¿Seguirá la Fed los pasos del BCE? Las gestoras de fondos responden

  • 18-09-2019

  • 13 minutos

El Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) de la Fed se reúne esta tarde y todo indica que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pondrá en marcha un segundo recorte de tipos de interés, después de que el pasado mes de agosto bajara tipos en 25 puntos básicos, dejándolos en una horquilla entre el 2% y el 2,25%. Si finalmente Powell toma esta decisión se trataría de la segunda rebaja de tipos de interés desde el inicio de la crisis financiera. La pregunta que nos hacemos en RankiaPro es la siguiente: ¿seguirá la Fed los pasos del BCE? Las gestoras de fondos responden: TwentyFour AM, La Française AM, Edmond de Rothschild, Ethenea, SYZ AM, AXA IM, Ibercaja Gestión y Bank Degroof Petercam.

David Norris, gestor de TwentyFour AM (boutique de Vontobel AM)

Creemos que la Reserva Federal reducirá los tipos de interés en 25 puntos básicos en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Los recientes datos económicos han mostrado descensos en en ISM Manufaturero, los datos de producción industrial y varias variables de los índices de gerentes de compras. Todo indica que la economía de Estados Unidos se dirige a una desaceleración debido a la conjunción de la tensión en las conversaciones sobre la crisis comercial entre China y EE.UU., la disminución de la confianza de los consumidores y la reticencia de las empresas a aumentar el capital. Por otro lado, hemos visto un reciente repunte en el PMI de servicios de EE.UU. después de una serie de descensos, mientras que los pedidos de bienes duraderos y las ventas al por menor se han mantenido estables. Así que, aunque hemos visto datos contradictorios, el consumidor estadounidense sigue resistiendo. El consumo personal sigue fuerte y parece que los posibles temores a una recesión dependen de la fortaleza del consumidor estadounidense. No obstante, ante las numerosas preocupaciones geopolíticas mundiales, la Reserva Federal seguirá actuando «según convenga» para sostener la actual expansión económica.

¿Podría el aumento de los precios del petróleo convertirse en un freno a los recortes de los tipos de interés de la Reserva Federal? (Por su posible efecto sobre la inflación)

La reciente escalada de los precios del petróleo tendría muy probablemente un efecto sobre la inflación, ya que se trasladará a los precios del gas y a los costes de transporte y, en general, podría aumentar los costes de producción de bienes. La cuestión es si este aumento de la inflación tiene un impacto en la decisión de la Reserva Federal en su decisión de recortar aún más los tipos de interés. La autoridad monetaria lo tendrá en cuenta, ya que su objetivo de inflación a una tasa del 2% se mide por el cambio anual en el índice de precios de los gastos de consumo personal, o PCE, que es el más coherente a largo plazo con el mandato de la Reserva Federal. Dado el actual entorno económico (desaceleración global) junto con las preocupaciones geopolíticas (comercio chino, Brexit, ataques saudíes, por nombrar algunos), es difícil ver cómo la institución que preside Jerome Powell puede abstenerse de bajar los tipos en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). En otras palabras, hay tantos elementos actualmente involucrados en el mantenimiento del mandato de la Reserva Federal de promover tanto el máximo empleo como la estabilidad de los precios de los bienes y servicios, que la escalada de los precios del petróleo en el corto plazo no moverá la aguja.

Si no reduce los tipos este miércoles, ¿anunciará otras medidas acomodaticias o simplemente adoptará una postura de «esperar a ver qué pasa» para garantizar la eficacia de la última reducción de los tipos?

No vemos que la Reserva Federal anuncie otras medidas acomodaticias en caso de que decida no recortar los tipos esta semana. Su postura seguirá manteniendo una postura «dependiente de los datos» mientras miden los datos cruzados que pueden poner en peligro su mandato. Esto significa que hay que seguir vigilando los numerosos problemas geopolíticos que existen actualmente en todo el mundo.

¿Cuál crees que será el punto culminante del discurso de Powell de mañana?

Vigilaremos el forward guidance sobre la política de tipos de Powell. En caso de que los baje, seguirá señalando que los riesgos geopolíticos siguen generando importantes vientos en contra que pesan sobre sus decisiones políticas. Otro punto a destacar será escuchar su análisis de la economía de los EE.UU. y, en concreto, la fuerza y el sentimiento del consumidor estadounidense frente a la significativa caída de las condiciones de negocio.

