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Victoria del partido conservador en Reino Unido: primeras impresiones

  • 13-12-2019

  • 15 minutos

Ayer tenían lugar las elecciones generales en Reino Unido con un resultado electoral favorable para el Partido Conservador, con 364 escaños, logrando la mayoría absoluta.

partido conservador

Elecciones británicas y el Brexit

Las elecciones han supuesto un segundo referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit) tras la última prórroga hasta el 31 de enero de 2020. Con el triunfo de Boris Jonhson, ahora la misión prioritaria será culminar el Brexit el 31 de enero.

«Vamos a dejar de lado la miserable amenaza de un segundo referéndum y a recuperar el control de nuestras fronteras, nuestro dinero y nuestro comercio. Vamos a liberar todo el potencial de este país».

Boris Jonhson, líder del partido conservador

¿Qué impacto tiene el resultado electoral en los mercados?

Richard Dunbar, Head of Macro Investing Research de Aberdeen Standard Investments

La sólida mayoría obtenida por el Partido Conservador en las elecciones británicas ha derivado, tal vez no de forma sorprendente, en una fortaleza temprana de la libra esterlina, ya que el camino para la relación del Reino Unido con la Unión Europea está ahora un poco más claro que antes de los comicios. Sin embargo, no hay que olvidar que la libra esterlina ha subido más de un 10% desde sus mínimos de agosto. Quizá para la divisa haya sido mejor el viaje que la llegada a este punto.

La bolsa del Reino Unido ha abierto con subidas del 1%, pero en un día en que los mercados en general han comenzado con fuerza debido a la posibilidad de un acuerdo comercial entre EE.UU. y China. Sin embargo, la renta variable británica había quedado rezagada con respecto a sus homólogas mundiales en los últimos tiempos. Las encuestas a los inversores, los datos de posicionamiento y algunas ratios de valoración han sugerido que la bolsa de este país podría haber sufrido cierto «descuento Brexit». Una mayor claridad sobre cuál será el camino más probable de Brexit puede permitir que se reduzca parte de este descuento.

Los resultados electorales han mantenido al bono soberano británico (gilt) prácticamente inalterado. Las mayores promesas de gasto contenidas en el manifiesto conservador no han preocupado a los inversores de los bonos soberanos del país hasta ahora. Será importante para los planes de gasto del Gobierno entrante que continúe esta visión optimista de los inversores en renta fija. 

Cabe señalar que el Banco de Inglaterra parece tener una mayor predilección por el aumento de los tipos de interés que la mayoría de sus homólogos mundiales, por lo que el Gobernador y el Comité de Política Monetaria sin duda observarán con interés cualquier estrategia de crecimiento impulsada por la inversión del nuevo Gobierno.

Por último, vale la pena tener en cuenta en todos los activos del Reino Unido que, si bien las perspectivas económicas, políticas y de mercado pueden ser más claras, todavía no lo son. Si los últimos años nos han enseñado algo, es que los inversores deben tener cuidado con los baches en el camino tanto si son esperados como si no lo son. Sospechamos que, por lo tanto, sería prudente estar atentos al camino que tenemos por delante.

Gilles Prince, CIO en Edmond de Rothschild Suiza

Edmond de rothschild logo

El pueblo británico ha llegado a su veredicto, Boris Johnson es el gran vencedor, y esta vez todo está claro, estamos ante la salida. Más que un voto a favor del Partido Conservador, el resultado de las elecciones confirma el deseo británico de abandonar la Unión Europea. Cansados de una serie de giros y vueltas interminables, los británicos no querían volver a un nuevo desafío sobre el Brexit. La victoria irrevocable de los conservadores permite, por tanto, considerar la salida de la Unión Europea con la fecha oficial del 31 de enero de 2020 como un primer paso.

Tras los resultados de las elecciones, la divisa subió más de un 2% hasta situarse por encima de 1,34 en el par GBPUSD, y a juzgar por el mercado de futuros, las empresas del FTSE 250 inglés subieron más de un 4%. A largo plazo, es razonable suponer que una menor incertidumbre en torno al Brexit hará que el mercado británico sea más atractivo. Sin embargo, el repunte de los próximos días no debería hacernos olvidar que Brexit no ha hecho más que empezar, y que la negociación de un acuerdo comercial lleva tiempo y será un ejercicio difícil. Por lo tanto, la prima de riesgo de los activos británicos no desaparecerá por completo.

