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El renminbi puede apreciarse al menos un 2% anualmente los próximos cinco años

  • 20-01-2020

  • 2 minutos

El renminbi (RMB) de China cayó bruscamente en 2019 a medida que se intensificaban las preocupaciones sobre la guerra comercial, tirando a la baja de otras monedas asiáticas. Sin embargo, según nuestros modelos de valor razonable, el RMB está infravalorado más de 22% frente al dólar y la brecha puede cerrarse pronto.

En concreto esperamos que el renminbi se aprecie al menos 2% anualmente los próximos cinco años, lo que ayudará a las monedas asiáticas a subir desde mínimos de diez años, con ganancias anuales también de al menos 2% hasta 2023.

Hay que tener en cuenta que la economía de China, dado su reequilibrio estructural y cambio demográfico está en mejor forma de lo que sugiere su menor crecimiento de PIB en 30 años, en realidad en línea con su crecimiento potencial de 6%. Habría sufrido una recesión más severa si no fuera por las medidas anticíclicas de Beijing. El estímulo en 2019, el mayor desde 2009, fue de 1,5 billones de RMB, 1,6% de su PIB, incluyó reducciones del impuesto sobre la renta de los hogares, proyectos de infraestructura y desgravación fiscal para las exportaciones. Además estimamos que sus autoridades están dispuestas a facilitar más apoyo a las partes de la economía que se han mostrado más vulnerables a la guerra comercial.

A ello se añade que los temores de que las empresas extranjeras abandonaran China en masa no se ha materializado. Más aún, su número alcanzó un máximo histórico de 593.000 a finales de 2018, con nuevos récord en 2019 y el crecimiento de inversión extranjera directa en China sigue estable a largo plazo en 3% anual.

Por su parte otros países asiáticos, sintiendo el frío de la guerra comercial, también están poniendo medidas de estímulo fiscal y Asia emergente es la región de más rápido crecimiento del mundo, expandiéndose algo más de 6% anual, con la inflación en el nivel más bajo desde 2009.

De hecho las economías de Asia, dos décadas tras la crisis monetaria de la región, están estrechando lazos económicos, comerciales y financieros. Según McKinsey, 60% de bienes comercializados por estas economías son intrarregionales, así como 59% de las inversiones extranjeras directas y más de dos tercios de la inversión de Asia en start-ups se canaliza hacia empresas con sede en la región. Todo ello ha reforzado el estatus del renminbi, hasta el punto de que cada vez más las economías asiáticas emergentes contratan depósitos en RMB que acumulan como exportadores netos a China. Muchas están considerando añadir el RMB al fondo regional de reservas extranjeras creado tras el desplome de 1997, lo que puede reducir aún más su dependencia del dólar.

Efectivamente, a medida que los vínculos comerciales y financieros intrarregionales de Asia se profundizan, sus economías seguirán pivotando hacia la zona monetaria de China. El bloque RMB ya representa 24,8% del PIB mundial, justo por debajo de 25,6% de la euro zona. A este ritmo es sólo cuestión de tiempo que eclipse a la euro zona el segundo mayor del mundo.

Evolución de zonas monetarias por las principales monedas de reservas en % PIB mundial

Fuente: Pictet Asset Management

Además hay que tener en cuenta que la última década la apreciación de la moneda ha supuesto hasta una cuarta parte de la rentabilidad total en deuda en moneda local de mercados emergentes y 19% de los movimientos en monedas asiáticas se pueden atribuir a cambios del RMB, en comparación con cero en 2006. El won coreano es el más sensible -40% de sus movimientos se explican por el RMB-. El dólar sigue manteniendo influencia pero se ha reducido desde máximos en 2008.