¿Qué esperar de Japón en 2019?

  • 08-01-2019

  • 2 minutos

Tras un largo periodo de crecimiento, las previsiones para la economía japonesa apuntan a un crecimiento suave en 2019, como en el resto de las economías desarrolladas. La ralentización global probablemente tendrá un impacto negativo sobre las exportaciones niponas, especialmente sobre los cíclicos, como las entidades de automatización industrial con una gran exposición a la economía china. Los consumidores tendrán que asumir una subida de impuestos en octubre, entre el 8 y el 10%. No obstante, probablemente, estos obstáculos tendrán un impacto en la economía doméstica inferior a los 3 puntos básicos consecuencia de la subida experimentada en abril de 2014. Esta vez, el país no se enfrenta a presiones deflacionarias y los trabajadores se han beneficiado de un incremento salarial anual del 2% de media a lo largo de los últimos cinco años; el estado de ánimo es considerablemente mejor.

Una de las principales incógnitas es de nuevo la política del Banco de Japón para 2019 y en adelante. Tras los ajustes de las fluctuaciones del bono japonés el pasado verano se espera una normalización de la poco convencional política monetaria. Teniendo en cuenta los impuestos al consumo y la ralentización económica global del otoño, es difícil prever cambios de política mayores en 2019. En nuestra opinión, podemos esperar la eliminación de la inútil política para tipos de interés negativos (NIRP por sus siglas en inglés).

Tras el ajuste del balance a lo largo del mandato del presidente Shinzo Abe, las compañías cotizadas tienen unos niveles de deuda bajos, a la vez que disfrutan de unos márgenes y una rentabilidad sobre activos propios (RoE) a niveles históricamente altos. Además de fomentar la gobernanza corporativa, las compañías están poniendo especial atención en la actualización de plantas industriales anticuadas, abriendo nuevos centros de I+D y mejorando su productividad. Para superar los persistentes retos demográficos, también están buscando nuevas áreas de crecimiento como las fusiones y adquisiciones, tanto en Japón como fuera del país.

Creemos que las incertidumbres globales ya han sido descontadas en la ratio precio-beneficio (PER) del índice Topix, que se sitúa por debajo de 11 veces, el nivel más bajo en seis años, mientras que la ratio precio en libros está justo por debajo de 1,1 veces, y la rentabilidad sobre activos propios (RoE) está cerca del 10%. La actual rentabilidad por dividendo es del 2,5% y tambié se sitúa en máximos históricos. Las bajas valoraciones de hoy significan que vemos oportunidades convincentes, especialmente en compañías de mediana capitalización enfocadas al mercado doméstico.