Emma Mogford, gestora del BNY Mellon UK Income Fund y gestora de renta variable británica en Newton

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Una mayoría del partido conservador nos ofrece más garantías sobre las perspectivas del Reino Unido. A corto plazo, esta victoria podría resultar positiva para las empresas británicas y para los sectores más sensibles al ciclo económico, como los bancos y las promotoras de vivienda. Sin embargo, es importante tener en cuenta desde dónde partimos: un entorno de valoraciones bajas en el que algunas empresas cotizan con descuento. La libra esterlina lleva depreciándose desde el referéndum de 2016 y este resultado electoral podría provocar una leve fluctuación.

No obstante, a largo plazo, el Reino Unido todavía debe negociar un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), lo que significa que la incertidumbre persistirá y que las empresas británicas se verán afectadas a corto plazo. Es probable que la libra esterlina experimente volatilidad después de enero, cuando se retome la negociación con la UE, y seguirá débil hasta que se conozcan los detalles del acuerdo.

Una mayoría conservadora también elimina parte de la incertidumbre que afectaba a los sectores en riesgo de ser nacionalizados por un gobierno laborista, como el agua y la banda ancha, por lo que es probable que se reduzca el descuento que afectaba a esas compañías.

Shamik Dhar, economista jefe en BNY Mellon IM

En cierto sentido, este resultado electoral supone una ruta más definitiva hacia el Brexit y aporta la claridad que las empresas y los mercados llevan pidiendo a gritos desde hace más de tres años. Ahora es más probable que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) a finales de enero y que el acuerdo de salida se sitúe en el extremo más duro de entre los posibles, un acuerdo de libre comercio o similar. Si esta situación se combina con un repunte de la economía mundial, la economía británica y el FTSE 100 podrían rebotar con fuerza, mientras que la libra se debilitaría ligeramente.

Esto no quiere decir que no existan dificultades. Incluso con una mayoría del partido conservador, persistirá el debate sobre el tipo de relación que debería mantener el Reino Unido con la UE en el futuro. Si el divorcio se consuma finalmente el 31 de enero, es muy probable que la atención pase a centrarse en el tipo de acuerdo comercial que se negociará en los próximos meses. Veo probable que el Reino Unido y la UE alcancen un acuerdo similar al que mantiene la UE con Canadá y que el Reino Unido abandone la unión aduanera. No obstante, sin las restricciones que impone el mercado único en términos de competencia, el comercio con el Reino Unido podría resultar muy atractivo para diversos países, como EE. UU., Australia o Japón. La atención pasará rápidamente de la negociación de un acuerdo con la UE a la negociación con terceros países y con otras organizaciones.

A corto plazo, la economía se resentirá por el Brexit. Sin embargo, no está claro que ese daño sea irreparable. No cabe duda de que la incertidumbre y el temor generados por el Brexit han debilitado la inversión a lo largo de 2019, por lo que un gobierno estable que ponga punto y final a este proceso liberará parte de la demanda de inversión acumulada. En cualquier caso, soy bastante escéptico con el impacto del Brexit a más largo plazo, ya que considero que muchas de las previsiones más negativas dependen de que el Brexit frene de manera considerable el crecimiento de la productividad, que responde a diferentes factores.

Es posible que, cuando se aclare la situación y se alcance un acuerdo, las empresas británicas vuelvan a centrarse en la productividad a largo plazo. Además, el desarrollo tecnológico implica que podríamos estar a punto de experimentar importantes mejoras de productividad, algo que, en gran medida, es independiente del resultado del Brexit.

Paras Anand, Responsable de Gestión de Activos para Asia-Pacífico de Fidelity

Los inversores deberían estar muy atentos a lo que podría presagiar el resultado electoral para la fortaleza del dólar, el cambio de prioridades en favor del gasto público y las señales discrepantes en las perspectivas de inflación.

Lo que en una primera impresión ha sido una noche triunfal para Boris Johnson podría describirse también como un acontecimiento histórico para el futuro no solo del Reino Unido, sino también de Europa. No obstante, ¿cuáles son las implicaciones reales de una mayoría absoluta del Partido Conservador para los mercados internacionales en 2020 y años posteriores? En mi opinión, los inversores deberían centrarse en tres áreas.