El 26 de septiembre se publicarán las cifras del PIB estadounidense. ¿Qué expectativas de crecimiento tiene para la economía de EE.UU.? ¿Cree que esta cifra podría verse afectada por la guerra comercial o que el consumo interno frenará la expansión económica?

Se trata de una cifra muy interesante, ya que los «gastos de consumo personal» (léase «fortaleza del consumidor estadounidense») representan aproximadamente el 67% de la cifra total del PIB. Dentro de este componente, los servicios representan alrededor del 45% de esta cifra. Los recientes datos del PMI de servicios y de los bienes duraderos han sido sólidos. Sin embargo, la inversión empresarial, que actualmente representa alrededor del 18% del PIB, está disminuyendo. La guerra comercial está afectando y el crecimiento mundial y el sentimiento empresarial, pero el consumidor estadounidense resiste. Sin embargo, creo que podríamos ver una cifra del PIB ligeramente inferior a la esperada del 2%, ya que el conflicto comercial pesa más que la fuerza del consumidor estadounidense.

François Rimeau, estratega senior de La Française AM

Claves de cara a la decisión de política monetaria del FOMC de esta tarde:

  • Esperamos un recorte de los tipos de 25 puntos básicos
  • Sin embargo, es poco probable que la decisión de recortar los tipos sea unánime, ya que dos de los miembros del comité, George y Rosengren, podrían disentir una vez más.
  • Será clave observar la media del diagrama de puntos (dot plot), pues es probable que se sitúe en 1,875%, lo que significaría que no habrá más recortes de tipos este año.
  • El lenguaje probablemente no cambiará significativamente, manteniendo la reiteración de «actuar como sea apropiado» y «ajuste de mitad de ciclo»
  • El pronóstico económico:

– El PIB: el crecimiento en 2019 se mantendrá probablemente en el 2,1% (efecto de arrastre del 1,94% del crecimiento al final del segundo trimestre);

– La inflación: el IPC subyacente de 2019 probablemente se mantendrá en 1,8%

  • Operaciones REPO: ha sido uno de los temas clave de esta semana; la Reserva Federal podría realizar un recorte de 30 puntos básicos en el interés para las reservas excedentes (IOER) para mantener la tasa efectiva de fondos federales dentro del rango objetivo.

Tras el FOMC, prevemos subidas ligeras de los tipos de los bonos a 10 años de EE.UU. y del dólar estadounidense.

Gilles Prince, CIO Edmond de Rothschild Suiza

Edmond de rothschild logo

Tras un primer recorte de los tipos en julio, se espera que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés en un cuarto de punto este miércoles. El futuro de la política monetaria de la autoridad monetaria estadounidense nos parece incierto, porque mientras que su economía se encuentra en una fase de desaceleración, por el contrario, el consumidor, el principal contribuyente al PIB, se muestra sorprendentemente positivo.

Desde hace varios meses, los mercados financieros reaccionan esencialmente a tres elementos: la evolución de la guerra comercial, las perspectivas de crecimiento económico y la política de los bancos centrales. Dado que estos tres factores son interdependientes y de velocidad variable, crean gran incertidumbre en los mercados financieros. Por lo tanto, los cambios en las expectativas son frecuentes y la atención de los inversores hacia la publicación de estas cifras económicas, los discursos de los gobernadores de la Reserva Federal o los tweets presidenciales es alta. En este contexto, la reunión del Comité Federal del Mercado Abierto de la FED, el FOMC, de los días 17 y 18 de septiembre es de gran importancia.

Las expectativas de un segundo recorte de los tipos de interés, tras la primera rebaja de julio, son altas. La probabilidad estimada de una reducción en torno al 0,25% es del 99,9% para esta reunión en el momento de escribir este artículo, un hecho casi consumado.

Según los cálculos de Bloomberg, el mercado prevé uno o incluso dos recortes adicionales de tipos para finales de año. Si bien una rebaja de los tipos en septiembre puede parecer una medida preventiva, las siguientes corresponderían más bien a una reacción de la Reserva Federal destinada a contrarrestar una recesión. Dicho esto, las expectativas de nuevas reducciones de tipos se han hecho más razonables desde finales de agosto, cuando se esperaban hasta cuatro reducciones.

