¿Quién está ganando la guerra comercial? El mercado decide

  • 30-07-2018

  • 2 minutos

La renta variable estadounidense y las acciones defensivas están arrojando mejores resultados en un contexto de creciente nerviosismo ante una guerra comercial.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha dominado últimamente los titulares del mercado. Hasta el momento, su reacción y la ralentización desincronizada de la economía mundial apuntan claramente a EE. UU. como ganador en términos relativos de este conflicto.

Asset performance & politics

Fuente: Nordea Investment Management

Es difícil argumentar que el aumento del proteccionismo resulte en un ganador en términos absolutos. Pero, en términos relativos, el panorama cambia. A juzgar por el comportamiento del mercado, Estados Unidos es el claro ganador de la reciente guerra comercial con China; una conclusión que no nos pilla por sorpresa: China se ha beneficiado mucho más de las exportaciones a EE. UU. de lo que este último lo ha hecho de sus exportaciones a China. Y mientras el crecimiento estadounidense se ve respaldado por los recortes de impuestos a corto plazo, el crecimiento de China acusa la ralentización de la concesión de créditos, lo que contribuye a una desaceleración desincronizada de la economía mundial.

Por consiguiente, Estados Unidos es el país donde mejor comportamiento está registrando la renta variable en lo que va de año, mientras que China y los mercados emergentes están en el otro extremo de la balanza, tras haber borrado en unas pocas semanas las impresionantes rentabilidades del año pasado. Y ante la intensificación en junio del nerviosismo en el plano comercial, las acciones defensivas registraron su mejor mes desde 2016 (datos de EE. UU.).

¿Qué nos depara el futuro?

Asumimos que la política comercial es una importante baza en la estrategia del presidente estadounidense con dos objetivos principales.

1. Obtener buenos resultados en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

2. Impedir que China desbanque a Estados Unidos como primera potencia económica mundial.

Éste tiene muchos motivos para creer que la actual estrategia dará sus frutos. China, sin embargo, dispone de peores cartas en su baraja. En primer lugar, hay que tener en cuenta que el índice de popularidad de Trump ha aumentado con la intensificación del conflicto comercial en el primer semestre del año. En segundo lugar, el desplome del precio del cobre constituye un indicador de la debilidad del crecimiento en China, el mayor consumidor mundial de materias primas.

Conclusión

Tal y como están las cosas actualmente, no parece haber muchos incentivos para que Estados Unidos modifique su política comercial, mientras que China, junto con su vulnerable economía, no puede hacer sino responder a los envites.

Así pues, la renta variable estadounidense, y las acciones más defensivas en general, deberían continuar mostrando un buen comportamiento en el segundo semestre de 2018, lo que hace que el panorama del mercado este año se perfile muy diferente al de 2017.