En primer lugar, como sugiere la fuerte subida de la libra, podríamos estar ante otra señal de que el largo periodo de fortaleza relativa del dólar en los mercados de divisas está tocando a su fin. La incertidumbre en torno al Brexit se ha traducido sobre todo en un largo periodo de debilidad de la libra, pero el billete verde también ha contado con el apoyo de una política monetaria más restrictiva en EE.UU. y una mayor fortaleza subyacente de la economía frente al resto del mundo. El empeoramiento de los datos económicos durante los últimos meses y las inciertas perspectivas políticas han puesto presión sobre la Fed para que la entidad mantenga condiciones monetarias expansivas. Este hecho supone un apoyo para la economía, pero también para la bolsa, cuya evolución Donald Trump parece tomarse como un plebiscito sobre su presidencia. El dólar también nos parece que está caro por valoración. Si realmente estamos en un momento crítico dentro de la prolongada fortaleza relativa del dólar, se derivarán importantes consecuencias para los mercados internacionales y muy especialmente para los países emergentes. Aunque los mercados internacionales se han comportado bien durante los últimos años aupados por la fortaleza de las bolsas estadounidenses, los mercados emergentes han sido más volátiles.

En segundo lugar, es probable que, Brexit aparte, la victoria Tory en el Reino Unido haga que se cierre el círculo que se inició con la derrota del Partido Laborista en 2010 a manos de David Cameron, que desarrolló una campaña centrada principalmente en la austeridad. Por el contrario, todos los partidos que han concurrido a estas elecciones han hablado de la necesidad de elevar el gasto público en áreas como la sanidad. Johnson, en concreto, tiene un historial de fomento de la inversión en grandes proyectos de infraestructuras. Este hecho está en consonancia con una tendencia internacional que esperamos que continúe durante los próximos meses: los gobiernos que recurren a la política presupuestaria en lugar de la monetaria para sostener el crecimiento económico. De hecho, durante la semana pasada hemos asistido al anuncio de un nuevo y significativo programa de gasto en Japón. Aunque estas campañas están claramente dirigidas a apoyar el crecimiento interno, es importante que los inversores consideren el efecto acumulado de estos golpes de timón en la estrategia económica.

En tercer lugar, los dos puntos anteriores (y posiblemente el propio proceso del Brexit) podrían representar un cambio en las perspectivas de inflación. Hemos visto cómo varios indicadores de inflación subían durante el último año, pero cuando echamos un vistazo a los mercados de renta fija en todo el mundo, se podría decir que a los precios actuales se está asignando una probabilidad muy baja a una aceleración de la inflación. A la vista de las “falsas alarmas” sobre repuntes de la inflación durante los últimos años, probablemente los bancos centrales se posicionen por detrás de la curva, lo que podría provocar que la inflación se dispare a medio plazo, en claro contraste con el consenso.

A primera vista, el resultado de las elecciones anticipadas en el Reino Unido debería tener escasas repercusiones para los mercados internacionales, pero abordándolo desde el contexto de lo que podrían terminar siendo unos puntos de inflexión más significativos en la política económica y el liderazgo del mercado, los inversores harían bien en estar muy atentos.

Michael Strobaek, CIO global de Credit Suisse

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El Partido Conservador ha ganado las elecciones generales del 12 de diciembre en el Reino Unido, con una mayoría de 78 escaños, según las proyecciones de la BBC en el momento de redactar este informe.

Esto significa una reducción significativa de la incertidumbre y hace muy improbable un resultado de Brexit sin acuerdo el 31 de enero de 2020. Sugiere un repunte económico en el Reino Unido y una subida de los activos en libras esterlinas. También apoya nuestro posicionamiento pro-riesgo más amplio y nuestra visión positiva sobre la libra esterlina.

En su primera elección de diciembre desde 1923, los votantes del Reino Unido le han dado una victoria aplastante al Partido Conservador del Primer Ministro Boris Johnson. En el momento de escribir este artículo, los conservadores parecen dispuestos a ganar 364 escaños en la Cámara de los Comunes del Reino Unido, lo que les da una mayoría de voto de 78 (de acuerdo con las proyecciones de la BBC). Esto significaría que los conservadores han ganado 47 escaños en comparación con las elecciones generales de 2017. El Partido Laborista parece que va a ganar 203 escaños, el Partido Nacional Escocés 49 escaños y los Demócratas Liberales 11 escaños.