Varias señales indican una desaceleración de la economía estadounidense, algo, que tiende a apoyar una Reserva Federal más dovish y justifica las expectativas del mercado. La inversión empresarial y la producción industrial se han ralentizado en los tres últimos trimestres. Los principales indicadores se han contraído interanualmente desde octubre de 2018 y no muestran signos de recuperación. Los servicios también podrían verse afectados por la desaceleración, a juzgar por la tendencia negativa de los indicadores de compra. Cabe destacar que el crecimiento del PIB en los últimos trimestres se ha revisado a la baja, mostrando un cambio de tendencia y un punto de inflexión en la dinámica de crecimiento a partir del tercer trimestre de 2018. Por último, en los mercados de bonos, los tipos de interés a 10 años han caído bruscamente durante el último año, pasando de casi el 3,0% al 1,8%. La curva de tipos de interés también se ha invertido, una señal que generalmente se percibe como un presagio de una futura recesión.

Sin embargo, hay otras señales que arrojan algo de luz sobre este panorama. En primer lugar, el principal contribuyente al PIB estadounidense; esto es, el consumidor, no se rinde y la resistencia de sus compras es sorprendentemente positiva. La caída de los tipos de interés, en particular de los hipotecarios, refuerza su capacidad de compra y el aplazamiento de los aranceles aduaneros podría llevarla a anticiparse a las subidas de precios y a aumentar sus gastos durante la temporada navideña. No obstante, este elemento positivo a corto plazo puede sentirse en el primer trimestre de 2020. El empleo sigue una tendencia positiva, ya sea por las extremadamente bajas cifras de desempleo, por el crecimiento de los salarios o por la ausencia de signos de deterioro del mercado de trabajo.

Ciertamente, la economía norteamericana se encuentra en una fase de desaceleración, algo que es innegable, pero no nos parece que se encuentre en su punto de ruptura. Sin embargo, se plantea la cuestión de cuáles son los factores que podrían inclinar la balanza hacia una recuperación o hacia una desaceleración económica más pronunciada, o incluso hacia la temida recesión.

En primer lugar, dado que el enfrentamiento comercial entre China y Estados Unidos es ya estructural y no se limita a los aranceles, plantea un riesgo, al tratarse de un riesgo a largo plazo. Por lo tanto, es posible que se produzcan nuevos aumentos de impuestos también en Europa. Esta situación de incertidumbre seguirá afectando a las decisiones comerciales y de inversión de las empresas y, en consecuencia, a las perspectivas de crecimiento. Un choque externo es otra posibilidad, aunque menos predecible. Hemos visto además el pasado fin de semana cómo los ataques a las instalaciones petrolíferas saudíes están reavivando el riesgo geopolítico en Oriente Próximo.

Estos temas se debatirán necesariamente en el FOMC, que podría decidir, y se espera que decida, reducir su tipo de interés básico en un 0,25% para evitar en lugar de reaccionar. Sin embargo, es poco probable que sea suficiente para representar el catalizador necesario capaz de acelerar el crecimiento. Al igual que en Europa, el relevo de la política fiscal sería bienvenido tanto para las expectativas de desarrollo como para las de inflación, que ahora están muy por debajo del objetivo del 2%. Si se justifica un recorte preventivo del 0,25%, las esperanzas del mercado de nuevos recortes nos parecen más difíciles de explicar en esta fase sin un mayor deterioro de los factores de crecimiento, como el consumo, una escalada de la guerra comercial o un choque externo.

Dado que los inversores descuentan un recorte de los tipos de interés del 0,25%, no esperamos una fuerte reacción del mercado. Después de que Jérôme Powell haya hablado ya en público en varias ocasiones en las últimas semanas, especialmente en Zurich, nos sorprendería que su discurso fuera de repente muy diferente.

Con los tipos de interés estadounidenses cerca de sus niveles más bajos y las expectativas más razonables, la reunión de la Reserva Federal podría no ser un acontecimiento desde el punto de vista de los mercados financieros. ¿Cuándo será el próximo tweet?

