Tecnológicas en EEUU: ¿por qué son tan atractivas y qué pueden hacer para continuar su crecimiento?

  • 24-01-2019

  • 2 minutos

Una de las lecciones principales que podemos extraer de 2018 es que no todos los valores FAANG (Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google) son iguales. Estos títulos comenzaron a registrar una evolución dispar en el segundo semestre de 2018, cuando los inversores comenzaron a centrarse en los fundamentales y a analizar con mayor exhaustividad las fortalezas y debilidades de cada uno de ellos.

La marcada revalorización de los títulos tecnológicos estadounidenses que hemos presenciado durante los últimos años ha alimentado los rumores de que el sector podría estar sobrecalentándose.

¿Sigue habiendo oportunidades?

Si bien las valoraciones de los títulos tecnológicos podrían resultar elevadas, los múltiplos del conjunto del sector tecnológico siguen situándose por debajo de sus máximos históricos y no resultan excesivos en vista de la solidez que ofrecen en términos de crecimiento de beneficios. A pesar de que existen algunas diferencias y los líderes del sector presentan valoraciones más caras, consideramos que los títulos más rezagados de la industria siguen ofreciendo valor. Y lo que es más importante, los precios de las acciones se han incrementado en paralelo al aumento de los beneficios, que ha constituido el catalizador fundamental de la rentabilidad.

Sin embargo, las tasas de crecimiento elevadas no suelen perpetuarse eternamente, y las valoraciones altas generan vulnerabilidad. Dado que compañías de primer nivel como Facebook han arrojado resultados decepcionantes en términos de crecimiento de los beneficios, las valoraciones han vuelto a acaparar la atención, ya que el nivel de estas debe verse justificado por unas perspectivas sólidas.

¿Siguen siendo interesantes para los inversores los valores tecnológicos?

Los valores tecnológicos siguen siendo interesantes, pero observamos una dispersión creciente en el seno del sector, sobre todo entre las firmas de gran capitalización. Si bien las cotizaciones de Facebook y Apple han caído —en el caso de la primera, debido a sus medidas de reducción de costes y, en el de la segunda, a su exposición a China y a su dependencia de un único producto estrella—, empresas como Microsoft han seguido generando beneficios.

Sobre Microsoft:

Microsoft constituye un buen ejemplo, dado que la compañía ha sabido transformar su modelo de ingresos en uno basado en suscripciones y se está posicionando como uno de los mejores proveedores de servicios públicos en la nube, principalmente para grandes empresas. Este flujo de ingresos continuo otorga una mayor visibilidad y una mayor sostenibilidad en términos de crecimiento de los beneficios, lo que apuntala la valoración actual de la compañía.

Sobre los riesgos a los que tienen que enfrentarse los valores tecnológicos:

En cuanto a los riesgos futuros, la guerra comercial que libran EE. UU. y China podría afectar a las cadenas de suministro y reducir la demanda de productos como los de Apple, que depende de subcomponentes producidos en los mercados emergentes y de la venta de productos innovadores para impulsar los ingresos. Sin embargo, el tono más positivo de las últimas negociaciones entre los dos países ha alimentado las esperanzas de una tregua en el conflicto comercial.

El mayor control normativo también constituye un riesgo fundamental para empresas que recurren a tecnología Big Data, como Facebook, tras su sonado caso de gestión inadecuada de los datos. No obstante, podría argumentarse que estas medidas podrían contribuir a afianzar las posiciones de mercado de estos gigantes tecnológicos al crear barreras de entrada más sólidas que podrían limitar la capacidad de las firmas más pequeñas o de los nuevos participantes para competir en el mismo espacio.