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Sell in may and go away (and stay at home)

  • 04-05-2020

  • 3 minutos

Os puedo contar tres realidades. La primera es que la frasecita es una dicha inglesa muy antigua – «Sell in May and go away and come back on St Leger’s day» – donde los aristócratos, marchantes o los banqueros huyían del calor de Londres en verano y volvían en St Leger’s Day, que es una efeméride deportiva que se produce a mediados de marzo. La segunda es que no fue hasta 1986 que se descubrió esta estacionalidad en el Dow Jones. Y estudios posteriores han validado estadísticamente que se produce también en muchos otros mercados de manera estadísticamente significativa. En realidad el descubrimiento es que los mejores meses del año son noviembre, diciembre, enero, marzo y abril, así que si sumas febrero tienes el periodo de seis meses con mejor promedio. Conocido también como efecto Halloween. Y que este sea el mejor significa que el opuesto es peor pero no significa que el que empieza en mayo sea malo. Y el último punto y quizás el más importante es que no se es capaz de dar una explicación razonable a esta estacionalidad. Así que tampoco vamos a tratar de darla a nosotros.

Este año es distinto, muy distinto

La realidad es que estamos casi todos en casa trabajando – una realidad que iba a producirse de manera paulatina sí o sí pero que el virus estrella del siglo XXI ha acelerado. Venimos de la caída más rápida de la historia – que no la más profunda – pero al mismo tiempo también ha sido la más rápida en ver una recuperación superior al 20%. La incertidumbre es máxima a todos los niveles. A nivel salud, acostumbrados a vivir en una burbuja de certeza nos vamos acostumbrando a que hay que ser precavido. No soy de los que piensa que nuestro modo de vivir vaya a cambiar demasiado una vez se haya desarrollado una solución al problema lo menos parcial posible – a través de la esperadísima vacuna o utilizando fármacos de tratamiento o prevención para mitigar parte de los peores efectos –. Así que la incertidumbre creo es una mera cuestión de tiempo.

Pero a nivel económico tengo más dudas. A diferencia de la crisis financiera de 2008, los bancos centrales y la mayoría de instituciones han actuado rápido y con contundencia lo que sin duda ha ayudado a la calma de los mercados. Pero no es menos ciertos que proveer de liquidez no significa evitar pérdidas y está claro que en todas las industrias – con honrosas excepciones que el mercado ya nos ha mostrado – las pérdidas provocadas por esta parada técnica serán muy cuantiosas. Los resultados empresariales que se publican durante estos días sí muestran esta bajada de beneficios pero lo más significativo es que evitan ser demasiado precisos en las expectativas futuras. Y la evolución de las bajadas de expectativas junto con la recuperación de precios de las últimas semanas han provocado que en muchos sectores y empresas los múltiplos estén otra vez en máximos.

Por otra parte, la mayoría de previsiones macro han tenido tres componentes. En muchos casos que han sido de las peores cifras históricas o por lo menos desde 2008/2009, en la mayoría de casos han sorprendido negativamente, pero también en la mayoría de casos el mercado bursátil no ha reaccionado negativamente.

Así que la FED diga “ lo que haga falta durante lo que haga falta “ y el ya famoso «Don’t fight the FED» es lo que aguanta el mercado. Pero estaremos de acuerdo también que la intervención en los distintos QE cada vez tiene menos incidencia en la economía, que las elevadas cifras de desempleo no se recuperaran de golpe – especialmente en Europa – y que el consumo que era el gran motor en los últimos años va a tener una recuperación más paulatina de lo que hoy se espera.

Sin entrar en detalle porque como siempre lo más importante es que cada uno asuma el riesgo que pueda asumir, minimizando los bandazos a la hora de invertir y siguiendo una metodologia lo más metódica posible pero en resumen “Sell in May and go away” and stay safe at home.