La mayoría absoluta significa que el acuerdo de Brexit puede aprobarse

Esto significa que el Primer Ministro Boris Johnson y su Partido Conservador tienen una amplia mayoría que gobernar. Después de la volatilidad política desde el referéndum de Brexit de 2016, ahora debería haber una estabilidad política considerablemente mayor. La incertidumbre sobre Brexit ha disminuido significativamente. El Parlamento puede ahora aprobar el acuerdo Brexit del primer ministro Johnson y sus planes fiscales. Y lo que es más importante, también representa un tremendo mandato personal para el Primer Ministro Johnson. Esto le permitirá un enorme margen de maniobra para dar forma a la futura relación del Reino Unido con la Unión Europea (UE) después de Brexit, y significa que puede pasar por alto el ala antieuropea de su partido. En relación con el objetivo actual del Gobierno de un acuerdo de libre comercio con la UE, el riesgo es una relación más estrecha con la UE o una relación más blanda con Brexit.

Todos y cada uno de los candidatos del Partido Conservador en esta elección firmaron para apoyar el acuerdo Brexit del Primer Ministro Johnson. Así que con una mayoría de los votos, ese acuerdo -¡por fin! – es probable que se apruebe en el Parlamento en las próximas semanas. Y el Reino Unido debería abandonar la UE el 31 de enero de 2020. Después, el Reino Unido entrará en un período de transición de statu quo hasta el 31 de diciembre de 2020 y negociará un acuerdo de libre comercio con la UE durante ese período. Esta transición puede extenderse, y creemos que así será. De lo contrario, a falta de un acuerdo, el Reino Unido abandonaría abruptamente el mercado único y la unión aduanera de la UE a finales del año que viene. Creemos que el período de transición se ampliará con el tiempo, con un acuerdo que probablemente se alcanzará a mediados del próximo año. El Primer Ministro Johnson ha propuesto un acuerdo de libre comercio al estilo canadiense con la UE donde el Reino Unido abandonaría su unión aduanera y su mercado único, lo que implicaría un Brexit bastante duro. Pero el gran mandato personal que esta elección le da al primer ministro Johnson le da espacio para empujar a Brexit en una dirección más suave.

La economía británica se recupera

El fin de la incertidumbre y el probable impulso de la política fiscal bajo el Gobierno del partido conservador deberían significar que la economía británica repuntará el año que viene tras unos años de debilidad absoluta y relativa. Sin embargo, el actual riesgo de que se produzca un final abrupto del período de transición podría limitar un poco la tendencia al alza. Esperamos que el crecimiento del Reino Unido alcance una tasa anualizada del 2,0% a finales del próximo año, más rápido que el 1,3% registrado este año. Esto debería significar que el Banco de Inglaterra permanecerá en espera en el primer semestre de 2020 hasta que se tome la decisión de ampliar la transición. Después de eso, esperamos una cautelosa subida de los tipos una vez que se materialice el repunte del crecimiento.

Esto también debería ser positivo para el resto de Europa. El riesgo de un Brexit en el borde del precipicio en enero fue también una fuente de incertidumbre para muchas empresas de todo el continente, especialmente en el sector del automóvil. La eliminación de ese riesgo debería ayudar a apoyar la mejora provisional de los indicadores económicos.

Noticias positivas, por fin, para la libra esterlina

En el caso de los activos de riesgo del Reino Unido, este resultado es claramente positivo. Una combinación de mayor certidumbre sobre Brexit, la eliminación del riesgo de un gobierno laborista poco favorable al mercado y la perspectiva de un estímulo fiscal debería ser positiva para la libra esterlina -nuestro objetivo es de 1,40 libras esterlinas en doce meses- y también para la renta variable británica, especialmente para las acciones de procedencia nacional.

Mantener una postura táctica positiva sobre la renta variable

También subraya nuestra opinión de que el ciclo manufacturero mundial está tocando fondo y que las preocupaciones sobre la recesión deberían disminuir en la primera mitad del próximo año. Otro posible evento de riesgo negativo ha sido aclarado. Y parece cada vez más probable que también se evite otro escollo: que los Estados Unidos permitan que los aranceles preanunciados sobre los productos chinos entren en vigor el 15 de diciembre. Esto respalda la reciente decisión del Comité de Inversiones de mantener una sobreponderación táctica en la renta variable mundial.

