¿Qué esperar de los criptoactivos en 2019?

  • 03-01-2019

  • 4 minutos

2018 fue un año maratón para los criptoactivos. Cuando entramos en 2018, el mercado seguía persiguiendo los máximos de 2017. Sin embargo, desde el principio quedó claro que un retroceso masivo estaba en juego, suceso que terminó durando todo el año.

Sin embargo, no nos debemos dejar engañar por este mercado cripto bajista, pues no todas las noticias son malas. Desde el aumento del interés institucional hasta una mayor certeza regulatoria en el mercado, la infraestructura en la que se basan los mercados tradicionales ha estado en construcción durante todo el año.

Todas estas señales apuntan a que 2019 será el año en que veamos un mayor nivel de integración entre los mercados de criptoactivos y los tradicionales.

2019 será el año de tokenización

Comprender el valor de los criptoactivos siempre ha resultado ser un problema para los inversores, especialmente cuando 2018 experimentó un lento y constante descenso marcado por la volatilidad. Esta es la razón por la que la segunda mitad de 2018 estuvo marcada por la introducción de nuevas stable coins. ¿Pero qué es una stable coin?

Una stable coin vincula el precio de un token digital a una moneda del mundo real para que los inversores puedan estar seguros del valor que tienen, así como tener acceso a una moneda que se pueda negociar de forma libre e instantánea. Al hacerlo, el mercado naturalmente da un paso más hacia un mundo completamente tokenizado.

El mejor modo de pensar en las stable coins es el «fíat tokenizado», ya que tiene todas las ventajas de una criptomoneda pero sin tanta volatilidad. A medida que nos adentramos en 2019, es probable que veamos muchos más tipos de activos financieros expresados en token. Lo más posible es que comience con acciones y ETF, pero prácticamente cualquier cosa que tenga un valor puede representarse como un token digital en una cadena de bloques, lo que facilita la transferencia instantánea de la propiedad de una persona a otra a través de Internet.

Más interés institucional

Podemos esperar un mayor interés institucional en el mercado de criptomonedas en 2019. En 2018 vimos muchas declaraciones de intenciones de parte de los titulares de servicios financieros, quienes están dispuestos a proporcionar servicios relacionados con la criptomonedas para sus clientes. Esto fue impulsado en gran medida por la demanda de los clientes, y terminamos el 2018 con la noticia de que el nuevo servicio cripto holding conocido como Bakkt ha recaudado 182 millones de dólares de los inversores institucionales.

En 2019, las prioridades para los pesos pesados ​​financieros incluyen los exchanges, ETFs y custodia de criptoactivos, además de futuros y otros vehículos comerciales relacionados con el mundo cripto. A medida que ingresen en el mercado, las instituciones traerán consigo clientes que quieran acceder a los criptoactivos bajo sus propios términos, a través de un medio con el que estén familiarizados.

Regulación

Finalmente, llegamos al debate sobre la regulación. El mercado alcista de 2017 atrajo la atención de los reguladores de todo el mundo cuando los gobiernos buscaron proteger a los inversores de la volatilidad.

Es justo decir que hasta ahora los reguladores han luchado para lidiar con la definición de los criptoactivos, y por cómo deben regularse. Por ello, el desafío para muchos países es cómo ser parte de esa innovación y, al mismo tiempo, cómo proteger a sus ciudadanos. Si los reguladores actúan rápidamente, una mayor claridad para los inversores en torno a los criptoactivos hará maravillas para el desarrollo del mercado.

Bienes tradicionales

2019 también será un año interesante para los mercados tradicionales. Los inversores llegarán a un acuerdo en un entorno marcado por el posible cambio en la política monetaria de los bancos centrales, la agitación política a través del Brexit y un mayor decanto por empresas tecnológicas con buenas rentabilidades históricas.

La política monetaria

En 2018, los bancos centrales de todo el mundo mantuvieron sus grandes balances. Toda una década de flexibilización cuantitativa no desaparecerá en un mes, por lo que aunque algunos países intenten descargar algunas de sus participaciones recién adquiridas, podemos esperar que los bancos centrales sigan siendo los principales actores en los mercados financieros.

Esto significa que sería conveniente que los inversores presten mucha atención a las decisiones con respecto a la política monetaria que toman los bancos centrales, ya que cualquier decisión que tomen afectará a los mercados. Durante la mayor parte de 2018, la Fed estaba en un camino para endurecer su política monetaria. La reacción del mercado a su último anuncio parece haber asustado a los inversores que anticipaban un curso de acción más suave dada la derrota actual del mercado. Si la Fed decide seguir adelante con una política monetaria más estricta en 2019, los inversores deberían tener cuidado. La Fed ha estado comprando activos financieros desde 2009 hasta 2014, por lo que ahora que está comenzando a descargar esos activos, podría derivar en una presión negativa en los mercados financieros.

Renta Variable

Las acciones enfrentan un inicio volátil en 2019. En Estados Unidos y China, la amenaza de una guerra comercial continuará creciendo al menos durante el primer trimestre del año, y la imagen tampoco es más optimista en Europa. Los mercados europeos tendrán que lidiar con las inevitables consecuencias del Brexit, así como con la actual crisis presupuestaria italiana, la desaceleración de la economía española y la inestabilidad civil en Francia.

Sin embargo, estos problemas son en gran parte (y de hecho, con suerte) a corto plazo. Esperamos que se resuelvan en su mayoría a mediados del año, lo que debería dejar un escenario para que los mercados crezcan en la segunda mitad del año. Sin embargo, nadie hubiera predicho una guerra comercial entre Estados Unidos y China el año pasado, por lo que 2019 también podría estar lleno de sorpresas.

Por último, una cosa que probablemente veremos es un aumento de inversores que analicen las acciones, especialmente las tecnológicas, de una forma más rigurosa. 2018 marcó el comienzo de una realineación del valor de las acciones tecnológicas. El valor de las acciones había pasado a basarse en momentum en mayor medida que en el valor del subyacente. 2019 debe completar este proceso de realineación.

Conclusión

En general, el comienzo del año marca un buen momento para que los inversores hagan un balance de sus posiciones y consideren la posibilidad de reasignar sus activos entre mercados y activos. Si así lo hacen, quedarán en una buena posición para enfrentar cualquier sorpresa que 2019 pueda arrojar.