Volker Schmidt, gestor senior de Ethenea

Ni siquiera el recorte de tipos de interés de la Reserva Federal en julio pudo impedir que el indicador de confianza del sector manufacturero estadounidense entrara en territorio negativo. Los nuevos aranceles comerciales con China (vigentes desde el 1 de septiembre y los previstos para finales de año) siguen, sin duda, mellando la confianza de los fabricantes. Este aumento de la incertidumbre en el sector manufacturero ha alimentado el temor de que se aproxime la recesión en Estados Unidos, ya que la curva de rendimiento invertida ofrece una nueva señal de advertencia.

Por lo tanto, esperamos que la Reserva Federal reduzca esta semana el rango objetivo de tipos de interés en otros 25 puntos básicos, lo que resultará en una horquilla limitada entre el 2% y el 1,75%. Sin embargo, dada la baja tasa de desempleo actual, el aumento de los salarios y un sector servicios que sigue prosperando, consideramos poco probable que la Fed introduzca medidas más significativas en cuanto a tipos de interés este miércoles. Si bien el sentimiento del consumidor estadounidense ha caído levemente en los últimos tiempos, se mantiene por encima de la media. Dado que el consumo privado representa aproximadamente dos tercios del PIB de Estados Unidos, el desarrollo de la confianza del consumidor es un factor decisivo, tanto para el crecimiento de la economía estadounidense, como para la probabilidad de nuevos recortes de tipos de interés en los próximos meses.

La tasa de inflación es actualmente menos relevante que la evolución de los tipos de interés, a pesar de que índice básico de precios al consumidor (IPC básico) aumentó un 2,4% en agosto. La bajada de los precios de la energía está facilitando la vida de los consumidores, pues a pesar de que los precios del petróleo han aumentado tras el reciente ataque a instalaciones petrolíferas saudíes, siguen estando muy por debajo de los precios a los que estaba hace un año, cuando se situaban en torno a los 80 dólares.

Adrien Pichoud, Responsable de Estrategias Total Return – Economista jefe de SYZ AM

Hay que centrarse en la solidez de la economía estadounidense, no en los temores de aranceles o recesión. La economía estadounidense sigue exhibiendo unos indicadores económicos desiguales, con una ligera atonía, pero sin contracción de la actividad industrial, así como una solidez aún notable del sector terciario y el consumo de los hogares, gracias a la baja tasa de desempleo y las condiciones laxas de financiación. En este contexto, los temores de recesión, o la relajación monetaria esperada de la Fed, están fundamentados en las preocupaciones de que la ralentización mundial y los aranceles comerciales lastren significativamente la actividad en el futuro. Si bien existe claramente este riesgo, de momento aún no es evidente.

Gilles Moëc, Chief Economist Group, AXA Investment Managers

En el contexto de incertidumbre, es probable que la Fed se centre más en los riesgos globales que hay por delante que en los actuales flujos de datos que, por el momento, en el frente doméstico de EE UU, permanecen decentes. La aceleración de los precios de consumo subyacentes hasta el 2,4% no viene en el mejor momento para un banco central que va a rebajar los tipos otra vez, pero la Fed necesita mirar hacia delante. Esperamos que el FOMC recorte los tipos 25 puntos básicos. Creemos que el gráfico de puntos de la Fed [dots] indicará cierto apetito por otro recorte en diciembre.

Cristina Martínez Juste, Responsable de Planes de Empleo de Ibercaja Gestión

La cita más importante del año del BCE no decepcionó. El 12 de septiembre la institución europea anunció una nueva batería de medidas monetarias para mantener un entorno financiero acomodaticio: recorte del tipo de depósito del -0,4% al -0,5% (lo que supone un resultado en línea con lo esperado por la mayor parte del mercado), reapertura de su programa de compra de activos a partir de noviembre por una cuantía de 20.000 millones de euros al mes (importe inferior al 30.000 millones durante al menos seis meses anticipado pero que estará vigente todo el tiempo que sea necesario) e implementación de un sistema escalonado de remuneración del exceso de reservas de los bancos que permite que una parte no esté penalizada al -0,5% sino al 0%. Además, modificó su guía futura de los tipos, vinculando sus movimientos al cumplimiento del objetivo de inflación y no a un calendario fijo, de forma que seguirán en los niveles o incluso más bajos hasta que el IPC no converja hacia el 2%.

