del panel sobre el panorama para las grandes categorías de inversión en 2019.

Renta fija estadounidense

Sobre el mercado de bonos, Martini dijo que la rentabilidad del High Yield de EE.UU. comparada con la de los bonos del Tesoro de similar vencimiento, se había contraído en 2018 para luego volver a ampliarse a finales de año. “En un entorno económico benigno, no sólo te quedas con el extra de rentabilidad en high yield”, que estaba en un 6% basándonos en el índice representativo Bloomberg Barclays U.S. High Yield frente al 3% de los bonos del Tesoro. Además, los precios de estos bonos podrían recuperarse por el potencial de que los diferenciales se estrechen en 2019.

Martini resaltó que los diferenciales de rentabilidad en grado de inversion también se habían ampliado bastante con la volatilidad de final de año. “Así que en un entorno donde la inflación se queda cerca del 2%, donde la economía sólo crece entre un 2% a 2.5%”—lo cual, “es bastante razonable”—cree que los activos de EE.UU. “están realmente a precios atractivos” a punto de adentrarnos en el 2019.

Yuoh añadió que su equipo de inversión “se siente bien aprovechando las oportunidades en los sectores de riesgo” para el 2019. Pero dio una nota de cautela: “Un escenario en el que pensamos es la vuelta a la inflación. Nos mantendremos alerta”.

Renta variable estadounidense

Tras las caídas, Martini cree que la bolsa estadounidense también está a precios atractivos. Los beneficios empresariales crecieron al 25% interanual en 2018, resaltó. El múltiplo de PER forward, una valoración muy seguida basada en las expectativas de beneficios, tocó techo en 18,2 en septiembre, y había vuelto a 16x a finales de noviembre – por debajo de su media a largo plazo de 16,2. “Así que estamos en una situación en la que si conseguimos los crecimientos por debajo del doble dígito que se descuentan para el año que viene, el mercado podría comportarse bastante bien”, con el potencial de que al final, el retorno esté cerca del doble dígito.

O’Halloran resaltó que la renta variable “growth” había entrado en una fase de corrección a final de año, ya que los nuevos máximos en las tecnológicas líderes se habían perdido rápidamente. Pero él espera que el “crecimiento se comporte bien en 2019”. “Aunque no espera que el crecimiento de EE.UU. se acelere, cree que los avances tecnológicos permitirán “muchas y grandes innovaciones” en los sectores de consumo y salud, y en la industria tecnológica. “Así que, veo muchas compañías creciendo a tasas de doble dígito” o más, añadió.

Mercados emergentes

¿Qué pasa con los mercados fuera de EE.UU.? Nuestros expertos estaban de acuerdo en que el comodín para el 2019 es el dólar, sobre todo para los mercados emergentes. “Creo que los mercados emergentes estarán al antojo del dólar en muchos respectos”, dijo Traub, ya que la divisa estadounidense estará bajo la influencia de la política de la Fed en 2019. “Así que creo que la volatilidad está aquí para quedarse”. Pero Traub cree que las valoraciones se han movido para descontar esta volatilidad, así que podría haber opción para alguna recuperación de los precios de los activos de mercados emergentes.

Martini es de la misma opinión. Si la Fed adopta una pauta de subidas menos agresiva, el dólar no “debería subir mucho más de lo que ya lo ha hecho”, dijo Martini. (Ver gráfico 1). “Y eso, creo, dejaría pista libre a un entorno mejor para los diferenciales de los activos en mercados emergentes, así como para la renta variable”.

Gráfico 1: En 2018, una Fed activa trajo un dólar fuerte. 2019 podría ser otra historia.


Índice U.S. Dollar (DXY), 1 de enero de 2018 – 13 de diciembre 2018.