Mark Holman, CEO de TwentyFour AM ( Vontobel AM)

partido conservador

De la noche a  la mañana, los mercados se han encontrado con dos noticias importantes que digerir, ya que se han eliminado dos de los principales obstáculos geopolíticos que preocupaban a los inversores. En Estados Unidos, el Presidente firmó el acuerdo comercial de la fase 1 y evitó la próxima ola de aranceles que debía comenzar la semana que viene, y aquí en el Reino Unido el Partido Conservador ha completado una decisiva victoria electoral. Ambos son catalizadores importantes para los activos de riesgo a medida que nos acercamos a las dos últimas semanas del año.

Centrándonos en el Reino Unido, donde la economía ha estado paralizada por la incertidumbre durante casi 4 años, la reacción inicial ha sido un fuerte repunte de la libra esterlina, un aumento de los rendimientos del Gilt (bono del tesoro británico) y un estrechamiento de los diferenciales de los tipos de interés en el créditos. Todo lo que se esperaba hasta ahora.

A partir de aquí, la parte fácil de Brexit puede lograrse haciendo que el parlamento apruebe el Acuerdo de Retirada, allanando el camino para que el Reino Unido abandone la UE a finales de enero y entre en la fase de transición. El próximo reto será negociar el acuerdo comercial con Europa y, simultáneamente, con Estados Unidos. El fuerte mandato dado a los conservadores lo hará más fácil, pero es probable que se necesite todo el año 2020, si no más, para lograrlo.

Desde la perspectiva de los mercados a corto plazo, tener una moneda más estable animará a los inversores a volver a invertir en activos en libras esterlinas. Sin embargo, esto no ayudará al mercado de los Gilt y vemos un aumento de la pendiente de la curva de rendimiento, ya que los 10 años comienzan a retroceder hasta una rentabilidad del 1%. No esperamos ninguna reacción por parte del Banco de Inglaterra, ya que se mantendrán a la expectativa. Sin embargo, con la evidencia de que el capital de las empresas está llegando y un repunte en el crecimiento, el Comité de Política Monetaria podría estar adoptando un sesgo más estricto para finales de 2020.

En los mercados de crédito podríamos ver un estrechamiento agresivo en los próximos días. Las empresas de alta calidad de grado de inversión realmente no tenían muy incorporada la prima del Brexit, al contrario que las compañías más pequeñas y más centradas en el mercado nacional, que sí tenían incorporada en sus diferenciales una prima bastante significativa, lo que debería beneficiar a la mayoría. Lo  mismo ocurre con los bancos del Reino Unido, en particular su deuda denominada en libras esterlinas, que se encuentra más abajo en el espectro de capital. La prima del Brexit se reducirá, pero no desaparecerá por completo, ya que el nuevo gobierno tiene mucho trabajo por hacer, pero esperamos ganancias de capital de esta temprana compresión de los diferenciales.

En general, muy buenas noticias para los inversores de crédito de hoy, especialmente los que están en libras esterlinas. Esperamos que los banqueros estén excepcionalmente ocupados y los inversores también deberían estar preparándose para una nueva ola de oferta de bonos en libras esterlinas en enero, liderada por los financieros, que como emisores frecuentes, normalmente pueden preparar sus operaciones con gran rapidez.

Aneeka Gupta, directora de análisis en WisdomTree

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Después de no haber convertido en ley su acuerdo Brexit con la UE, la apuesta de Boris Johnson por unas elecciones anticipadas para salir del punto muerto en el Parlamento ha funcionado a su favor. Su mantra electoral «Get Brexit Done» (Consigue que Brexit se haga) le dio su victoria decisiva en las elecciones del Reino Unido de la noche a la mañana. La mayoría absoluta del Partido Conservador determina que el Reino Unido está en camino de salir de la Unión Europea (UE) en enero de 2020, ya que su Acuerdo de Retirada seguramente pasará por el parlamento antes de la fecha límite actual, el 31 de enero.

