Visión de los mercados – La Financière de l’Echiquier

  • 20-02-2019

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Tras un aumento de la aversión al riesgo al final de la semana pasada, los mercados han vuelto a marchar claramente hacia adelante, navegando sobre las noticias alentadoras procedentes de Estados Unidos.

Hablemos, en primer lugar, del shutdown [paralización de la Administración de EE.UU.]. En efecto, los representantes demócratas y republicanos han conseguido llegar a un acuerdo sobre la financiación del muro que quería Donald Trump en la frontera mexicana. Este compromiso, que establece el desbloqueo de 1.300 millones de dólares, ha sido aprobado por la Cámara de Representantes, y después por la Casa Blanca, que ha anunciado que el Presidente se disponía a promulgar la Ley de Financiación, y también a decretar la emergencia nacional. Esto le permitirá obtener fondos adicionales para la construcción del muro utilizando, sin duda, los destinados a la mejora de instalaciones militares. Aunque Nancy Pelosi, la Presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, ha anunciado que ella podría impugnar judicialmente este recurso a una emergencia nacional, este acuerdo debería permitir evitar un nuevo shutdown, después del que ha paralizado la Administración estadounidense durante un mes.

¡Hasta ahora, todo va bien!

A continuación, nos centramos en el asunto de las negociaciones con China. D. Trump ha mencionado la posibilidad de retrasar la fecha límite del 1 de marzo en la cual, en caso de que no se llegue a un acuerdo, deberán aumentarse los aranceles aduaneros sobre 200.000 millones de importaciones chinas. Una información que ha recogido la agencia Bloomberg, indicando que el Presidente de EE.UU. estaría dispuesto a retrasar 60 días este ultimátum. Mientras tanto, el Secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, muy implicado en las negociaciones, ha comentado a la prensa: «¡Hasta ahora, todo va bien!». A pesar de que los temas de fondo y, especialmente, el liderazgo tecnológico, están lejos de haberse solucionado, la parte comercial del conflicto chino-estadounidense sí parece resuelta, probablemente por la compra masiva que se ha anunciado de productos agrícolas y automóviles estadounidenses por parte de China.

Los acontecimientos positivos sobre estas dos cuestiones han traído una bocanada de optimismo sobre los mercados de renta variable, que la publicación de las cifras de ventas minoristas en Estados ha refrescado un poco.

Se menciona el marasmo de los mercados financieros, que ha llegado a afectar a las acciones estadounidenses a finales de año, así como, sobre todo, el impacto del shutdown, que comenzó el 22 de diciembre. No obstante, después de otras cifras mucho menos eufóricas que en 2018, estos datos vienen a recordar que, aunque la recesión no está a la orden del día, la ralentización económica es incontestable, incluso en Estados Unidos. A raíz de esta publicación, la FED de Atlanta, además de JP Morgan y Barclays, han revisado considerablemente a la baja sus previsiones de crecimiento para el 4º trimestre de 2018, cuya primera estimación se espera para el 28 de febrero.

EL comercio exterior ha pesado negativamente

En este comienzo de año –la semana pasada lo ilustra bien– los mercados parecen mostrar una cierta autocomplacencia, alentados por la actuación de los bancos centrales y por las expectativas de desenlaces positivos en ciertos asuntos políticos. Sin embargo, no debe olvidarse que el telón de fondo macroeconómico, con una ralentización del crecimiento en todas las zonas del mundo, es el principal motor del giro acomodaticio de los bancos centrales… que ciertamente van a tener que seguir navegando a la vista.

Tras un 3er trimestre de 2018 con disminución de -0,1% en su PIB, Alemania ha flirteado con la entrada en recesión técnica (definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento inferior a cero). En efecto, el PIB alemán ha permanecido estable en el 4º trimestre, con el +0,02%. En términos de contribución, es sobre todo la demanda interior la que acudió a la cita, mientras que el comercio exterior ha pesado negativamente.

Con ocasión de un discurso pronunciado por el Consejo de Relaciones Exteriores, un think- tank estadounidense no partidista, Benoît Cœuré, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), ha hecho varias declaraciones que han subrayado el giro aún más acomodaticio que ha llevado a cabo recientemente el BCE. Y, sobre todo, ha dado a entender que era posible y se estaba debatiendo la aplicación de nuevas operaciones de refinanciación a largo plazo de los bancos (LTRO o TLTRO), esas medidas «no convencionales» de flexibilización monetaria. El Sr. Cœuré también declaró no ser «partidario de subir los tipos, (solamente) para poder bajarlos a continuación».