¿Qué implicaciones tiene la fuerte subida de tipos del Banco Central de Turquía?

  • 13-09-2018

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El Banco Central de Turquía (CBRT, por sus siglas en inglés) ha subido uno de sus tipos de interés, la tasa repo semanal, en 625 puntos básicos hasta el 24%, con el objetivo de remediar la crisis de divisas e inflaccionaria, según ha comunicado la entidad este jueves.

“Los datos recientes indican una tendencia rebalanceadora más significativa en la actividad económica”.

Banco Central de Turquía

Además, la autoridad monetaria del país otomano ha detallado que la demanda externa “mantiene su fortaleza” mientras que la demanda doméstica se ha “acelerado”.

Este aumento de los tipos es casi el doble de lo que esperaba el consenso del mercado, cuya expectativa era una subida de entre 300 y 400 puntos básicos. La inflación actual en Turquía es del 17,9% interanual pero es muy probable que suba al 20-25% en los próximos meses.

Desde Fidelity International, su gestor de fondos Paul Greer, afirma que, con este movimiento, el CBRT da un paso importante para volver a anclar la Lira turca, corrigiendo la relajada política monetaria aplicada en los últimos años y llevando los tipos reales a un nivel más apropiado para una economía como la turca.

“Es un movimiento audaz dada la presión política interna del gobierno en contra de un alza de tipos, aunque aun así el CBRT debería haberlo realizado a comienzos del verano”.

Paul Greer, gestor de fondos en Fidelity International

De ahora en adelante la atención recaerá en el crecimiento de Turquía, que se desacelera rápidamente a medida que la economía (y el déficit por cuenta corriente en particular) se reequilibra. El movimiento de hoy, aunque ayuda a moderar las presiones inflacionarias, acelerará el enfriamiento y probablemente empuje a Turquía a una recesión. Su próximo desafío será que la economía logre hacer frente a esta desaceleración (especialmente en el sector bancario, donde las ratios de capital se han erosionado y la calidad de los activos seguirá bajando).

Turquía se enfrenta a significativos vientos en contra debido a sus débiles relaciones diplomáticas con Estados Unidos, que aún deben resolverse. También continúa dependiendo fuertemente de la financiación externa, especialmente el sector privado. La subida de tipos de hoy ayudará a que el país recupere algo de credibilidad ante los inversores, pero está por ver si el acceso a los mercados de deuda se le vuelve a abrir. Si no lo hace, Turquía necesitará diseñar un plan para solucionar su gran requerimiento de financiación externa.

Por su parte, Brett Diment, responsable de deuda de mercados emergentes de Aberdeen Standard Investments, sostiene que es reconfortante ver que se impone el sentido común. Los cambios que las autoridades ya han realizado y la venta masiva en la lira significan que la economía turca en realidad ya comenzó a enfriarse. Después de todo, crear un entorno en el que los bancos cobren tipos de interés del 30% tenderá a tener un efecto de enfriamiento en la economía. Entonces, desde una perspectiva estrictamente económica, podría argumentarse que la necesidad de aumentar los tipos ha disminuido un poco y el riesgo ahora es que se excedan y terminen apretando demasiado.

“La subida hoy hace que Turquía avance por la vía lenta para recuperar cierta credibilidad en su política monetaria, y eso es fundamental. Si no hubieran subido los tipos hoy, el riesgo real era que hubiera una venta masiva de la lira de nuevo y el país se encaminaría rápidamente hacia una crisis de balanza de pagos e incluso hacia una crisis bancaria”.

Brett Diment, responsable de deuda de mercados emergentes de Aberdeen Standard Investments