El alcance de la mayoría de Johnson le da un margen de maniobra significativo en las negociaciones sobre la futura relación con la UE. El manifiesto del Partido Conservador prometía no ampliar el período de transición más allá de 2020, aunque esperamos que se solicite una prórroga después de la fecha provisional del 1 de julio y que se conceda a su debido tiempo. Esperamos ver una mejora en el sentimiento de riesgo y un repunte del alivio de los activos, aunque se espera que a su debido tiempo reaparezca la incertidumbre. El Partido Nacional Escocés está a punto de lograr avances significativos en Escocia y es probable que pueda dar lugar a nuevas peticiones de otro referéndum sobre la independencia a su debido tiempo.

La libra subió notablemente frente al dólar estadounidense en respuesta a las encuestas a pie de urna, alcanzando los 1,351, marcando su nivel más alto desde mayo de 2018. Es probable que la inflación se ralentice a medida que la libra se fortalezca, lo que justificaría un recorte de los tipos de interés en una fecha posterior. Esperamos rendimientos más altos a lo largo de las curvas en el mercado de oro en una combinación de menores expectativas de recortes de tasas a corto plazo y un aumento de la demanda de refugio seguro. En vista de la magnitud del repunte de la libra, no esperamos que el FTSE 100 tenga un rendimiento tan bueno como el 80% de los ingresos se generan en el extranjero. Sin embargo, es muy probable que las acciones nacionales, que han obtenido mejores resultados desde principios de septiembre, se beneficien de los resultados de las elecciones de hoy. También es probable que las acciones europeas más grandes coticen más al alza; en particular, esperamos que los resultados financieros que han estado fuertemente correlacionados con el riesgo de «no negociación» de Brexit se superen a corto plazo.

Stéphane Dutu, analista de Unigestion

Tras haber obtenido la mayor mayoría parlamentaria desde 1987, el Primer Ministro Boris Johnson ha recibido un mandato muy claro para cumplir el razonable acuerdo Brexit que firmó con la Unión Europea en octubre. Además, la victoria absolutamente inequívoca de los brexiteers le da la flexibilidad para mantener cualquier tipo de relación futura con la UE -estrecha o relajada- que los tories determinen que será en el mejor interés del Reino Unido.

Se espera que los activos de riesgo del Reino Unido tengan un buen comportamiento a corto plazo tras el alivio de Brexit de ayer. Deben brillar las empresas con orientación doméstica y de libras esterlinas. Los activos seguros, como los bonos del Estado, deberían verse afectados.

Se espera que la moderación sustancial de las incertidumbres de Brexit, combinada con el acuerdo comercial de la primera fase entre EE.UU. y China, que acaba de anunciarse, respalden los activos de riesgo. Tenga cuidado con los mercados de bonos soberanos desarrollados que serán los más afectados por los ajustes de las expectativas de los participantes en el mercado. El aumento de los rendimientos de la deuda pública podría al menos ralentizar y posiblemente hacer descarrilar la buena ralentización de la renta variable europea y británica desde que los riesgos de Brexit y de la guerra comercial comenzaron a moderarse seriamente en agosto.

Ignacio Dolz de Espejo, director de soluciones de inversión de Mutuactivos

El Partido Conservador de Boris Johnson ha obtenido una sólida victoria electoral que, en sus propias palabras, le da un potente nuevo mandato para activar el Brexit. Probablemente le dé la suficiente fuerza para aprobar en el parlamento este mismo mes su acuerdo con la Unión Europea sin sorpresas. El Brexit se activaría a final de enero bajo un acuerdo transitorio, y Reino Unido y la UE tendrían el resto de 2020 para pactar un acuerdo comercial duradero. La primera reacción del mercado ha sido un repunte de la libra; probablemente veamos subir a las bolsas, pero con mayor énfasis en el caso de las compañías domésticas que para las internacionales, perjudicadas por la apreciación de la libra. El descalabro del Partido Laborista ha hecho anunciar a Jeremy Corbyn que no se presentará a nuevas elecciones como candidato, aunque se mantendrá como líder del partido durante un “periodo de reflexión”. Su mal resultado podría hacer reflexionar a los miembros del Partido Demócrata americano si plantear candidatos muy escorados a la izquierda es una buena estrategia electoral.

El Scottish National Party ha ganado 48 de los 59 escaños posibles en Escocia, lo que augura presión para un referéndum sobre su salida de Reino Unido una vez que se produzca el Brexit.