Recibe la newsletter de los profesionales de fondos   Suscribirse

Tres motivos por los que invertir en bonos high yield europeos

  • 29-07-2020

  • 3 minutos

1) La necesidad de rentas ha llegado para quedarse

Las medidas de relajación de los bancos centrales han propiciado nuevos mínimos en los rendimientos de la deuda pública (gráfico 1), de ahí que los inversores sigan preguntándose cómo se pueden generar rentas en este entorno. La incertidumbre derivada de la pandemia de COVID-19 sigue siendo elevada, lo que afecta a los bonos high yield (HY), aunque a unos sectores más que a otros. Las valoraciones se han ajustado desde los máximos que registraron los diferenciales en marzo, pero la acumulación estable de cupones/rentas domina las rentabilidades totales en los bonos high yield (gráfico 2).

Nuestra elección del índice de referencia y la inversión en emisores domiciliados en Europa en lugar de títulos HY denominados en euros se traduce en una mejora estructural del rendimiento, situada actualmente en 50 pb (a 30 de junio, participaciones EUR H).

Fuerte erosión de las rentas procedentes de las acciones debido a las cancelaciones de dividendos y las condiciones de las ayudas de los gobiernos, que benefician a los bonistas en detrimento de los accionistas.

Gráficos 1 y 2: Los rendimientos de la deuda pública en mínimos históricos ponen aún más presión sobre la generación de rentas

Fuente: Fidelity International, Bloomberg, índices ICE BofA, junio de 2020.

2) Las perspectivas de impago van a ser más benignas que en EE. UU.

El ciclo de impagos puede acelerarse a medio plazo desde los niveles actuales debido a la recesión sin precedentes.

No obstante, pensamos que en Europa los impagos podrían ser inferiores a las expectativas de consenso a corto plazo, debido a las acciones decididas para recapitalizar y rescatar a las empresas afectadas por las consecuencias de la COVID-19.

Los bonos high yield europeos también evolucionan mejor que los estadounidenses por varios motivos:

  • Composición sectorial: los bonos HY europeos son una clase de activos con un gran peso del sector financiero y se han beneficiado de las políticas de las autoridades, centradas en preservar la liquidez y la solvencia de los bancos. Al mismo tiempo, una mayor exposición a telecomunicaciones y servicios públicos también protege su perfil de impagos. Por el contrario, la ausencia de algunos de los sectores en mayor riesgo que representan un porcentaje mayor del mercado de HY estadounidense, como el de energía, también explica en parte la diferencia (gráfico 3).
  • La calificación crediticia global de este universo ha sido superior históricamente; así, los emisores BB han tenido un mayor peso en la zona euro que en EE.UU., mientras que los títulos CCC e inferiores han tenido un menor peso.
  • En Europa, los equipos directivos de las empresas han sido históricamente menos proclives a declarar la quiebra por el estigma que supone la insolvencia de una empresa, lo que no parece ser el caso en EE. UU.

Gráfico 3: La composición sectorial favorece a Europa

Fuente: Fidelity International, Bloomberg, índices ICE BofA, junio de 2020.

3) Un enfoque activo en bonos HY europeos aporta valor a largo plazo

Los bonos HY europeos muestran unas sólidas rentabilidades ajustadas al riesgo a largo plazo y han conseguido batir a otros tipos de bonos high yield, así como a muchos índices de renta variable europea con el euro cubierto (gráfico 5).

La gestión activa puede demostrar sus ventajas en el volátil entorno actual, donde evitar las caídas es aún más importante.

Lo anterior también se demuestra desde una perspectiva histórica gracias al perfil de rentabilidad superior del FF European High Yield frente a los vehículos pasivos (gráfico 4).

Gráficos 4 y 5: Los rendimientos de la deuda pública en mínimos históricos ponen aún más presión sobre la generación de rentas

Fuente: Fidelity International, Bloomberg, índices ICE BofA (rentabilidades con el euro cubierto), junio de 2020. La rentabilidad indicada del FF European High Yield es antes de comisiones. Basado en la clase de participaciones Y ACC EUR. Se aplica una cifra anual de gastos corrientes del 0,89%.