Repaso macroeconómico a los mercados

  • 10-07-2019

  • 3 minutos

mercados

¿Qué factores determinaron la evolución de los mercados en junio?

• Los desarrollos en torno a la guerra comercial continuaron dictando el rumbo de los mercados durante gran parte de junio, comenzando por la amenaza de aranceles estadounidenses sobre productos mexicanos. La política británica también volvió a un primer plano, al intensificarse la carrera por el liderazgo del partido conservador.

• El mercado respondió positivamente a los comentarios acomodaticios de la Reserva Federal y del BCE. El banco central estadounidense afirmó que «haría lo adecuado para mantener las expansiones» y que «seguiría muy de cerca las implicaciones de nuevos datos para el panorama económico». Esto supuso un cambio respecto a declaraciones previas de que sencillamente mostraría «paciencia» a la hora de alterar su política de tipos de interés. Ahora, el mercado anticipa que la Fed recortará tipos tres veces o más este año. El BCE insinuó que podría reiniciar su programa de expansión cuantitativa (QE), lo cual llevó al presidente Trump a acusar a la entidad de manipulación de los tipos de cambio.

• A finales de mes, los bancos centrales pasaron el testigo a los políticos: el punto álgido fue la cumbre del G20 y la reunión entre el presidente Trump y el líder chino Xi Jinping en Osaka, que acordaron retomar las negociaciones comerciales tras un hiato de casi dos meses.

• Los principales mercados de renta variable y renta fija mostraron fortaleza en junio, con lo que estas dos clases de activos reanudaron su tendencia de subidas correlacionadas en 2019. El repunte de las acciones sorprendió a muchos en el marco de la debilidad macroeconómica, las tensiones en Oriente Medio y la persistencia de las tensiones comerciales (la cumbre del G20 no comenzó hasta muy entrado el mes).

• Así, fue tentador identificar a las expectativas de políticas más acomodaticias en Europa y China como su principal motor. No obstante, cabe asimismo considerar el papel jugado por el descenso de las previsiones de tipos de interés a nivel global (un factor relacionado) y la medida en que las fuertes caídas de mayo podrían ya haber sido vulnerables a un cambio de rumbo.

• En renta fija, las TIR de la deuda soberana europea continuaron disminuyendo. Este desarrollo fue especialmente pronunciado en Italia, ya que la perspectiva de una nueva QE y las noticias políticas positivas suscitaron una reevaluación del riesgo.

• Las divisas emergentes y relacionadas con las materias primas también fueron algo más sólidas que las desarrolladas, ayudadas asimismo por el descenso de la presión de tipos y por algunas subidas destacadas en los mercados de recursos (sobre todo del mineral de hierro).

¿A qué desarrollos prestaréis especial atención en julio?

• Con el inicio de la segunda mitad de 2019, también nos adentramos en la expansión económica mundial más prolongada de la historia. Los tipos de interés en los mercados desarrollados siguen cayendo: la Fed confirmó su postura más acomodaticia, Draghi cierra su mandato al frente del BCE allanando el camino para nuevas medidas expansivas, y el riesgo de un brexit duro augura una nueva QE por parte del Banco de Inglaterra.

• El resultado de la carrera entre los dos candidatos restantes al liderazgo del partido conservador y al cargo de primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson y Jeremy Hunt, se anunciará en la semana del 22 de julio.

• Queda por ver si la narrativa reinante en torno a los movimientos bursátiles a corto plazo deja de centrarse en los desarrollos en torno a la guerra comercial.

• Un aspecto más importante podría ser la tendencia macroeconómica general. Las subidas de las acciones no obedecieron a un mayor optimismo en torno al crecimiento; de hecho, nuevas decepciones en torno a los datos manufactureros y comerciales han elevado el pesimismo, mientras que las TIR de la renta fija sugieren una baja confianza en la capacidad de la política del BCE para crear inflación.

• Cualquier repunte del crecimiento o de la inflación haría tambalearse las creencias de los inversores.

Aspectos destacados

En junio, casi todas las clases de activos ganaron terreno gracias a la postura más expansiva de los bancos centrales a nivel mundial. Los mercados de renta variable se resarcieron en general de las pérdidas de mayo, y el índice S&P 500 rozó máximos históricos hacia fin de mes. La renta fija también repuntó: las TIR de los bunds alemanes se adentraron más si cabe en territorio negativo, y la del treasury estadounidense a 10 años cayó por debajo del 2%. Las cuestiones geopolíticas que habían preocupado a los inversores se calmaron un tanto, y los mercados se mantuvieron en compás de espera en torno a la relación entre EE. UU. y China de cara a la cumbre del G20. No obstante, las tensiones entre Washington e Irán suscitaron nueva inquietud.