Todas las miradas están puestas en Washington

  • 14-05-2019

  • 4 minutos

Según lo registrado hasta el mediodía del pasado viernes, los mercados de valores del mundo operaron a la baja en la semana ante las dificultades en las conversaciones entre EE. UU. y China. El rendimiento de los pagarés a 10 años del Tesoro de Estados Unidos retrocedió de 2,53 % a 2,44 % en la semana, mientras que el precio del barril de petróleo crudo West Texas Intermediate permaneció estable en torno a $61,90. La volatilidad, según el índice de volatilidad (Volatility Index, VIX) del Chicago Board Options Exchange, ascendió a 19,84 puntos frente a la lectura de 12,87 registrada el viernes pasado. A continuación, os dejamos con la última reseña semanal elaborada por los expertos de MFS.

Noticias macroeconómicas

EE. UU. y China intentan sacar a flote las conversaciones comerciales

A poco de llegar a un acuerdo, China habría dado marcha atrás respecto de múltiples concesiones previamente realizadas en las negociaciones para cerrar un tratado comercial integral con EE. UU. La mayor de las dificultades es que el gobierno chino no está dispuesto a incluir en su legislación muchos de los compromisos que aceptó durante meses de negociaciones. El marcado cambio en la postura de negociación de China llevó al gobierno del presidente estadounidense Donald Trump a incrementar los gravámenes de 10 % a 25 % para $200 000 millones en bienes importados de China en la mañana del viernes, mientras amenazaba con imponer, en el corto plazo, aranceles de 25 % a otros bienes chinos por valor de $325 000 millones. Ante esto, China prometió “responder de manera adecuada”. Si bien las esperanzas de que se logre un acuerdo han disminuido, el presidente Trump, tras recibir una carta del mandatario chino Xi Jinping, declaró el jueves por la tarde que todavía era posible cerrar un acuerdo. Las conversaciones continuaban el viernes por la tarde en Washington.

El contexto geopolítico se torna más incierto

La tensión entre EE. UU. e Irán creció esta semana, ya que EE. UU. envió un grupo de portaaviones de ataque y un cuerpo especial con bombarderos al Medio Oriente ante indicios de que podría haber ataques planificados contra intereses estadounidenses en la región por parte de Irán o sus aliados. La inquietud se intensificó al conocerse la noticia de que Irán cancelará algunos de los compromisos asumidos conforme al Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, que buscaba limitar el programa nuclear de ese país. Irán declaró que comenzará a acopiar agua pesada y uranio de bajo enriquecimiento, y amenazó con reconstruir instalaciones nucleares y reanudar el enriquecimiento de uranio, a menos que Europa, China y Rusia accedan a permitir la venta de petróleo y las transacciones bancarias iraníes en un plazo de 60 días. Los líderes europeos rápidamente rechazaron el ultimátum. Entre otras noticias, los temores acerca de un incremento del autoritarismo en Turquía vinieron de la mano de las versiones de que las elecciones a alcalde de Estambul, que el partido gobernante perdió en marzo, se volverán a celebrar. El candidato de la oposición tiene una acotada ventaja sobre el candidato del partido del presidente Recep Tayyip Erdogan, el PKK. Finalmente, varias pruebas de misiles de corto alcance realizadas por las fuerzas armadas de Corea del Norte suscitaron el temor de que las pruebas con misiles balísticos puedan reiniciarse, incrementando las tensiones en la región. El nerviosismo continuó en ascenso cuando EE. UU. apresó una embarcación de Corea del Norte que transportaba carbón, infringiendo las sanciones impuestas por EE. UU.

El crecimiento del crédito se desacelera en China

El financiamiento social total, el indicador más amplio del crédito y la liquidez en la economía de China, creció a un ritmo mucho más lento de lo esperado en abril, la mitad del ritmo registrado en marzo. Los analistas anticipan que la desaceleración llevará al banco central de China a implementar nuevas medidas para flexibilizar la política monetaria, sobre todo en vistas del aumento de las tensiones con EE. UU.

Reserva Federal: los precios de los activos y los niveles de deuda corporativa son elevados

La Reserva Federal de Estados Unidos presentó su segundo informe sobre estabilidad financiera esta semana. El informe mostró que el banco central continúa preocupado por los elevados niveles de deuda corporativa no financiera, en especial en lo que concierne al mercado de préstamos apalancados. El banco central expresó su inquietud por la posibilidad de que la desaceleración del crecimiento mundial, las tensiones comerciales o un Brexit conflictivo pudieran significar un golpe para la economía y exponer las vulnerabilidades del sistema financiero estadounidense. Sin embargo, la Reserva Federal también señaló que el sector financiero parece estar en buenas condiciones de resistir, ya que el apalancamiento es bajo y el riesgo de financiamiento es limitado. Las valuaciones de activos permanecen elevadas en relación con sus rangos históricos y el apetito de riesgo se mantiene alto, indicó el informe. A pesar del leve incremento en la volatilidad de los mercados de capitales observado esta semana, el estratega de mercados mundiales de MFS, Rob Almeida, destaca que los precios de bonos de alto rendimiento se mantuvieron relativamente firmes. No obstante, advierte que cuando los mercados de crédito van a la zaga de los títulos de renta variable, pueden alcanzarlos rápidamente.

Bancos centrales de las antípodas siguen caminos distintos

Dado que tanto Australia como Nueva Zelanda están atravesando un momento de crecimiento lento e inflación por debajo de los objetivos, las probabilidades de que el Banco de la Reserva Federal de Australia y el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda redujeran sus tasas de interés de referencia esta semana eran de cerca de 50-50, por lo cual no resultó sorprendente que el banco central australiano mantuviese sus tasas intactas, mientras que su par neozelandés redujo su tasa de efectivo a un día en un cuarto de punto porcentual, a 1,5 %. Las proyecciones anticipan que el banco central de Australia reducirá sus tasas antes del final del verano nórdico.

La Comisión Europea recorta el pronóstico de crecimiento para Alemania

Se pronostica que el crecimiento económico de Alemania, la mayor economía de Europa, será de 0,5 % en 2019, en descenso frente a la anterior proyección de la Unión Europea, que indicaba un crecimiento del 1,1 % para este año. Para la zona euro, las perspectivas de crecimiento disminuyeron a 1,1 % para este año, frente al pronóstico anterior de 1,2 %. Se prevé que Italia crecerá apenas un 0,1 %, lo que dificultará que el país se mantenga dentro de los límites de déficit impuestos por la Unión Europea.

Resultados empresariales

Con informes del 90 % de las empresas integrantes del Índice S&P 500 para el primer trimestre de 2019, el cálculo integrado de ganancias por acción —que combina los datos informados con pronósticos para las empresas que aún no anunciaron sus resultados— muestra que el crecimiento de las ganancias retrocedió menos de un 1 % desde el mismo período del año anterior. Se prevé que los ingresos crezcan un 5,3 % interanual, según FactSet Research.