El próximo miércoles 18 de septiembre es el turno de la Reserva Federal y la pregunta es ¿seguirá los pasos del BCE y aplicará una política monetaria más expansiva? El mercado así lo cree. De hecho, asigna una probabilidad del 100% a que el comité norteamericano baje los tipos por segunda vez este año en 0,25%, desde el rango 2%/2,25% donde están situados actualmente. La desaceleración en el ritmo de creación de empleo en EEUU en agosto (debido al menor gasto de las empresas por la incertidumbre de la guerra comercial) y la caída en la tasa de inflación de 1,8% a 1,7% (por el descenso en los precios del petróleo) proporcionan a la Fed argumentos suficientes para acometer este recorte.

A partir de esta reunión, la actuación de la institución norteamericana es más difícil de anticipar. Se descuentan otras 3 bajadas de tipos en los próximos 12 meses, una senda muy agresiva que llevaría los tipos oficiales hasta el 1%/1,25%. El escenario de que se produzca una recesión en EEUU en el horizonte temporal de un año es baja (la Reserva Federal de Nueva York asigna una posibilidad del 37%) por lo que es incierto que vayan a materializarse todas estas subidas. Es fundamental monitorizar el avance de las negociaciones bilaterales entre EEUU y China así como la evolución de los datos de crecimiento y de precios en EEUU puesto que son las variables claves que van a condicionar las decisiones que tome la Reserva Federal. Veremos si continúa con la estela del BCE o si prefiere esperar.

Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management, Bank Degroof Petercam Spain

Esta semana la atención de los mercados se centrará de nuevo en la decisión sobre la posible modificación de tipos de interés de los bancos centrales. En esta ocasión el protagonista será la Reserva Federal estadounidense. El mercado descuenta que el organismo presidido por Jerome Powell anuncie un recorte de tipos de 25 puntos básicos, hasta situarlos en el 2%. No olvidemos que en la reunión de julio ya los rebajó otro 0,25%.

Una vez más, la clave de la reunión será el discurso de Powell, en aras de conocer cuántas bajadas más realizará la Fed durante este ejercicio y el que viene. No olvidemos que el presidente Trump le está pidiendo a gritos que lleve los tipos al 0%, como ya los tiene Europa, ejerciendo presión a la Fed para que los baje más rápidamente. Donald Trump ha estado enviando mensajes vía tuits en los que calificaba de “cabezas huecas” a los miembros de la Fed y les exigía que pusieran de inmediato medidas urgentes para acelerar el crecimiento económico.

La economía americana sigue disfrutando de una buena salud y los datos no arrojan ninguna evidencia de que nos estemos enfrentando a una recesión. El último dato publicado de crecimiento económico correspondiente al segundo trimestre fue del 2,1%, ligeramente por encima de las expectativas. El consumo interno, que en EE.UU. supone dos tercios del crecimiento del PIB, siguió creciendo a muy buen ritmo, respaldado por unos datos de empleo robustos. A esto hay que sumar que la cifra de paro se halla por debajo del 4%.

Con estos datos económicos, no parece que la Reserva Federal se encuentre ante una emergencia en materia de política monetaria, lo que nos lleva a pensar que es quizás Trump quien cree que se enfrenta a una emergencia política. No olvidemos que el año 2020 es un año electoral, y la clave para revalidar su mandato pasa por mantener un crecimiento de la economía lo suficientemente atractivo.

Los tipos de interés a 10 años también parecen estar descontando esta nueva bajada de tipos. Desde el pasado mes de julio estos han pasado de estar ligeramente por encima del 2% al 1,86% en que se encuentran hoy. La curva americana esta invertida entre los tramos 2 y 5 años, tornándose más positiva a partir del 7 años. El diferencial entre los tipos a 2 años y los tipos a 10 es tan solo de 10 puntos básicos.

Otra de las preocupaciones de Donald Trump es la divisa, y cree que una política monetaria más laxa por parte de la Reserva Federal ayudaría al USD a ganar terreno.

En definitiva, esta será otra reunión cargada de expectativas y marcada por el tono empleado por Donald Trump para exigir medidas.