Tras un 2019 alcista, ¿nos espera el Rally de Navidad?

  • 03-12-2019

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Conocemos como Rally de Navidad el periodo estacional alcista que tiene lugar en las bolsas durante el mes de diciembre y las primeras sesiones de enero. Detrás de este patrón encontramos aspectos psicológicos y explicaciones más técnicas como el maquillaje de valores a cierre de ejercicio o las entradas de dinero que reciben los planes de pensiones para aprovechar las ventajas fiscales. No obstante, tal y como apreciamos en 2018, en el caso de que exista una tendencia bajista clara de fondo el mitificado rally de navidad puede no darse.

Rally de Navidad 2019

¿Habrá rally de Navidad en 2019?

El presente ejercicio 2019 ha sido un año inesperadamente alcista y todo apunta a que en diciembre contaremos con la aparición estelar del Rally de Navidad para firmar un ejercicio muy positivo a nivel de rentabilidades. Sin embargo, hay un elemento clave del cual depende el devenir de los mercados en el corto y medio plazo: la continuidad en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China.

La presión alcista que experimentan los mercados en navidad puede quedar totalmente obviada en el caso de que Donald Trump o Xi Jinping “aprieten el botón” de cancelar las negociaciones. Este año, el Rally de Navidad depende de un evento completamente binario:

  • Opción 1. Se sigue avanzando en las negociaciones comerciales, detallando y firmando diferentes fases lo que permite que las bolsas sigan subiendo.
  • Opción 2. Se deterioran o cancelan las negociaciones comerciales lo que implicaría un cambio claro de tendencia en los mercados que lo teñiría todo de un rojo intenso.

Durante las últimas semanas hemos visto unos mercados muy optimistas, dando poca importancia a las noticias negativas y valorando de forma muy positiva aquellas favorables a la consecución del acuerdo comercial. La tendencia de fondo es claramente alcista. Todo apunta a que las compras predominarán en las bolsas estas navidades pero la situación es muy frágil y todo puede cambiar de la noche a la mañana si China o USA así lo deciden.

Posición de las carteras para 2020

El ejercicio 2020 se presenta como uno de los más complicados de los últimos años. La geopolítica con la guerra comercial y el Brexit, el deterioro de los datos macro a nivel global y el difícil mercado de renta fija en Europa son los principales asuntos con los que lidiar. A todo lo anterior hay que sumar el espectacular comportamiento de los mercados hasta el momento para 2019 que se ha dado en un escenario de muy baja volatilidad.

Desde Talenta Gestión, enfocamos 2020 con unas carteras que potencien de forma clara la descorrelación entre los activos que la conforman. El objetivo es crear una estructura muy diversificada, que tenga la capacidad de recoger la mayor parte de las subidas pero que consiga minimizar de forma eficaz las caídas en el caso de que el escenario sea adverso.

El oro es uno de los activos que utilizamos para conseguir el objetivo anterior

El metal dorado, activo refugio por excelencia, sigue permitiendo reducir la volatilidad de las carteras al tener un comportamiento casi opuesto al de los mercados. Consideramos además que los fundamentales de la commodity apuntan a que pueda tener un comportamiento alcista en el medio plazo:

  • Tipos de interés reales negativos en Europa, escenario propicio para el oro.
  • Tipos de interés a la baja en USA. Al no pagar dividendos ni cupones, el coste de oportunidad de tener oro se reduce si bajan los tipos.
  • Escasas perspectivas de revalorización para el dólar. Al cotizar en USD, el oro se beneficia de descensos en la cotización del dólar respecto al resto de divisas.

Nos mostramos extremadamente cautos con la renta fija

Los exigentes niveles de cotización de los bonos implican incurrir cada vez en más riesgo de crédito o duración para obtener niveles de rentabilidad aceptables. Dado el escaso nivel de rentabilidad en el panorama Investment Grade de corto plazo en euros, consideramos oportuno tener en cuenta otros mercados como pueden ser el de Asset-Backed Securities (ABS) y titulizaciones. Además de contar con niveles de calificación crediticia muy elevados presentan una correlación muy baja con los mercados tradicionales de renta fija y acciones lo que ayuda a reducir la volatilidad conjunta de las carteras.

Creemos que la deuda tipo High Yield en euros puede dar algún momento de entrada durante el ejercicio aunque es necesario que amplié su diferencial actual respecto al Investment Grade. En cualquier caso, nos limitaríamos a emisiones High Yield de corto plazo.

Respecto a la renta variable, la evolución de la guerra comercial determinará la dirección de las bolsas en el corto y medio plazo

Es posible que a partir del segundo semestre comencemos a ver un empeoramiento de los resultados empresariales, especialmente en Europa, aspecto que podría recrudecerse si el sector servicios tiende a empeorar fuertemente tal y como ha hecho el manufacturero en 2019.