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Solo el oro y la renta fija estadounidense aportaron rentabilidades positivas a las carteras españolas entre enero y abril

  • 26-05-2020

  • 5 minutos

Ningún activo ha servido para preservar capital en las carteras españolas. Solamente el oro y algunas categorías de renta fija han conseguido rendimientos positivos que apenas han minimizado las pérdidas del resto de activos, según el barómetro de carteras españolas de Natixis IM presentado esta mañana por Almudena Mendaza, directora de ventas en España, y Juanjo de Paz, responsable del informe. En renta fija el corto plazo ha ofrecido una mayor protección relativa, con menores caídas; mientras que en renta variable el peor comportamiento fue de las small caps y las estrategias asociadas al estilo value. Las alternativas líquidas de las carteras españolas no han logrado preservar capital ni descorrelacionarse de los activos tradicionales.

Asignación de activos: clave en momentos de crisis

Tras la caída hasta mínimos el 17 de marzo, las carteras emprendieron una recuperación desde mínimos que se eleva al 19% desde mínimos hasta el 30 de abril para las carteras agresivas; un 14,1% para las moderadas y un 8,7% para los perfiles más conservadores.

El estudio revela que las carteras diversificadas no solo ofrecen una protección mayor en tiempos de caída, sino que también tienden a recuperarse antes.

«El enfoque a largo plazo y la diversificación vuelve a ser clave en época de volatilidad. Si analizamos desde 1998 hasta ahora, una cartera no diversificada tiene una volatilidad anualizada de 19.62% frente a 8.66% de una cartera diversificada. Además de tardar menos días en recuperarse, 628 días frente a 249 para la cartera con mayor diversificación por tipo de activos».

Juan José González de Paz, consultor senior de Natixis IM Solutions.

Otra de las conclusiones del barómetro es que tratar de acertar con el timing de mercado también es muy arriesgado por dos motivos. Por un lado, el coste de oportunidad de salir del mercado; por otro, la diversificación. Este último aspecto no solo se refiere a hacer las carteras más eficientes, sino al hecho de contar con menos renta variable y más de otros activos para así minimizar las caídas y, por ende, el inversor necesitará menos tiempo para recuperarse.

«Intentar hacer market timing es arriesgado. Se ha vuelto a demostrar en la crisis del Covid-19, como en otras crisis financieras anteriores, que intentar acertar con el timing puede suponer incrementar las caídas y perder oportunidades de inversión».

Juan José González de Paz, consultor senior de Natixis IM Solutions.

El análisis revela que una eventual inversión en el S&P 500 realizada en 1987 habría proporcionado hasta la fecha un retorno anualizado del 10,3%, mientras que una en el Stoxx 600 habría rentado anualmente, un 7,9%; en el largo plazo, la renta variable ofrece retornos significativos.

Retroceso medio del 10,5% para las carteras moderadas españolas

Las carteras modelo moderadas españolas registraron un retroceso medio del 10,5% entre el 19 de febrero y el 30 de abril. La caída se ha suavizado, a medida que los mercados empezaron a recuperarse a partir de mediados de marzo. Son especialmente llamativas las pérdidas medias que las distintas categorías de renta variable infligieron a las carteras moderadas. Las commodities, el único activo junto a la liquidez que había aportado una rentabilidad negativa en los tres años anteriores (-4%), también lideró los descensos en este periodo negativo. La renta variable europea, emergente, estadounidense y global, todas ellas contribuyentes destacadas de los avances de las carteras en los tres últimos años, registraron caídas superiores al 10%. Pero con diferencias notables, que van del más del 20% de descenso en renta variable europea, al 14,9% de Norteamérica, la menos golpeada entre las categorías de renta variable.

Fuente: Natixis IM Solutions. Morningstar.

Llama la atención el descalabro de los estilos de inversión Value (con un descenso del 26,7% en el MSCI Europe Value) y Small Caps europeas (más de 23% en el MSCI) y la renta variable continental de estilo value, con pérdidas superiores al 30%. En contraste, los Quality, Momentum y Growth ofrecieron un mejor desempeño relativo, con bajadas de entre el 14% y el 14,6%, ante una expectativa de mejores resultados y mayor resistencia ante la esperada recesión.

El Stoxx 600 cae más y se recupera más tarde que el S&P 500

Por otra parte, se vuelve a poner de manifiesto que el Stoxx 600 cae más y tarda más en recuperarse que el S&P 500, como ya sucedió en la Gran Crisis Financiera y en el estallido de la burbuja tecnológica. Así, en el periodo sometido a análisis, el Stoxx 600 sufrió una caída del 35,4% entre el 19 de febrero y el 17 de marzo, mientras que la recuperación fue del 22,1% del 17 de marzo al 30 de abril, más de 8 puntos porcentuales por debajo del selectivo americano, que registró una recuperación del 30,3%, tras haber cedido un 33,8% durante el periodo de colapso de los mercados.

Fuente: Natixis IM Solutions. Morningstar.

Una de las razones puede haber sido el apoyo “sin precedentes” de la Reserva Federal, superando ampliamente las tres rondas previas de Expansión Cuantitativa, en las que el banco central estadounidense lleva embarcado desde hace más de 10 años. “Luchar contra la Fed es una estrategia muy peligrosa” desde un punto de vista de inversión, enfatiza el informe de Natixis IM Solutions.

En la renta fija, este apoyo en una escala inédita por parte de los bancos centrales hizo que el corto plazo ofreciera una mayor protección relativa, incluido el high yield, al registrar pérdidas significativamente menos abultadas que los plazos más largos.

Del mismo modo, las estrategias de retorno absoluto tampoco resultaron efectivas en medio de la tormenta. Todas las estrategias cayeron de manera generalizada, ni lograron preservar capital, ni demostraron capacidad de descorrelacionarse respecto a los activos tradicionales. Las estrategias de Global Macro, Event Driven y Long Short Equity cayeron todas entre un 7% y un 12,5%, mientras que las estrategias que neutralizan la exposición a renta variable (Equity Market Neutral) sufriendo un descalabro menor, bajando un 3,6%.

De hecho, en términos de descorrelación, prácticamente el único activo que ha ofrecido algo de correlación negativa ha sido el libor USD a 1 mes frente a las distintas clases de renta fija euro, EE UU, Government Euro; High Yield o Inflation-linked.

Tendencias

Desde un punto de vista de tendencias, Almudena Mendaza ha resaltado las oportunidades que surgen en campos como las inversiones temáticas y otras estrategias, como la gestión de los vaivenes del mercado mediante estrategias de volatilidad y la entrada en las carteras de inversiones alternativas privadas.

«Los activos íliquidos tienen sentido en las carteras, porque aportan menos volatilidad. En este sentido, hemos detectado más interés por parte de los inversores institucionales en seguir avanzando en esta idea».

Almudena Mendaza, directora de ventas en España de Natixis IM

En todo caso, los resultados del barómetro reflejan la importancia de construir carteras duraderas, lo suficientemente sólidas para resistir la volatilidad extrema del mercado y al mismo tiempo estar bien posicionadas para la recuperación.

«En un entorno de volatilidad como éste y en el que hay una gran demanda de información por parte de los inversores, desde Natixis IM consideramos que el análisis de carteras es más relevante que nunca, ya que cada cartera tiene una composición propia y un mismo activo tiene un encaje diferente dentro de cada cartera«.

Almudena Mendaza, directora de ventas en España de Natixis IM