El riesgo del proteccionismo guía la volatilidad

Nuestras preocupaciones sobre que la volatilidad fuese a volver nos llevó a empezar 2018 con una exposición más neutral hacia activos de riesgo. Había dos fuentes de tensión claramente identificadas: los temores a la presión inflacionaria en EEUU y el riesgo de un renacer del proteccionismo.

Es muy pronto para preocuparse por una inflación galopante

Sin ninguna duda, la inflación de EEUU tiene una tendencia al alza, pero tenemos que mantener las cosas en perspectiva. La reacción del mercado de enero a los datos semanales de salarios en Estados Unidos fue tan violenta que decidimos que ofrecía una buena oportunidad para reconstruir la exposición a renta variable. Adoptamos la visión de que los datos mensuales a menudo pueden ser erróneos, por lo que sería precipitado dar demasiada importancia a lo último que se conozca. Y lo que es más importante, la propia Fed espera que suba la inflación, lo que explica que esté pensando en tres, y puede que cuatro, subidas de tipos de interés este año. Pero hasta ahora, la inflación siempre se ha quedado corta con las expectativas, por lo que primero tendría que subir a un ritmo más alto para cumplir con el escenario de la Fed antes de que empecemos a preocuparnos por que suba demasiado. Los mercados también se han vuelto técnicamente frágiles debido a los grandes aumentos de los índices de volatilidad.

La instauración de aranceles al acero y aluminio por parte de Washington ha sido de momento solamente simbólica y no tendrá un impacto visible en la economía global. Pero la carrera hacia el proteccionismo lo más probable es que lo tenga, aunque es objetivamente complicado determinar en qué medida. En cualquier caso, los inversores tienen dudas y están actualmente descontando una prima de riesgo que refleje la posibilidad de una guerra comercial y todas las consecuencias que esto pueda tener. Por el momento, creemos que es muy pronto para sobrevalorar el riesgo incluso cuando es probable que se vean otros sobresaltos.

¿Seducción más que acción?

La dimisión de un liberal como Gary Cohn claramente plantea una serie de preguntas sobre las intenciones proteccionistas de la administración Trump. Pero deberíamos recordar que las elecciones de mitad de mandato de finales de este año pintan complicadas para el Partido Republicano y es bastante probable que el presidente quiera enviar un mensaje a los trabajadores del cinturón del óxido que votaron en 2016 a favor de un candidato republicano por primera vez. Dicho de otra forma, el foco puede estar en seducir a determinados sectores del electorado más que realmente implementar medidas.

Al mismo tiempo, hay un gran deseo de obligar a China a abrir sus mercados y mostrar más respeto por los derechos de propiedad intelectual. Debido al proteccionismo implícito o explícito de Pekín, ha habido una respuesta muy negativa por parte de las compañías estadounidenses que intentan desarrollarse dentro de China y los CEOs se han quejado a Washington. China tiene mucho que perder en una guerra comercial y el país está ahora más desarrollado y es lo suficientemente fuerte para rechazar este riesgo al realizar ciertas concesiones. La cuestión del proteccionismo podría persistir y alimentar la volatilidad durante varios meses, pero pensamos que el riesgo es todavía demasiado bajo como para comprometer un cambio en nuestro escenario favorito.

Aumentamos la exposición a renta variable en nuestras regiones preferidas, Europa y Japón, cuando las ventas de febrero tocaron fondo, pero también redujimos las diferencias de ponderación con Estados Unidos y los mercados emergentes. Y después del aumento en el rendimiento de los bonos de los últimos meses, también pensamos que no va a seguir siendo necesario mantenerse alejado de los bonos del Tesoro estadounidense y de esta forma hemos aumentado la exposición.

Benjamin Melman

Sobre el autor

Benjamin Melman

Director de Asignación de Activos y Deuda Soberana en Edmond de Rothschild Asset Management

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